La multinacional española Telefónica SA analiza la posibilidad de iniciar formalmente un proceso de venta abierta a varios postores para desprenderse de su filial en Venezuela, una decisión que marcaría la salida de la operadora tras 35 años de trayectoria en el mercado venezolano y reduciría aún más su presencia en la región.
Fuentes cercanas al asunto revelaron a Bloomberg que el grupo de telecomunicaciones planea concretar la venta en un plazo de un año, aunque aún espera un escenario propicio para dar inicio al proceso formal. Cualquier eventual transacción requerirá, además, la aprobación de las autoridades de Estados Unidos y Venezuela.
La iniciativa cobró impulso después de que la compañía recibiera propuestas no solicitadas de inversionistas interesados. Entre ellas destacaron conversaciones preliminares con ejecutivos de Latin America Real Assets Opportunities, fondo de capital riesgo cofundado por Mauricio Claver-Carone, aunque esas negociaciones no llegaron a concretarse.
Según lo reportado por Bloomberg, Telefónica —cuya marca comercial en el país es Movistar— prefiere avanzar mediante un proceso competitivo entre varios postores en lugar de negociar en exclusiva con un solo comprador. La empresa tampoco descarta conservar la unidad si las condiciones de venta no le resultan favorables.
La eventual desinversión se alinea con la estrategia global de Telefónica de reducir su presencia en los mercados hispanoamericanos para concentrar operaciones en Europa y Brasil, un giro que se ha acelerado desde 2025 bajo la gestión de su consejero delegado, Marc Murtra.
La salida de Venezuela ha sido un proceso complejo para la operadora, condicionado por el entorno político y financiero del país. En 2015, Telefónica ya había amortizado el valor de su filial venezolana en 2.800 millones de dólares, como resultado de los ajustes en la valoración de la divisa local.
