Dolencias mas comunes y el nuevo síndrome del inquieto anal

Cuidado del recto: dolencias más comunes y el nuevo síndrome del inquieto anal

inquieto anal

Inquieto anal

El ano o recto es un área sensible que también requiere cuidados especiales, pero, en muchas ocasiones, no le prestamos la atención que deberíamos. En este artículo, te explicaremos cómo cuidar de tu zona anal, las dolencias más comunes y también el síndrome del inquieto anal.

Para cuidar, de forma correcta, la salud de nuestro ano, es importante seguir las siguientes indicaciones del por el Dr. Daniel Enciso:

Tener una buena alimentación:

Mantener una alimentación balanceada, tomar dos litros de agua al día y consumir alrededor de 30 gramos de fibra diarios, puede ayudar a prevenir enfermedades como el estreñimiento o las hemorroides.

También se recomienda evitar el exceso de alimentos grasos, condimentados o picantes, ya que esto puede lastimar el ano durante la defecación.

Higiene

Es recomendado lavar la zona anal con agua y jabón neutro y secarla con una toalla personal y especial para esta área. Además, hay que evitar limpiarse con mucha fuerza o con papel higiénico áspero o muy perfumado.

La ropa interior debe ser cómoda y de un material transpirable.

Sexualidad

Si se tienen relaciones anales, es indispensable limpiar la zona antes y después del acto sexual y siempre usar preservativo. Esto evitará que se contraigan infecciones o enfermedades de transmisión sexual.

Belleza

Existen diversos tratamientos de belleza que tienen como objetivo mejorar la apariencia del ano, como los blanqueamientos o la depilación, realizar estos procedimientos es decisión de cada persona, sin embargo, no son necesarios y pueden tener algunos riesgos como irritación, infecciones o incluso quemaduras.

¿Cuáles son las causas más comunes de los dolores en el ano?

El dolor anal, dolor en el ano o en el recto, puede ser causado por diversas situaciones, manifestándose como un síntoma causado por enfermedades como hemorroides, fisura anal o fístulas, por lo que es importante verificar en qué situaciones aparece el dolor y si está acompañado de otros síntomas como sangre en las heces o comezón, por ejemplo.

Sin embargo, el dolor anal también puede ser producido por enfermedades de transmisión sexual como la clamidia, la gonorrea o el herpes, así como por infecciones bacterianas, inflamación intestinal, abscesos o cáncer. Por lo que es importante consultar a un coloproctólogo, ya que puede ser necesario tomar antibióticos o realizar de una cirugía, dependiendo de la causa que origine el dolor anal.

Según el sitio web tuasaude.com, las 6 causas comunes del dolor anal son:

1. Hemorroides

La presencia de hemorroides puede producir dolor anal y comezón, surgen principalmente debido al estreñimiento crónico, contacto íntimo anal o embarazo. Las hemorroides pueden notarse por medio del a hinchazón de la zona anal que produce molestias, comezón en el ano, sangre en la heces o en el papel higiénico, además de dolor anal al caminar o sentarse, por ejemplo.

¿Qué hacer? para el tratamiento de la hemorroides se indica la realización de baños de asiento o la aplicación de pomadas, como Proctoacid, Ultraproct y Doxiproct, por ejemplo. En caso de que las hemorroides no desaparezcan y el malestar aumente, se recomienda acudir con un gastroenterólogo o proctólogo para que evalúe las hemorroides e indique el mejor tratamiento, que puede involucrar cirugía.

2. Fisura anal

La fisura anal es pequeña herida que surge en el ano y puede producir dolor en esta zona al evacuar así como la presencia de sangre en las heces. Además, puede notarse por medio del surgimiento de otros síntomas como sensación de quemazón al evacuar u orinar y comezón en el ano, por ejemplo.

En la mayoría de los casos la fisura anal desaparece sola sin necesidad de ningún tratamiento. Sin embargo, se pueden recomendar el uso de pomadas anestésicas como Lidocaína. Además del baño de asiento con agua tibia.

3. Endometriosis intestinal

La endometriosis intestinal es una enfermedad en la que el endometrio, que es el tejido que reviste internamente el útero, se desarrolla alrededor de las paredes del intestino, pudiendo dar como resultado dolor anal en la menstruación. Además del dolor anal, puede haber dolor abdominal, náuseas, vómitos, sangre en heces y dificultad para evacuar o diarrea persistente.

