Un 18 de octubre fallecieron Thomas Alva Edison, José Ortega y Gasset y Conchita Montes

Un 18 de octubre fallecieron Thomas Alva Edison, José Ortega y Gasset y Conchita Montes

 

Un 18 de octubre falleció Thomas Alva Edison, quien fue un empresario y un prolífico inventor estadounidense que patentó más de mil inventos (durante su vida adulta hacía un invento cada quince días) y contribuyó a darle, tanto a Estados Unidos como a Europa, los perfiles tecnológicos del mundo contemporáneo: las industrias eléctricas, un sistema telefónico viable, el fonógrafo, las películas, etc.

Tras salvar a un niño en las vías del tren en Port Huron, el agradecido padre de la criatura J. U. Mackenzie (telegrafista de la estación) le enseñó telegrafía. Cabe mencionar que en este incidente, el mismo Edison quedó sordo debido a que él mismo casi cae del tren salvando a este niño y un sujeto lo tomó de sus orejas. A los dieciséis años obtuvo su primer puesto como telegrafista en Port Huron cuando J. U. Mackenzie le deja el puesto para unirse al Cuerpo Militar de Telegrafistas.

A finales de 1863, Edison con el apoyo de J. U. Mackenzie, solicitó empleo como telegrafista de ferrocarril del Grand Trunk, en el Empalme de Stratford a ciento sesenta kilómetros de la frontera con Canadá. No duró mucho en este empleo porque no transmitió las señales para detener un tren de carga que, como consecuencia, estuvo a punto de tener una colisión de frente. Huyó a Sarnia, en la frontera canadiense y tomó la barcaza hacia Port Huron. A principios de 1864, Edison encontró empleo en el ferrocarril sureño de Lake Shore & Michigan, en Adrian, cien kilómetros al sur de Detroit, en donde fue despedido por desobedecer órdenes. Se le mandó despachar un mensaje importante, y lo hizo sin hacer caso de las protestas del hombre que se encontraba transmitiendo al otro lado de la línea, el cual era el superintendente, detalle que Edison desconocía. En febrero de 1865, Edison se trasladó a Cincinnati, donde una vez más, obtuvo empleo en la Western Union, donde por su habilidad lo promocionaron de operador de segunda a operador de primera clase.

Primera patente

Edison ideó un instrumento sencillo para el recuento mecánico de votos en 1868. Se podía colocar en la mesa de cada representante; tenía dos botones, uno para el voto en pro y otro para el voto en contra. Para tramitar la patente, Edison contrató al abogado Carroll D. Wright. El instrumento se llevó ante un comité del Congreso de Washington. Ahí el veredicto fue brusco pero honesto: «Joven, si hay en la tierra algún invento que no queremos aquí, es exactamente el suyo. Uno de nuestros principales intereses es evitar fraudes en las votaciones, y su aparato no haría otra cosa que favorecerlos».

En 1869, en Nueva York, consiguió un empleo de condiciones muy ventajosas tras reparar una grave avería en un indicador telegráfico que señalaba los precios del oro en la Bolsa.

Trabajó en la compañía telegráfica Western Union, aunque poco después se independiza y en 1877 lleva a cabo uno de sus más importantes inventos, el fonógrafo.

Aunque se le atribuye la invención de la lámpara incandescente, esta en realidad sólo fue perfeccionada por él, quien, tras muchos intentos consiguió un filamento que alcanzara la incandescencia sin fundirse. Este filamento no era de metal, sino debambú carbonatado. Así, el 21 de octubre de 1879, consiguió que su primera bombilla luciera durante 48 horas seguidas.

En 1880 se asocia con J. P. Morgan para fundar la Edison Electric. Después J. P. Morgan le quitaría sus acciones para crear General Electric.

En el ámbito científico, descubrió el efecto Edison, patentado en 1883, que consistía en el paso de electricidad desde un filamento a una placa metálica dentro de un globo de lámpara incandescente. Aunque ni él ni los científicos de su época le dieron importancia, estableció los fundamentos de la válvula de la radio y de la electrónica (el denominado efecto Edison).

Las aportaciones de Edison al mundo del cine también fueron muy importantes. En 1889 comercializa la película en celuloide en formato de 35 mm, aunque no la pudo patentar porque un tiempo antes George Eastman ya lo había hecho; aunque sí pudo patentar las perforaciones laterales que tiene este tipo de película.

