Tras cumplir el sueño de recorrer más de 1.700 kilómetros sobre dos ruedas desde la Costa Oriental del Lago hasta la Gran Sabana, Milton Medina, conocido popularmente como Miltico, cerró su histórica hazaña con una travesía de retorno completamente diferente: a pie, en cola y viviendo la experiencia de mochilero junto a su inseparable perrita Lara.
Sin luces, sin cámaras ni comitivas de recepción en la carretera, el creador de contenido decidió lanzarse a una vivencia que siempre había querido experimentar. "Nos vamos caminando… Me regreso de mochilero; puede que llegue en dos días, en una semana o en un mes, dependiendo de lo que el camino diga. Si encontramos cola, nos vamos en cola; si hay que caminar, caminaremos", confesó en sus plataformas digitales al iniciar el viaje de vuelta, de rincón en rincón.
El periplo de regreso desde el sur del país hasta el estado Zulia se concretó en un intenso recorrido de siete días:
- Día 1: La travesía arrancó con el resguardo de su primera estadía en La Casa del Viajero, en Karan-Devü, donde descansó junto a Larita para tomar impulso inicial.
- Día 2: Combinó tramos a bordo de una motocicleta y un autobús de pasajeros, jornada en la que se despidió oficialmente de los paisajes de la Gran Sabana.
- Día 3: De mochilero ya buen ritmo junto a su fiel compañera, avanzó un importante tramo hasta alcanzar la zona del Kilómetro 88.
- Día 4: El avance se vio frenado momentáneamente debido a una protesta y tranca en la carretera a la altura de Guasipati.
- Día 5: Tras conseguir aventón en autobús hasta el terminal de Upata, tuvo un encuentro particular: compartió mate con unos viajeros uruguayos, quienes le ofrecieron traslado hasta Puerto Ordaz a bordo de "La Chinita por Amor a América", una furgoneta adaptada donde viajó en "primera clase".
- Día 6: Con Larita sintiendo en la piel las secuelas del desgaste y el trajín del trayecto, apretaron el paso en la ruta Puerto Ordaz – Barquisimeto – Maracaibo. Al arribar al Terminal de Pasajeros de la capital zuliana, Miltico vivió un emotivo reencuentro con su familia y su abuela.
- Día 7 (Domingo 4 de octubre): Llegó finalmente a su tierra natal, Ciudad Ojeda. Para celebrar el cierre del viaje, Miltico volvió a montarse en la bicicleta para recorrer las calles locales y recibir el caluroso cariño de su gente, concluyendo la aventura justo frente a la torre desde donde partió hace cuatro meses con el sueño de conquistar el sur venezolano.
Allí, bajo la sombra de la misma torre que presenció sus primeros pedaleos cargados de incertidumbre y esperanza, la historia cerró un ciclo perfecto. Volver al punto de partida no significó ser el mismo de antes: cuatro meses en la carretera, miles de kilómetros de paisajes, rostros generosos y el paso fiel de Larita transformaron la promesa en leyenda local.
Entre aplausos, abrazos apretados y el afecto desbordado de su comunidad, Miltico demostró que no importa qué tan lejos ni qué tan duro sea el camino cuando el motor del viaje es la fe, la constancia y el amor por la tierra que te vio nacer.
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