De Interés: Ser orgulloso o estar orgulloso (María Elena Araujo Torres)

De Interés: Ser orgulloso o estar orgulloso (María Elena Araujo Torres)

Para empezar  debemos definir qué es el orgullo: “es el sentimiento de satisfacción que siente una persona respecto a sí misma”. Pero la mayoría de los portales en Redes Sociales, RRSS, diferencian el ser orgulloso del estar orgulloso. No es lo mismo ser que estar, según explican. Al parecer ser es negativo mientras estar es positivo, según quienes dedican espacio a este término como sentimiento o conducta humana, pues hasta ahora no se han encontrado animales orgullosos, ni para bien ni para mal.

En la página De Significados explican que “”Una persona demasiado orgullosa es aquella que suele tener un concepto bastante elevado o exagerado de sí misma. Por ello este sentimiento suele asociarse con la altivez o con aires de grandeza muy potenciados”. También se usa cuando alguien resulta herido o algo le sale como no esperaba. Se dice “su orgullo está herido”, es decir, su ego, ese mismo ego que nos define como seres arrogantes, altivos, con un sentido mental de superioridad por encima de cualquier otra persona. Y decimos mental porque solo es imaginación que conduce a acciones groseras o desconsideradas respecto a los demás.

 Según expertos en conducta humana, la arrogancia está muy ligada al orgullo propio de la juventud. Suele ocurrir que los adolescentes no aceptan la ayuda o consejos de las personas mayores, entonces tratan de hacer las cosas por su cuenta. En cambio los niños no se muestran orgullosos, pues no saben qué es esa nociva conducta. Al ir creciendo es que aprenden, y, si cuentan con un adulto sensato en su formación, pueden aprender a diferenciar conductas ególatras, de lo contrario puede transitar ese oscuro camino que a lo largo de su vida los convertirán en seres aborrecibles. Ejemplos de este tipo de personajes siempre ha habido y hay. Gracias a ellos es que podemos aprender a corregirnos para ser y actuar de forma precisamente opuesta. Y si somos orgullosos, reflexionar hasta qué punto nos beneficia y si realmente esa diferencia genera respeto o nos ganamos el irrespeto y desprecio entre quienes nos toca vivir a diario.

Conocedores de la materia dicen que en “otros casos el orgullo se presenta como un sentimiento de satisfacción o agradecimiento por los logros ajenos y la felicidad de otro. Incluso se puede manifestar como dicha por los logros propios pero no de manera prepotente o exagerada. En esos casos el orgullo es algo positivo y para el crecimiento personal”. Esto sería lo que definen como: sentirse orgulloso.

Pero es que el orgullo como tal, se vea como positivo o negativo, es una expresión del ego, de ese sentimiento de superioridad por aparentemente realizar una actividad o alcanzar un logro que otras personas o el común de las personas no alcanza, sea cual fuere la razón.  Orgullo por sacar mejores notas que los demás; orgullo po realizar un buen trabajo (aunque nos paguen por ello); orgullo por graduarme de tal profesión; orgullo porque me nombraron para un cargo político o en la empresa donde trabajo. Es orgullo, sin adornos. Y aplica sentirlo y manifestarlo por nosotros o por algún familiar. Priva la sensación de ser mejor que los demás.

El orgullo, según definen diccionarios, es sinónimo de suficiencia, soberbia, altivez, endiosamiento, engreimiento, ínfulas, vanidad, pedantería, postín, presunción, arrogancia, petulancia, soberbia. Y es antónimo de humildad, satisfacción, honra, dignidad, pundonor, entre otros. Sin maquillaje. El orgullo es orgullo, ya sea para ser o estar.

María Elena Araujo Torres