Un 4 de agosto Dom Pérignon inventó el champán

Un 4 de agosto Dom Pérignon inventó el champán

Dom Pérignon (pronunciación francesa: [dɔ̃peʁiɲɔ̃]; /ˌdɒmpɛrɪˈnjɒn/ en inglés) es una marca de champán, producida por Moët & Chandon. Recibió el nombre de Dom Pérignon en honor a Pierre Pérignon, un monje benedictino quien descubrió la forma de creación de los vinos espumosos.​

Historia

La primera cosecha de Dom Pérignon fue en 1921 y solo fue puesta a la venta el 4 de agosto de 1936, después de la Gran Depresión. Dom Pérignon es una vendimia de champán, lo que significa que solo se efectúa en los mejores años, y todas las uvas utilizadas para la elaboración del vino fueron cosechadas en el mismo año. Muchos champanes, por el contrario, no son de época, lo que significa que la champaña se fabrica a partir de uvas cosechadas en varios añosos. (Wikipedia)

 

Francia es por excelencia la autora de gran gama de excelentes vinos, pero es con la iglesia católica con la que tiene quizás su mayor deuda, recordemos que desde tiempos remotos la iglesia ya había incorporado el vino como parte de su célebre ritual cristiano.

En la Biblia hay más de 400 referencias al vino, algunas de las más famosas fueron las bodas de Caná y la última cena. Más específicamente los encargados de dar a conocer el vino en todo el mundo fueron los monjes de la Europa Medieval. Se cuenta, por ejemplo, que los monjes de Borgoña probaban directamente la tierra para saber que terrenos eran los mejores para la vid. En un principio Usaban el vino para las misas y para los huéspedes del Monasterio.

Específicamente el Champagne,  es utilizado hoy para gran diversidad de celebraciones de lujo como bodas, bautizos y graduaciones; consumirlo es considerado como signo de buen estatus social y económico por el alto costo que este tiene a nivel mundial.   El monje al que se le atribuyó  el desarrollo de esta bebida espumosa fué un Benedictino ciego llamado Dom Pierre Pérignon.

En realidad Dom Pérignon no pretendía elaborar vino espumoso, su intención era la de innovar en la época y elaborar vino blanco a partir de uvas tintas. El monje pasó mucho tiempo perfeccionando el arte de hacer vino blanco a partir de uvas tintas. Evitaba las pieles de las uvas, las responsables del color, y mezclaba diferentes vinos de diferentes viñedos de la región para obtener un producto con el mejor sabor.

Dom Pérignon consiguió finalmente elaborar un gran vino blanco a partir de uvas tintas, pero apareció un problema, muchas veces surgían burbujas en las botellas de su vino. sin embargo, los ingleses a quiénes los monjes enviaban vino blanco, preferían la versión «mala», es decir les gustaba más el vino «burbujeante» de Dom Pérignon a la versión normal.

Con el pasar del tiempo Dom Pérignon se dió cuenta que el vidrio de las botellas que usaba para envasar su invento era muy delgado y así lo monjes hicieron llegar de lejos otro tipo de vidrio, y para cerrar sus botellas el monje creó su propio corcho, este garantizaba que no se escapara el gas característico de dicha exquisitez. Y así nació accidentalmente el licor más famoso y exquisito del mundo

Dom Pérignon murió en 1715 y durante sus 47 años como maestro bodeguero creó los principios básicos que se siguen usando actualmente para hacer Champagne, Cava y la mayor parte de vinos espumosos existentes en el mundo basados en su sistema: La técnica de la «segunda fermentación», que no es otra cosa que fermentar intencionadamente el vino una segunda vez pero en la botella.

Noticia al Día/ Vania Vásquez