Miguel Von Dangel ha muerto

Miguel Von Dangel ha muerto (por: Alexis Blanco)

Foto: Petruvska Simne Jelisich

MIGUEL VON DANGEL ha muerto, recién nos cuenta el maestro colega, José Pulido. Es otra de estas recurrentes acciones infaustas, solo que acá estamos hablando de uno de los artistas y pensadores del arte más importantes de todos los tiempos, maestro pensador de la estética como bien común , según se lee en su libro de ensayos El pensamiento de la imagen.

Bávaro anclado en Petare, Miguel, Miguel Von Dangel Hertrich nació, en 1946, en Bayreuth. Wikipedia da cuenta ya de su ausencia sin límites y recuerda: “En compañía de sus padres, el zoólogo polaco Félix Von Dangel y la alemana Susanne Hertrich, emigra a Venezuela en 1950. Desde esa fecha vive en Petare, estado Miranda. En 1963 se inscribe en los cursos libres de la Escuela de Artes Visuales Cristóbal Rojas. Recibe clases del artista Luis Guevara Moreno quien fuera para él de gran estímulo…”.

El maestro del periodismo, José Pulido, ensambla una coherente exposición de motivos para ensanchar desde el alma la vida y obra del artista de los seres como caballos difuminados… Formado en los mágicos haberes de la taxidermia descubrió un día aquel método de la sencillez y la humildad que por estas tierras umbrías practicaban artífices de la talla de Bárbaro Rivas o Armando Reverón y entonces su visión, su vida artística, su capacidad de intuir y admonicionar aventuras sagradas, ya no sería la misma. Esquivaba a los sujetos “blablabólicos” e incluso los disecaba en formoles lúcidos, pero ya esa mordaz capacidad de bordar sarcasmo entre cervezas habría mudado su conmovedor tinglado a otros campos de la mirada perpleja, lejos, donde para llegar habría que caminar, mucho, como si, por ejemplo, intentaras llegar hasta el Páramo de El Tisure para intercambiar unas bestias con don Juan Félix Sánchez.

Decía don José Pulido, conmovido hasta los coxones de su alma: “ADIÓS, QUERIDO MIGUEL.

Se dice fácil. Murió Miguel von Dangel. Pero resulta demasiado duro aceptarlo así como así, de buenas a primeras. Significa que a Petare se le murió el otro mago que le quedaba. Significa que hay unas guacamayas tristes hasta parecer grises. Hay unos perros llorando en la casona de Miguel. Hay unas matas de malanga pensando en secarse. Tenemos hermanos entre los amigos. Significa que se nos murió un hermano. Miguel von Dangel será siempre uno de los pintores esenciales de Venezuela y de América Latina. Su hija Salomé, a quien queremos como si fuera nuestra sobrina, debe estar sintiendo un dolor inenarrable. Porque acumula el gran dolor de ella y el de todos nosotros juntos. Mis condolencias Salomé. Mis condolencias amigos. Mis condolencias Venezuela. Te acompaño en el dolor, querido Petare.”.

Y entonces uno guarda con devoción estos preceptos mortales: Oración Memoria Silencio

Y espera o aspira imaginar ver pasar el fúnebre tinglado con las fotografías y los recuerdos, las obras, la memorabilia de un creador que ya desde hace mucho viene siendo estudiado en las salas y claustros donde se deliberan los juicios de valor sobre la obra y vida de los estetas. Y vaya que Von Dángel, Miguel, era, perdón, será siempre, uno de nuestros inconmensurables artífices.

Entre un ramillete de conmemoraciones patrias que se dan cada 24 de Julio habrá que añadir ahora esta aciaga fecha de la partida hacia el morado mundo del maestro Miguel, el tocayo del arcángel, hombre bendito en sus ideas y en sus manos…
Premio Nacional de Artes Plásticas en 1990, el mismo año en que concluyó “La batalla de San Romano”, esa obra suya con la que estaríamos muy bien representados en la Bienal de Venecia de 1992.

Un Flaneur del Amazonas, también pudimos encontrarle y disfrutar su aura teutona en Cabimas, visitando a Emerio Darío Lunar, de quien amaba su continua interacción con las mujeres preciosas que pintaba. También solía vérsele por Chotoní cuando iba al estado Aragua a dar una revisadita rauda al imaginario perpetuo de un tal Mario Abreu. Había algo en lo profundo del alma de este artista que lo guiaba con certeza a una militancia prospectiva en el arte popular, que no el popularizado, tal cual comparecía en su genética visual, amparada en la vena, pensémosle, de los Durero, Ernst o quizás Paul Klee. La cultura, lúdico objeto…

En realidad Miguel Von Dángel estaba mucho más allá del bien y del mal, aunque de su paisano y filósofo, Federico Nietzsche, prefería estudiar sus reflexiones a partir de los ditirambos. Pero, en Petare, mejor la salsa que Wagner, o, mejor, Wagner en su salsa, como aquel Baquiné de Angelitos Negros que para nada extrañaría estuviesen recibiéndole en el paraíso de los artistas genuinos. Retornemos, para cerrar, con la letra de Pulido: “Se dice fácil”.

Descansa en paz, maestro Miguel Von Dangel…

 

Para recibir en tu celular esta y otras informaciones, únete a nuestro canal en Telegram haciendo clic en este link: https://t.me/NADZulia.

Además, puedes seguirnos en Instagram y Twitter como @noticiaaldia o síguenos en nuestra página de Facebook Noticia al Día.

 

Alexis Blanco

Noticia al Día