Ejecutivos reunidos esta semana en Caracas, en la primera gran conferencia energética desde que Washington lanzó un plan de reconstrucción de 100.000 millones de dólares para la industria petrolera venezolana, advirtieron que avanza con lentitud la solución al mayor obstáculo para sus proyectos de expansión: la falta de energía confiable.
El país miembro de la OPEP arrastra un déficit eléctrico sin resolver de más de 1.500 megavatios (MW). Los apagones, que ya eran frecuentes, se agravan a medida que se recupera la demanda y dejan cada día sin luz durante horas a hogares, comercios y fábricas.
"La industria en general debe afrontar el desafío de recuperar el sistema eléctrico", dijo en la conferencia Claudio Villalobos, gerente de Motion para Centroamérica y el Caribe de la firma de electrificación y automatización ABB.
Aunque en enero se aprobó un mandato legal que obliga a los nuevos proyectos del sector energético a generar su propia electricidad, muchos ejecutivos no ven cómo iniciar o ampliar desarrollos de petróleo y gas si el Gobierno no acelera sus planes para restablecer capacidad y reparar la deteriorada red. Varias empresas presentaron al Gobierno proyectos para capturar y aprovechar en generación eléctrica grandes volúmenes de gas que hoy se quema en antorcha, pero ninguno ha comenzado.
Hunter Hunt, director ejecutivo de la productora estadounidense de capital privado Hunt Energy Holdings, reconoció que no sabe cómo enfrentar el problema, aunque subrayó que la demanda máxima del país, de unos 16.000 MW, no es tan grande como para que no haya solución.
"Creo que en Venezuela hay una comprensión fundamental de que, si realmente queremos ver desarrollarse los recursos de forma rápida, responsable, ambiental y en beneficio del pueblo venezolano, se necesita un esfuerzo mucho más coordinado", afirmó el martes en la Cumbre Internacional de Petróleo y Gas de Venezuela.
En las regiones más golpeadas, con cortes de hasta 10 horas diarias, crecen las protestas y el malestar. Sin electricidad, los niños no pueden ir a la escuela, los dueños de negocios no pueden abrir y la gente no puede trabajar. Además, la falta de aire acondicionado dificulta dormir con el calor.
Sandra Conde, directora de Transporte y Gas del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF), estimó el miércoles en la conferencia que la rehabilitación y automatización del sistema eléctrico requiere una inversión de 5.000 millones de dólares. "Internamente, estimamos necesidades de inversión de 5.000 millones de dólares", dijo.
Conde precisó que solo el 40% de la capacidad instalada de generación del país, de unos 32.800 MW, está disponible, y que los grandes desarrollos petroleros en la Faja del Orinoco, región petrolera del sureste, demandarán más energía.
El ministro de Energía Eléctrica, Rolando Alcalá, dijo el martes por la noche en una entrevista en la televisión estatal que avanzan proyectos clave con empresas como Eurobras, IMPSA, GE Vernova y Siemens Energy para restablecer la generación hidroeléctrica y térmica.
Según un plan anunciado a comienzos de año por la presidenta interina, Delcy Rodríguez, hasta 4.800 MW volverían a operar a finales de 2026. Tras numerosas promesas incumplidas, analistas y expertos dudan de que el Gobierno logre la meta, incluso con los acuerdos firmados recientemente con proveedores y fabricantes de equipos.
Juan Carlos Pro-Risquez, abogado de Dentons que asesora a empresas interesadas en invertir en Venezuela, coincidió en la urgencia: "El desafío es importante. La electricidad debe mejorar".