En 1894 los quinetoscopios de Edison llegan por primera vez a Europa; más concretamente a Francia. Dos años después, en1896, presenta el vitascopio en Nueva York con la pretensión de reemplazar a los quinetoscopios y acercarse al cinematógrafo inventado por los hermanos Lumière.

Por último, en 1897, Edison comenzará la llamada «guerra de patentes» con los hermanos Lumière respecto al invento de la primera máquina de cine.

Muere el 18 de octubre de 1931, en West Orange, Nueva Jersey. Como homenaje póstumo, fueron apagadas las luces de varias ciudades durante un minuto.

Es el inventor más prolífico de la historia, con más de mil doscientas patentes.

Su genio y actividad significó una transformación en la actividad de inventar, desde un simple entretenimiento a la creación de una empresa.

José Ortega y Gasset, filósofo español quien murió hace 60 años. Fue también ensayista español, exponente principal de la teoría del perspectivismo y de la razón vital —raciovitalismo— e histórica, situado en el movimiento del novecentismo.

Doctor en Filosofía de la Universidad de Madrid (1904) con su obra Los terrores del año mil. Crítica de una leyenda. Entre 1905 y 1907 realizó estudios en Alemania: Leipzig, Núremberg, Colonia, Berlín y, sobre todo, Marburgo. En esta última, se vio influido por el neokantismo de Hermann Cohen y Paul Natorp, entre otros.

De regreso a España es nombrado profesor numerario de psicología, lógica y ética de la Escuela Superior de Magisterio de Madrid (1909), y en octubre de 1910 gana por oposición la cátedra de metafísica de la Universidad Central, vacante tras el fallecimiento de Nicolás Salmerón.

En 1910 se casa con Rosa Spottorno. En 1911 nació su primer hijo, Miguel Ortega Spottorno, quien habrá de ser médico. En el año 1914 nace en Madrid su hija, Soledad Ortega Spottorno, quien en 1978 creó la Fundación José Ortega y Gasset, de la que será su presidenta de honor. En 1918 nació su hijo José Ortega Spottorno, que fue ingeniero agrónomo y fundador del periódico El País.

Colaborador del diario El Sol desde 1917, donde publica bajo la forma de folletines dos obras importantes: España invertebrada y La rebelión de las masas. En 1923 funda la Revista de Occidente, siendo su director hasta 1936. Desde esta publicación promoverá la traducción y comentario de las más importantes tendencias filosóficas y científicas en nombres tales como: Oswald Spengler, Johan Huizinga, Edmund Husserl, Georg Simmel, Jakob von Uexküll, Heinz Heimsoeth, Franz Brentano, Hans Driesch, Ernst Müller, Alexander Pfänder, Bertrand Russell y otros.

Ortega y Gasset funda la Escuela de Madrid, a partir del 15 de noviembre de 1910 cuando consigue su cátedra universitaria en filosofía, y como comenta José Gaos, a través de la coordinación espiritual de varias personas vinculadas a Ortega, en centros editoriales que había fundado o a los que aconsejaba el mismo Ortega.

Durante la II República es elegido diputado por la provincia de León con la Agrupación al Servicio de la República. En el debate de totalidad del proyecto de la Comisión de Constitución celebrado entre los días 27 de agosto y 9 de septiembre de 1931 intervino como portavoz del grupo parlamentario de la Agrupación para decir que «nuestro grupo siente una alta estimación por el proyecto que esa Comisión ha redactado» («hay en este proyecto auténtico pensamiento democrático, sentido de responsabilidad democrática», añadirá más adelante) pero advirtiendo a continuación que «esa tan certera Constitución ha sido mechada con unos cuantos cartuchos detonantes, introducidos arbitrariamente por el espíritu de propaganda o por la incontinencia del utopismo». Entre esos «cartuchos detonantes» destacó dos, la forma como se había resuelto la cuestión regional («Si la Constitución crea desde luego la organización de España en regiones, ya no será la España una, quien se encuentre frente a frente de dos o tres regiones indóciles, sino que serán las regiones entre sí quienes se enfrenten, pudiendo de esta suerte cernirse majestuoso sobre sus diferencias el Poder nacional, integral, estatal y único soberano. Contemplad la diferencia de una solución y de otra») y la cuestión religiosa («el artículo donde la Constitución legisla sobre la Iglesia» le parece «de gran improcedencia») propugnando en su lugar «que la Iglesia, en la Constitución, aparezca situada en una forma algo parecida a lo que los juristas llaman una Corporación de Derecho público que permita al Estado conservar jurisdicción sobre su temporalidad»).

