Maracaibo: Un estacionamiento gigante (Javier Sánchez)

Maracaibo: Un estacionamiento gigante (Javier Sánchez)

Maracaibo, considerada la capital petrolera con el Estado más próspero en producción e inversiones en ese sector, el Zulia, se asemeja a un estacionamiento gigante debido a la cantidad de vehículos que forman filas por días y semanas en sus calles a la espera de combustible.

El estacionamiento del West Edmonton Mall en Edmonton, Albertab en Canadá, tiene el récord mundial de ser el más grande del mundo. El lote que puede acomodar un estimado de vehículos es de 20,000 y sirve al West Edmonton Mall que es el centro comercial más grande de ese país. El parqueadero del aeropuerto Sea-Tac de Seattle es considerado el segundo más grande con alrededor de 13,000 espacios disponibles siendo el de mayor disponibilidad en su tipo en América del Norte.

Ambos se han quedado pequeños para la capital del Zulia con las kilométricas colas de todo tipo de vehículos que son interminables en cualquier calle o avenida donde los ciudadanos esperan hasta cuatro días para sus depósitos. En el resto del país la situación es similar con cientos de espacios públicos ocupados mientras las mentiras de patas cortas que asoma el gobierno para la solución del problema son del mismo tamaño.
El reconocido refrán dice que la «mentira tiene patas cortas» porque a la larga, no se sostiene. Eso es verdad y lo podemos comprobar con las declaraciones que dan funcionarios del gobierno de Nicolás Maduro y el propio Jefe de Estado que meten cada una que para el pelo.

El más reciente estudio realizado por Fedecámaras sobre el impacto en la cadena de suministros de la escasez de diésel y gasolina en Venezuela, realizado durante el primer trimestre de 2021, refleja que 89,4 % de las empresas encuestadas asegura tener problemas para adquirir el combustible. El Gobierno achaca la escasez a problemas para refinar petróleo causados por las sanciones de Estados Unidos contra la industria petrolera venezolana que para la oposición que lidera Juan Guaidó se debe a la corrupción y la mala gestión las causas reales de la escasez.

El ministro del Petróleo y presidente de Petróleos de Venezuela (Pdvsa), Tareck el Aissami dijo el 21 de junio de este año una de las últimas mentiras escuchadas sobre el tema del combustible cuando aseguró en tono alegre, las largas colas en las estaciones de servicio para surtir gasolina se acabarían para finales de ese mes y ya vamos por la segunda quincena de septiembre y se han triplicado al punto que en el caso de Maracaibo su aspecto es de un parqueadero gigante.

El Aissami en recientes declaraciones asegura también que está previsto producir el 100% de la demanda nacional de combustible a través de las refinerías del país al procesar 500.000 barriles al día, estimando que ya no habrá más colas en las estaciones de servicio. Más de uno se alegró y casi que lanzan fuegos artificiales los conductores y sacan en procesión a la Chinita por el anuncio del funcionario considerado como un verdadero “milagro”.

Los choferes desconfían de las declaraciones del ministro cuando éste asegura que se terminarán las extensas filas en las distribuidoras. La promesa oficial de desaparecerlas no parece factible advierten políticos opositores. Esta situación es consecuencia directa de dos causas: en primer lugar de cómo la incapacidad y la corrupción destruyeron la industria petrolera y en segundo lugar una prueba adicional del control político cubano sobre el oficialismo venezolano.

Los últimos reportes registrados indican que la demanda nacional de gasolina disminuyó cerca de 280.000 barriles en una década y hace más de diez años, antes de que la economía se derrumbara, era de 350.000 barriles y ahora está en casi 70.000 barriles.

Maduro afirmó recientemente que la gasolina fuertemente subsidiada en el país “debe venderse a precios internacionales» y anunció un nuevo sistema de subsidio directo a través del llamado carnet de la patria, un controvertido censo que la oposición ha denunciado reiteradamente como un medio ilícito de control de la población y del que muchos venezolanos no disponen.
«Vamos a hacer un sistema de subsidio directo progresivo, en un plan de dos años aspiro que en ese tiempo a más tardar hayamos resuelto la deformidad que se creó en el transcurso de muchos años, donde la gasolina venezolana prácticamente la regalamos”

En las próximas semanas se duplicará la producción de combustible con la elaboración de repuestos en Venezuela, más los que se obtuvieron con el método de triangulación, los trabajadores petroleros supuestamente están logrando “poner a tono” las refinerías del país.
Este es otro anuncio del jefe de Estado que esperan los maracuchos no sea otra mentira más porque de seguir con tantas cobas vamos a tener que habilitar el puente Sobre el Lago y la Lara Zulia para las colas de carros que esperarán por días sus choferes para echar gasolina.