Un juez federal ordenó la paralización temporal del proceso de deportación de Wilber Rafael Garcés Pérez, el delivery venezolano de 28 años que fue baleado en plena vía pública en el estado de Texas, un caso que ha desatado una fuerte controversia en torno a las acciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
El magistrado Orlando García emitió la resolución que frena de manera inmediata la expulsión del connacional, tras establecer que Garcés deberá comparecer de manera obligatoria ante un tribunal federal el próximo 30 de septiembre, según reportó la cadena Univisión. La defensa legal del criollo interpuso la demanda ante una Corte Federal, logrando la medida cautelar que detiene temporalmente la deportación.

Polémica por el uso de la fuerza y presunta negligencia médica
El expediente del venezolano ha estado marcado por la indignación debido a las circunstancias del ataque y al trato posterior recibido bajo custodia. De acuerdo con las denuncias, Garcés fue baleado por la espalda por agentes sin que mediara una amenaza que justificara el uso de armas de fuego.
Tras el violento episodio, el repartidor fue ingresado de emergencia en el Centro Médico Dell Seton de la Universidad de Texas. No obstante, a pesar de su gravedad clínica y de mantener la ojiva de bala alojada en su cuerpo, los médicos le otorgaron el alta médica apenas cuatro horas después para ser trasladado a un centro de detención migratoria.
Esta acción derivó en un agravamiento crítico de su salud, provocándole la pérdida de movilidad en todo el hemicuerpo izquierdo, lo que obligó a las autoridades a reingresarlo de urgencia a un centro hospitalario ante la presión de las denuncias públicas y de sus representantes legales. Con la orden judicial emitida por el juez García, el proceso queda suspendido a la espera de la audiencia fijada para finales de este mes.
Noticia al Día/ Con información de El Regional del Zulia
