Un día como hoy Alexander Fleming descubrió la Penicilina

Un 28 de 1928, Alexander Fleming descubrió la Penicilina

 

El descubrimiento de la penicilina según Fleming ocurrió en la mañana del viernes 28 de septiembre de 1928, cuando estaba estudiando cultivos bacterianos de Staphylococcus aureus en el sótano del laboratorio del Hospital St. Mary en Londres, situado en el Ala Clarence, ahora parte del Imperial College.21​ Tras regresar de un mes de vacaciones, observó que muchos cultivos estaban contaminados y los tiró a una bandeja de lysol. Afortunadamente, recibió una visita de un antiguo compañero y, al enseñarle lo que estaba haciendo con alguna de las placas que aún no habían sido lavadas, se dio cuenta de que en una de ellas, alrededor del hongo contaminante, se había creado un halo de transparencia, lo que indicaba destrucción celular. La observación inmediata es que se trataba de una sustancia difusible procedente del contaminante. Posteriormente aisló y cultivó el hongo en una placa en la que disponía radialmente varios microorganismos comprobando cuáles eran sensibles. La identificación del espécimen como Penicillium notatum la realizó Charles Thom. Publicó su descubrimiento sin que recibiera demasiada atención y, según los compañeros de Fleming, tampoco él mismo se dio cuenta en un inicio del potencial de la sustancia, sino progresivamente, en especial por su baja estabilidad. En su trabajo obtuvo un filtrado libre de células que inyectó a conejos, comprobando así que carecía de toxicidad. También apreció su utilidad para aislar Haemophilus influenzae a partir de esputos. (Wikipedia)

En el verano de 1928, Fleming salió de su laboratorio del Hospital St. Mary para unas vacaciones de dos semanas. Como de costumbre, no limpió antes de irse, dejando cultivos de bacterias creciendo en las placas que estaba estudiando.

Cuando regresó de sus vacaciones, Fleming descubrió que en muchos de sus platos había crecido moho. Al ordenarlos, hundiendolos en un baño de Lysol para matar las bacterias, notó algo extraño en un determinado plato. El moho azul-verde que crecía en ella parecía haber destruido la bacteria Staphylococcus aureus que había estado creciendo en el plato. Fleming notó que había algo especial.

El nuevo medicamento se envió al frente de batalla para tratar infecciones y fue enviado rápidamente en masa a los hospitales del ejército. Muchos soldados que de otra forma hubieran muerto de simples infecciones bacterianas en heridas menores fueron salvados por la nueva droga maravillosa.

También se trató la difteria, gangrena, la neumonía, la sífilis y la tuberculosis. Al final de la guerra, más de 20 empresas químicas estaban fabricando 650 mil millones de unidades de penicilina por mes para tratar a los soldados. En 1945, Fleming, Florey y Chain fueron galardonados con el Premio Nobel de Fisiología o Medicina.

Al aceptar el premio, Fleming observó secamente: “A veces se encuentra lo que uno no está buscando”. Más de medio siglo después, la penicilina sigue siendo el antibiótico más utilizado en el mundo y Fleming y su laboratorio sucio todavía reconocido por su descubrimiento.

Agencias