Ultimaron a un ladrón y su cuerpo habría sido arrojado a la cueva de caliza más profunda del país

Ultimaron a un ladrón y su cuerpo habría sido arrojado a la cueva de caliza más profunda del país

Ultimaron a un ladrón

Foto: Cortesía

El Haitón del Guarataro, la cueva de caliza más profunda de Venezuela, ubicada dentro del parque nacional Juan Crisóstomo Falcón, sería una tumba desde hace una semana al tener el cadáver de un ladrón de aires acondicionados.

A Ronald Javier Ortiz Jiménez, lo asesinaron la madrugada del martes 17 de agosto. Presuntamente, el propietario de una clínica le habría disparado, cuando desarmaba y hurtaba la pieza de uno de sus  acondicionadores de aire; así relató un hombre quien ‘le cantaba la zona’ al ladrón.

La información fue suministrada por el diario Un Nuevo Día, acotando que el hombre fue sorprendido  hurtando y desarmando la unidad de un acondicionador de aire en el tercer piso de una reconocida clínica de Coro. Al parecer el dueño del local le asestó un tiro de escopeta, lo ocultó en una pipa y lo arrojó a 305 metros de profundidad.

El citado medio agregó: «Ese testigo escuchó los gritos de Ronald Javier cuando era sometido y seguidamente el disparo de escopeta, tras el cual escapó del lugar. Al siguiente día se dirigió a la casa de su cómplice en el barrio San José, a saber si éste había regresado. Frente a la respuesta de Orianny Noguera de que estaba desaparecido, el partícipe en el hurto contó lo del forcejeo, el disparo y que tenía fundadas sospechas de que lo habían asesinado».

propietario de la clínica

La clínica es propiedad del doctor Diego García, quien a raíz del hurto del que fue objeto hace un mes, acudió al Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) denunciando el hecho y advirtiendo que mataría al próximo que consiguiera desmantelando la batería de aires acondicionados.

Tales amenazas habrían sido cumplidas la madrugada del martes 17 para lo cual empleó una escopeta y cápsula de las llamadas tres en boca. Un hijo habría servido de cómplice al someter al hurtador, así como para cometer el crimen y ocultar el cuerpo del que se presume se deshicieron en El Haitón.

Con sobradas sospechas de que Ronald Javier Ortiz Jiménez había sido asesinado, familiares interpusieron la denuncia ante el Cicpc que, como corresponde, procedió con las investigaciones y experticias técnico científicas, además de interrogar al doctor que, inicialmente habría recordado su amenaza de que mataría al próximo que sorprendiera hurtando en su clínica. Incluso se dice que además de confesar el crimen, habría manifestado que se deshizo del cadáver en El Haitón y que jamás lo encontrarían.

Prueba luminal arrojó positivo

Mucho antes de acceder a estos detalles escabrosos, los sabuesos del Cicpc llegaron a la clínica con la excusa de adelantar investigaciones respecto al primer hurto denunciado; sin embargo, aparte de este caso, investigaban el delito contra las personas, el homicidio de Ronald Javier Ortiz.

Los sabuesos colectaron la escopeta, efectuaron la prueba de análisis de trazas de disparos (ATD) que evidenció en la pared rastros del uso de la misma, así como de restos de naturaleza hemática en la pared y piso mediante la prueba de luminol que también arrojó positivo en la camioneta que fue usada para trasladar y deshacerse del cadáver.

Pese a todas las evidencias, ha trascendido que el abogado se habría retractado de declarar y ayudar a esclarecer el caso, amparándose a aquel antiguo principio legal de que “sin cuerpo no hay delito”.

Familiares del occiso creen que detrás de esta negación hay una coartada para dejar en libertad al médico, hacer que el crimen quede impune, desenlace en el cual jugaría papel fundamental el fiscal Guillermo Amaya quien presuntamente estaría considerando que no hay flagrancia en el hecho de sangre y por tanto estaría descartando tomar en cuenta los resultados de las pruebas de luminol en la camioneta y el tercer piso de la clínica.

Se pudo conocer que en el curso de las investigaciones el Cicpc allanó la casa del acompañante de Ronald Javier Ortiz Jiménez al momento del hurto y colectó piezas y repuestos de la primera unidad del acondicionador de aire hurtada, con lo que demuestran que este participó en el primer hecho y también en el segundo, un delito en la modalidad de escalamiento y que no supuso el uso de armas y violencia como para considerar que el doctor García actuó en legítima defensa. Tal es el punto de que no hay segunda arma, y que tampoco el doctor reportó el hecho a las autoridades policiales, sino que tras hacerse justicia a título personal, se deshizo del cadáver.

Este testigo habría asegurado que a Ronald lo sometieron e introdujeron a una parte del tercer piso de la clínica donde le dieron muerte. El doctor Diego García sigue detenido y según trascendió, su hijo está prófugo, por lo que es activamente buscando, presumiendo uno de sus paraderos, el estado Aragua.

Familiares del occiso aseguran que no permitirán que el caso quede impune por lo que advierten que llevarán el caso a instancias nacionales si en Falcón consideran que la justicia será esquiva y se inclinará a favor del dueño de la clínica.

 

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Noticia al Día/ Diario Nuevo Día