Si presentas todos los síntomas nombrados anteriormente, se recomienda acudir con el ginecólogo lo antes posible para que se realice el diagnóstico y se indique el mejor tratamiento, el cual normalmente se realiza por medio de una intervención quirúrgica.

4. Infección

Las infecciones más comunes que producen dolor anal son las causadas por microorganismo de transmisión sexual, como VPH, herpes, clamidia, gonorrea. No obstante, , también se debe a una mala higiene íntima, que puede producir infecciones por hongos. Por ello, es importante acudir al médico para que se identifique el microorganismo causante de la infección y de esta forma, indique el mejor tratamiento.

Se recomienda la utilización de antimicrobianos, además de evitar el uso de papel higiénico de forma exagerada, dando preferencia a la ducha higiénica.

5. Absceso perianal

El absceso perianal es una infección de la piel o el resultado de otra enfermedad anorrectal, como la enfermedad inflamatoria intestinal, cáncer rectal o cirugía, el cual genera inflamación, enrojecimiento y mucho dolor. También hay producción de pus y fiebre alta.

En esta caso, se debe acudir con el médico para que drene el pus y prescriba la ingesta de antibióticos. En caso de que se forme un absceso muy grande o profundo, el médico puede indicar hospitalización para la aplicación de analgésico y antibióticos intravenosos, realización de exámenes, como tomografía y en caso de ser necesario, una cirugía con anestesia general para retirar el absceso, evitando que haya una nueva infección o formación de una fístula.

6. Cáncer anal

El cáncer anal puede producir síntomas como hemorragia, dolor o un nódulo palpable. Puede iniciar como una herida o verruga y posteriormente convertirse en un nódulo. Hay estudios que correlacionan el surgimiento de este tipo de cáncer con infecciones por VPH, por lo que es importante realizarse el Papanicolau con frecuencia.

En caso de presentar algún síntoma, se debe acudir con el proctólogo u oncólogo para que se realicen exámenes que confirme la sospecha de cáncer anal y se indique el mejor tratamiento.

¿Cuándo se debe acudir al médico en caso de sentir dolor anal‽

Es importante consultar un proctólogo o acudir al servicio de urgencias cuando el dolor anal tarde más de 48 horas en aliviarse después de utilizar pomadas anales o medicamentos analgésicos como el Paracetamol o Ibuprofeno.

Es importante que el médico identifique la causa del dolor en el ano recurrente o que empeora a lo largo del tiempo, ya que puede ser señal de problemas más graves como la presencia de una fístula anal, cáncer o síndrome del inquieto anal que pueden necesitar tratamiento especial de manera inmediata.

¿Qué es el Síndrome del inquieto anal?

De acuerdo a un estudio publicado en la revista médica BMC Infectious Diseases, este síndrome es una variante del Síndrome de piernas inquietas (SPI), que tiene un origen en un trastorno neurológico asociado a síntomas y efectos típicos relacionados con la calidad de vida.

Las sensaciones, que generalmente ocurren dentro del ano, se describen como: cosquilleo, hormigueo, tirones, dolor y picazón.

La sensación del ‘síndrome anal inquieto disminuye con el movimiento, como estiramientos, sacudir las piernas, pasear o caminar. Lo mismo que con el de las piernas inquietas.

El primer caso en el mundo, fue encontrado en un paciente japonés de 77 años, quien informó sobre un profundo malestar anal tras pocos días de recuperarse del Coronavirus. El abuelo detalló que comenzó a sentir una extraña y molestia sensación anal cuando se encontraba en reposo, provocándole la necesidad de moverse.

Al estirarse, caminar o incluso ejercitarse los síntomas desaparecían, no obstante al volver a estado de reposo (acostado o sentado) los malestares regresaban.

En el hombre japonés no se encontró alteración de la vejiga, recto o disfunción eréctil. Las pruebas neurológicas no encontraron anomalías y el paciente no tenía antecedentes familiares de SPI ni movimientos periódicos de las extremidades, debido a esto se descarta que el síndrome sea hereditario.

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Aidannys Nuñez/Pasante

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