Permaneció en el escaño durante un año, tras criticar públicamente el curso que la República tomaba en su célebre discurso conocido como «Rectificación de la República» de diciembre de 1931.

Cuando comenzó la Guerra Civil Española en julio de 1936, Ortega se hallaba enfermo en su domicilio; apenas tres días tras el comienzo de la contienda, se presentaron en su domicilio varios comunistas armados de pistolas que exigieron su firma al pie de un manifiesto contra el Golpe de Estado y en favor del Gobierno republicano. Ortega se negó a recibirlos y fue su hija la que en una conversación con ellos —conversación que, como ella misma relató más tarde, llegó a ser muy tensa—, consiguió convencerlos de redactar otro texto muy corto y menos politizado y que, efectivamente, acabó siendo firmado por Ortega, junto con Gregorio Marañón, Ramón Pérez de Ayala y otros intelectuales. En su artículo En cuanto al pacifismo, escrito ya en el exilio, se refiere Ortega a este episodio. En ese mismo mes de julio y a pesar de su grave enfermedad, huyó de España (lo que consiguió gracias a la protección de su hermano Eduardo, persona de valimiento cerca de diversos grupos políticos de izquierda) y se exilió; primero en París, luego en los Países Bajos y Argentina, hasta que en 1942 fijó su residencia en Lisboa. A partir de 1945 su presencia en España fue frecuente, pero habiéndosele impedido recuperar su cátedra (aunque al parecer consiguió cobrar sus sueldos atrasados), optó por fundar un «Instituto de Humanidades» donde impartía sus lecciones. Durante estos años, y hasta su muerte en 1955, fue fuera de España —sobre todo en Alemania—, donde recibió el crédito y las oportunidades de expresión que correspondían a su prestigio.

Ortega y Gasset ejerció una gran influencia en la filosofía española del siglo XX no sólo por la temática de su obra filosófica, sino también por su estilo literario ágil, descrito por algunos como próximo al Quijote, que le permitió llegar fácilmente al público general.

De la también española María de la Concepción Carro Alcaraz, conocida como Conchita Montes en el mundo de la actuación, se cumplen 21 años de su fallecimieno.

Licenciada en Derecho, siendo todavía muy joven conoció a Edgar Neville, con el que colaboró en el guion de la película Frente de Madrid. Se inició en ese momento una relación sentimental entre ambos, que se prolongó hasta la muerte del autor en 1967. Conchita, además, se inició en la interpretación precisamente en esa misma cinta. En la década siguiente, de la mano de Neville, interpretó numerosas películas, algunas de ellas de gran éxito en su época: Correo de Indias (1942), Café de París (1943), La vida en un hilo (1945), Domingo de carnaval (1945), ‘Nada (1947),’El último caballo (1950), etc.

En 1952 estrenó en el teatro la obra más famosa de Neville, El baile, que interpretó con Rafael Alonso y Pedro Porcel, y que luego, en 1959, se llevó al cine, con Montes, Alonso y Alberto Closas, y más tarde, en 1963, a televisión, compartiendo Conchita en esta ocasión el plató con Ismael Merlo y Pastor Serrador. Otros estrenos incluyen Veinte añitos (1954) y Prohibido en otoño (1957), también de Neville, A media luz los tres (1953), deMiguel Mihura, Cena de Navidad (1951), La otra orilla (1954) y Diana está comunicando (1960), las tres últimas deJosé López Rubio.

En televisión, protagonizó las series Dichoso mundo (1966-1967) y Pablo y Virginia (1968), presentó el programa magazine Buenas tardes entre 1971 y 1972, junto a Raúl Matas, y en 1986 participó en la serie Tristeza de amor.

Colaboró también con la revista La Codorniz, donde semanalmente ideaba un juego denominado Damero Maldito.

A partir de los años 60 se centró sobre todo en el teatro, y siguió interpretando a Neville y a otros autores (José López Rubio: Esta noche tampoco, 1961; Graham Greene: El amante complaciente, 1969, etc.) hasta culminar en 1982 con la puesta en escena de La estanquera de Vallecas, de José Luis Alonso de Santos, que también sería llevada al cine.

Su última interpretación en cine fue un breve papel en la película Una mujer bajo la lluvia, de Gerardo Vera.

En algunas películas se ha dado a conocer como Mona Lisa. Tradujo al español la obra de J.B. Priestley Desde los tiempos de Adán, que además estrenó en España en 1949.

Noticia al Día/Diversas fuentes