¡Que pasa Dios mío! Una doctora lanzó un niño recién nacido

¡Que pasa Dios mío! Una doctora lanzó un niño recién nacido por la ventana del hospirtal

Una doctora rusa lanzó a un bebé recién nacido por la ventana de un hospital

 

La periodista Yurbi Calderón narra para el portal de noticias colombiano La FM.com esta espeluznante noticia: una doctora en medicina arrojó por la ventana un niño recién nacido. La médico estaba recluída en la habitación después de haber tenido un bebé junto a otra joven quien recién había dado a luz.

Así narra la periodista los hechos:

 

 

La galena había dado a luz ese mismo día y compartía habitación con la madre de la víctima.

 
Una terrible tragedia enlutó a una familia rusa luego de que una profesional de la salud tomará a un bebé con pocas horas de nacido, y lo lanzará por la venta de un hospital provocándole la muerte de manera instantánea.  
 El hecho se registró el pasado mes de junio luego de que una mujer identificada como Viktoria Ivanova de 34 años, diera a luz a su tercer hijo en un centro médico materno en Sterlitamak.  Según indicaron los medios locales, Ivanova estaba compartiendo su habitación con una doctora llamada Alina Araslanova, quien también había dado a luz a su segunda hija ese mismo día. Pero al llegar la noche, la galena tomó al bebé de Viktoria mientras ella dormía, y lo lanzó por la ventana del cuarto ubicado en el tercer piso.  Tras el asesinato, Araslanova fue detenida de inmediato por la Policía y su segunda hija, fue apartada de su cuidado mientras los investigadores intentaban comprender qué la motivó a cometer el crimen.  
 
Araslanova se graduó en medicina hace seis años y desde entonces trabajó como médico general en una aldea, y según detalló una amiga a los medios, ella amaba su profesión y “siempre estuvo ahí para ayudar». Mientras tanto, la afligida madre que perdió a su bebé, aseguró que perdonaba a la galena al comprender que no está bien mentalmente, y que además, junto a su esposo y otros dos hijos está tratando desesperadamente de seguir adelante. “Lo más difícil es despertarse por la mañana y darme cuenta de que esta es la realidad (…) Intento aguantar por el bien de nuestros hijos, pero no siempre funciona. A veces parece que no puedo hacer frente y quiero rendirme. Este sentimiento no desaparecerá, tendré que vivir con esto toda mi vida”, reveló Ivanova a la prensa rusa.