Mentiras van y mentiras vienen (por Javier Sánchez)

Mentiras van y mentiras vienen (por Javier Sánchez)

“Puedes engañar a todo el mundo algún tiempo. Puedes engañar a algunos todo el tiempo. Pero no puedes engañar a todo el mundo todo el tiempo”.

Abraham Lincoln

La mentira es una práctica que tradicionalmente la opinión pública relaciona con la política. Esto es aceptado entre los miembros de las sociedades democráticas. Generalmente pensamos que la política en general y sus dirigentes eran más sinceros en el pasado, mientras que los de las actuales democracias son más mentirosos compulsivos. Es cuestión de criterio de cada quien.

Lo cierto es que la mentira y el poder va en aumento cada vez más en el mundo y en nuestro país unas más que otras que dicen los políticos actuales asombran, no solo a los venezolanos, sino que llegan a ser el hazmerreír de más de un comentarista a nivel internacional .

Digamos que en el caso nuestro, que ni siquiera los mismos chavistas (excepto los enchufados) le creen la gestión a Nicolás Maduro, son muchas las mentiras juntas que lanzan a diario al pueblo los integrantes de su equipo político y hasta ellos mismos saben de su torpe gestión.

El problema no son las preguntas de los periodistas, lo grave del régimen es que responde con mentiras o ni tan siquiera responde a veces ocultando la verdad.
La mentira no solo es inmoral, sino una ofensa a lo más esencial de la democracia y un desprecio a la generosidad del pueblo.

Mentiras van y mentiras vienen, roñoqueros van mambleas vienen y en los despachos públicos se caen a coba a cada rato para resguardar al régimen. Muchísimas son las mentiras y algunas podemos recordar en este momento para no ser tan larga la lectura.

El Gobierno del ex presidente Hugo Chávez Frías mintió muchísimas veces a través de sus personeros pero el de Nicolás Maduro ha batido récord y es porque todo el que está muy cerca al jefe de Estado opina, llega a conclusiones, toma decisiones, etc. No le importa decir cualquier mentira para proteger al jefe o protegerse de su pésima gestión.

Ahora bien, esto es grave porque si por ejemplo se está mintiendo en cuanto a los programas de atención a enfermos del COVID en los hospitales, cifras de fallecidos, vacunación, etc es para alarmarse y las consecuencias son graves tanto para la población como para los entes gubernamentales.

Los estudiosos del tema señalan que si algo enseña el ejercicio del poder en casi todas sus actividades, es que la mentira y las medias verdades aparecen siempre para ocultar, matizar o salvaguardar el orden y adoptar medidas, cuando las circunstancias así lo ameriten.

Aseguran que hay gobiernos de gobiernos, es decir, hay unos que timan más que otros pues falsean la realidad al esgrimir que se trata de salvaguardar los discutibles intereses del Estado. El gobierno nuestro pudiera llegar a ocupar un puesto en el libro Guinness.

Por ejemplo, varias veces el líder del régimen chavista ha dicho que en Venezuela hay plena libertad de expresión y no hay censura, sin embargo el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa en Venezuela (Sntp), asegura que en 20 años del chavismo 60 medios han cerrado y entre el 2013 y 2018 dejaron de existir 80 de los 155 periódicos que circulaban hace cinco años.

Se ha escuchado decir desde Hugo Chávez hasta el presente, tanto a Maduro como a ministros, gobernadores, alcaldes aliados al régimen que en Venezuela no hay un solo niño en la calle, «me lo prohíbo a mí mismo”, dijo una vez Hugo Chávez y hoy en día es mayor el número de indigentes incluyendo niños que deambulan por las calles del país.

Desde la presidencia de Chávez, las noticias falsas han sido por montón y recordando algunas de ellas tenemos que Nicolás Maduro anunció la creación de un millón setenta mil empleos “Chambas Juveniles”, y fuentes internas confidenciales del INE, sólo registran aumentos por esa fuente de trabajo de 10.000 nuevos jóvenes que han sido ocupados.

Una de las mentiras más grandes que hemos oído durante éstos años se la escuchamos a la hoy diputada Iris Varela, cuando en un programa con José Vicente Rangel se atrevió a decir que “el sistema penitenciario venezolano, en forma comparada, era el mejor del mundo» Para nadie es un secreto que el sistema penitenciario nuestro es el peor desastre del planeta.

De las más recientes «pinochadas» tenemos la del ministro del Petróleo, presidente de Pdvsa Tareck el Aissami, quién aseguró que las largas colas en las estaciones de servicio para surtir gasolina se acabarían para finales del mes de junio o julio y ya casi va a entrar agosto y se ve que las filas de vehículos son más largas y la escasez de combustible es cada vez mayor.

Entre los dirigentes cercanos al mandatario están los llamados «mentiras frescas» como el ministro de comunicaciones Jorge Rodríguez y la diputada a la AN constituyente Delcy Rodríguez. De estos personeros podemos recordar que en el 2019 se produjo un apagón general en el país y Rodríguez en esa oportunidad llamó a los venezolanos a permanecer «atentos» porque a su juicio hay una guerra eléctrica que continúa.

Llevamos dos años de esa guerra y el pueblo la sigue perdiendo día a día con bajones, apagones y pérdidas millonarias de sus equipos electrodomésticos. El único que ha visto los saboteadores es él.

Los engaños no son sólo de la gente que está al lado de Maduro sino también de los funcionarios regionales, tales como gobernadores y alcaldes afectos al régimen y así tenemos por ejemplo al gobernador del Zulia Omar Prieto, quién desde el 2020 ha dicho que la programación del racionamiento de servicio eléctrico en el Zulia disminuirá para la última semana (no sabemos de qué año) debido al restablecimiento de parte de la capacidad instalada de generación de electricidad en el estado. Otra mentirita más.

Para nadie es un secreto la inmundicia en que se encuentra Maracaibo donde pasan meses que no se recoge la basura y las comunidades se ven obligadas a lanzarla a las calles y avenidas lo que ha traído insalubridad a la ciudad, mientras que otro embustero el alcalde Willy Casanova junto al director del Instituto de Aseo Urbano de Maracaibo (IMAU) dicen todos los días desde el 2019 que ya están llegando camiones y equipos para solventar la situación.

Uno observa al colectivo cargar botellones y cualquier envase que les permita almacenar agua y es parte de la rutina de los habitantes de la ciudad, enfrentando una crisis hídrica que se agudiza cada vez más mientras los «pinochos» de Hidrolago con paños de agua tibia tratan de solventar la situación que se hace cuesta arriba porque el sistema no da para más y buscan tranquilizar a la población contándoles cuentos de Cantinflas.

El testigo falso no quedará sin castigo y el que habla mentiras no escapará, dice un proverbio de la Biblia.

 

Javier Sánchez