Los "Diablitos" de Maduro (Javier Sánchez)

Los «Diablitos» de Maduro (Javier Sánchez)

Los «Diablitos» de Maduro (Javier Sánchez)

No me vayan a malinterpretar amigos lectores con mí título, pero me parece bien que se le ocurriera a alguien el volver a poner en la mesa del venezolano el jamón endiablado ya que los consumidores ni lo miran en los supermercados por su alto costo y ahora a través de las cajas CLAP como lo anunció Nicolás Maduro en una de sus últimas alocuciones, algunos volverán a tener la dicha de disfrutarlo. A más de uno se le volvió la boca agua cuando el Presidente señaló que desde ahora en adelante habrá diablitos para todos.

La cajita de este tipo de jamón que por décadas ha sido o fue el preferido de la familia venezolana para comer con pan, arepas, en un sándwich, con galletas, para preparar una deliciosa salsa para pasta o en otras recetas, fue el “resuelve”de los platos en casa con el que se consentía a toda la familia, sobre todo a los niños y corrió con el tiempo la misma suerte de otros productos enlatados con precios por las nubes convirtiéndose para muchos en una delicatesen.

Sorpresivamente el Presidente en uno de sus últimos anuncios sacó a relucir el producto, quizás porque se enteró de que ya el endiablado no está en la mesa de la mayoría de los venezolanos al igual que muchísimos productos por su precio inaccesible y se le ocurrió que podría ser incluido en la bolsa de comida que reparte el gobierno a través de su programa de alimentación para las clases más necesitadas y que por cierto no está llegando en el tiempo estipulado ni tampoco con la calidad y número de productos.
Es posible que ésta sea la razón por la que el Jefe de Estado ordenara a su ministro de alimentación Carlos Leal Tellería, durante un encuentro con los integrantes del Consejo Superior de Economía, incluir diablitos, leche y café a los CLAP de ahora en adelante.

“Me le agregan constantemente diablitos, leche y café a esos Clap, es su responsabilidad” dijo Maduro a sus ministros y en tremendo aprieto los metió porque estamos hablando de tres rubros “grandes ligas” en lo que a precio se refiere y el desembolso sería millonario.

Esto huele más a proselitismo político, a campaña electoral y a promesa que a otra cosa ya que las elecciones locales y regionales se celebrarán el próximo 21 de noviembre, la campaña electoral comenzará el 28 de octubre a poco más o menos de dos meses y las cosas no están muy bien que se digan dentro del PSUV desde las pasadas elecciones Primarias de esa organización, donde muchos ganaron la contienda y después desde la dirección nacional del partido fueron distanciados utilizando un término hípico y se ha comenzado a sentir el descontento sobretodo en el Zulia.

En otras oportunidades cuando se acercan elecciones en el país hemos observado como candidatos del madurismo realizan atípicas donaciones con la intención de recolectar votos valiéndose de las necesidades más básicas de la población como lo es la comida. Recordemos al candidato del Partido Rojo por el circuito 3 en Anzoátegui, Alberto Gago, cuando acompañado de otros oficialistas entregó mortadelas en el sector El Viñedo de la entidad oriental y su actuación se hizo viral en las redes sociales.

Para un ciudadano común resulta cuesta arriba incluir en su lista de productos de consumo diario el diablito cuyo precio oscila entre seis mil bolívares envase pequeño y diez mil bolívares el de mayor tamaño. No son muchos los que se pueden dar el lujo de tener las laticas Underwood en su despensa en este momento y sabemos cómo se manejan los estrategas publicitarios al momento de fijar la atención en los posibles votantes de sus clientes a determinados candidatos apoyados por su líder mayor en este caso el Jefe de Estado.

En Venezuela la tendencia natural del trabajo por cuenta propia va en aumento cada día debido a la caída del sector privado incluyendo la industria automotriz, sector inmobiliario y construcción como grandes generadores de empleo que prácticamente desaparecieron, mientras que el llamado ciudadano de a pie vive agobiado por la escasez de alimentos, el desempleo, la inflación desenfrenada la devaluación del bolívar, la escasez de productos básicos, aumento de precios de medicamentos, y ante esa realidad se da cuenta que la única opción es buscar su propia forma de ganarse un sueldo, de ahí que tenga que hacer una selección muy detallada de los productos que puede incluir en su dieta diaria.

Eso lo sabe el gobierno de sobra y el propio Maduro a comienzos del presente año admitió que el desempleo y la pobreza crecieron en el país, calificando las mismas como “heridas» que «obligan» al gobierno a multiplicar las formas de protección a las familias a través de bonificaciones
Las heridas siguen abiertas y acaban con buena parte de la población sin que se tomen medidas serias, solo pañitos de agua tibia y una regalía de vez en cuando es lo que hace el gobierno para mantener a esa parte de la población con cierto ánimo.

Un estudio publicado por el Observatorio Venezolano de Seguridad Alimentaria y Nutrición OVSAN, realizado entre diciembre de 2020 y febrero de 2021, reveló que actualmente solo llegan 1.1 % cajas CLAP por hogar en el país, es decir que las familias no reciben en promedio más de esa asignación pese al número de posibles integrantes en la familia y vulnerabilidad. No todo el mundo como decimos en Venezuela podrá disfrutar de esta caja endiablada que además traerá leche y café y que seguro estará en la calle antes del 21N. De seguro volverá la boca agua a más de uno, que es a la larga lo que pretenden los diablitos asesores del gobierno en tiempos de elecciones.

A recogerse que por ahí anda el Diablo Suelto.

 

 

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Javier Sáchez/Opinión