El Kirigami: un arte milenario tiene en Veritas a uno de sus cultores

El Kirigami: un arte milenario tiene en Veritas a uno de sus cultores (+Video)

Foto: Xiomara Solano / Noticia al Día

Es sorprendente el uso que Raúl Molina da a los billetes que fueron desechados luego de la reconversión monetaria de 2018

En tiempos en los que todos nos mantenemos hiperconectados, Raúl Molina, un tesista de la Facultad de Artes de la Universidad del Zulia, dedica hasta 8 horas al día a cultivar un arte milenario que precisa de paciencia, concentración y creatividad: El kirigami.

Por lo general todos estamos familiarizados con el término Origami, referido a la técnica de plegado de papel, originaria de China y desarrollada en Japón. En ese mismo orden, el Kirigami alude al arte de cortar papel, logrando figuras y creaciones con propósito artístico, decorativo o utilitario.

En su modesta residencia del sector Veritas, en Maracaibo, Raúl va revelando con sus manos formas fantásticas, con pocas herramientas: papel, tijeras y pegamento. Desde 2015 decidió experimentar con estas artes venidas de esas lejanas naciones orientales.

 

Foto: Xiomara Solano / Noticia al Día

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Una asignación para aprobar la materia Ambiente y Ecología, lo llevó a elaborar un cisne en papel en apenas 5 días. Esto despertó su curiosidad e inventiva y comenzó a buscar opciones para crear otros elementos.

Encontró utilidad para los billetes desahuciados

Ante las dificultades para conseguir papel, cuando llegó la reconversión monetaria en 2018 y los billetes que salieron de circulación se acumularon en las gavetas y hasta en los basureros, este joven artista nacido en Dabajuro, estado Falcón, decidió darles una nueva utilidad y los incorporó como elementos básicos en su labor creativa.

En uno de sus trabajos, un tanque de guerra, empleó unas 3.000 piezas de papel moneda, es decir fragmentos de billetes, recortados de forma magistral y detallista, que fueron ensamblados hasta obtener el producto final.

 

Foto: Xiomara Solano / Noticia al Día

 

 

Tanto el origami como el kirigami demandan altas dosis de paciencia y capacidad para los detalles. Raúl ha aprendido tales virtudes, a medida que ha encontrado en estas artes una vía para expresarse creativamente, entre matices, colores y formas.

Cree que su lado artístico lo heredó de su padre, José Luis Molina, docente y pintor falconiano que falleció hace un año. Sus 9 hijos, incluido Raúl, tienen esa chispa para expresarse, para crear: tejido, dibujo, pintura, manualidades, surgen de sus manos laboriosas.

A Raúl le gustaría seguir creando y ha procurado por los medios a su disposición dar a conocer las obras que realiza. Sin embargo, admite que requiere un impulso adicional para que más personas le conozcan y se interesen por sus creaciones.

 

Foto: Xiomara Solano / Noticia al Día

Kirigami

Foto: Xiomara Solano / Noticia al Día

 

Entre tanto, dedica parte de su jornada diaria a perfeccionar la técnica, a generar sus propios aportes, para darle un toque personal a cada pieza que concibe.

“Una cosa es lo que uno ve con los ojos y otra lo que uno interpreta con las manos”, expresa mientras que va ensamblando pequeñas piezas, con una rapidez y destreza admirable.

Como el apasionado de la imagen que es, entre tanto avanza en su tesis para licenciarse en Artes Audiovisuales en LUZ, con un trabajo que aborda la importancia narrativa del encuadre.

Esto, sin perder de vista retos futuros como la reproducción del Puente General Rafael Urdaneta, a través del kirigami, una obra que pudiera tomarle hasta un año en su consecución.

Raúl se muestra entusiasmado ante esta meta, en la que pondrá todo su empeño. Son sus sueños, construidos en papel, un material frágil que se nutre de la fortaleza y la vitalidad del artista que lo transforma. 

 

Foto: Xiomara Solano / Noticia al Día

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Sobre la historia del Origami y el Kirigami
El origami es conocido como el arte del plegado tradicional japonés. La palabra origami proviene del verbo japonés «oru» (doblar) y de la palabra «kami» (papel). Tiene su origen en China donde apareció por primera vez en en la época de la dinastía Han Occidental (- 202 / – 9 aC). Varios siglos después, los monjes budistas lo habrían introducido en Japón.

El origami se distingue porque en él se emplea un solo papel, que solo puede doblarse y no puede cortarse ni pegarse, a diferencia de otras técnicas que sí permiten los cortes y el uso de pegamentos y grapas.

Por su parte, no hay precisión sobre cuando se comenzó a gestar el kirigami, pero se cree que ocurrió cerca del año 105 d.C, época en que los habitantes comenzaron a doblar, cortar y pintar el papel como decoración.

El motivo principal por el que se comenzó esta práctica que inicialmente se conocía como jiǎnzhǐ, era el de venerar a los dioses. En algunas comunidades rurales de China aún se practica como una tradición ya que este arte se heredó de madres a sus hijas desde hace ya varias generaciones.

El Comité Intergubernamental para la Salvaguarda del Patrimonio Cultural Inmaterial (PCI) inscribió en el 2009 el arte chino del recorte de papel en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

 

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F. Reyes

Fotos: Xiomara Solano

Noticia al Día

Con información de OK Diario / Ecured