Un detallito poco conocido de la inmensa Lía Bermudez revela el profesor

Un detallito poco conocido de la inmensa Lía Bermudez revela el profesor Julio Fernández

Un detalle poco conocido sobre la vida de la genial escultora Lía Bermúdez revela en su perfil de Facebook el profesor Julio Fernández.

SE NOS FUE LIA DE BERMÚDEZ, LA GRAN ESCULTORA QUE NO PUDO SEGUIR EJERCIENDO LA DOCENCIA EN LA UNIVERSIDAD DEL ZULIA PORQUE NO POSEÍA TÍTULO UNIERSITARIO

Escribo en primera persona porque Lía de Bermúdez o Lía Bermúdez como también se le conoció, fue mi colega profesora en la ECS de la Universidad del Zulia y ejercimos labores de Gobierno en el Ejecutivo Regional, durante la gestión del ingeniero Gilberto Urdaneta Besson; la distinguida escultora como Directora de Cultura y este servidor como Director de la Oficina Regional de Informacion; era Presidente de la República el abogado y periodista Dr. Luis Herrera Campins. Esas valiosas circunstancias me permitieron valorarla plenamente.
Carmen Rosalía González – Lía Bermúdez, fue una de las artistas venezolanas más destacadas de su generación. Nació en Caracas en 1930. A la temprana edad de 14 años despierta su vocación artística e inicia sus estudios en la escuela de Artes Plásticas de Caracas bajo la guía de Francisco Narváez y Ernest Maragall, entre otros importantes maestros. A los 17 años contrae matrimonio con Rafael Bermúdez y se radica en la ciudad de Maracaibo, lugar que hizo suyo y donde concluye sus estudios de arte bajo la tutela de Jesús Soto, con quien mantuvo una relación de amistad toda su vida.
Las esculturas de Lía adornan espacios como el Tribunal Supremo de Justicia, la Estación Colegio de Ingenieros del Metro de Caracas, las puertas del Banco Central de Venezuela en Maracaibo, las escaleras de la Torre CorpBanca en Caracas, el Boulevard de Sabana Grande, la plaza Baralt de Maracaibo, entre otros.
En el año 1993, se crea el Centro de Arte de Maracaibo en los bellísimos espacios del antiguo mercado de la ciudad. Como un reconocimiento a su labor le fue agregado el nombre de Lía Bermúdez. Se hizo merecedora de innumerables premios, entre ellos el Premio Nacional de Escultura y el Premio Nacional de Artes Plásticas, así como Doctorados Honoris Causa de la Universidad del Zulia y de la Universidad Nacional Experimental Rafael María Baralt.
Su obra ha sido expuesta desde 1957 en gran cantidad de exposiciones a nivel nacional e internacional.
La mayoría de la gente conoce de Lia estos rasgos rasgos de biográficos de Lía que acabo de apuntar y que tomé de diversas fuentes informativas, pero hubo un hecho moralmente doloroso, que tal vez nadie recuerda o conoció. Ejercía la Rectoría de la Universidad del Zulia, el ingeniero y experto en petróleo, José Chiquinquirá Ferrer. Quien esta nota escribe fungía de Director de la Escuela de Comunicación Social de esa Ilustre Casa de Estudios Superiores.
Se produjo entonces un hecho inverosímil, inmoral, odioso, el que todos repudiamos en ese entonces; El Cuerpo Rectoral de la Universidad del Zulia, entre 1977 y 1983, aprobó aplicar en las diversas escuelas, la norma de que solamente quienes tuvieran títulos universitrios, eran aptos legalmente para ejercer la docencia. Tres grandes figuras del acontecer regional, de reconocida solvencia moral y de relevantes méritos debieron abandonar sus respectivos cargos como docentes.
Ell primero fue el periodista Adalbeto Toledo quien culminó los estudios en la vieja Escuela de Periodismo, pero que le fue negada la licenciatura porque no era bachiller – lo mismo que ocurrió con Argenis Bravo que lo graduaron de Técnico en Periodismo. Los dos pertenecieron a la Primera Promoción de la Escuela de Periodismo en 1963. El segundo fue el caso del excelente pintor Francisco Bellorín y el que más resonancia tuvo fue el de Lía de Bermúdez o Lía Bermúdez, escandalosa paradoja porque la misma Universidad del Zulia le otorgó años luego el Doctorado Honoris Causa…

Julio Luis Fernandez Leon