Felipe Pirela: Los sueños de un niño hechos canción

Felipe Pirela: Los sueños de un niño hechos canción

«Desde muy pequeño quise siempre ser algo en la vida para ofrecer a mi vieja sueños que mi mente creó. La pobreza era mi sino, mi mente triste y viajera, más en mi garganta un hilo triste de dolor cantó».

En esta estructura de cuatro versos, Felipe Pirela cantaba el inicio de su canción “Lo que es la vida”, de 1968, cuatro años antes de su muerte. Si bien la letra expresa una elocuente nostalgia, también cuenta como logró el sueño que tenía presente desde su niñez, el cual se trataba de cantar y, de hecho, alcanzar la fama internacional e inmortalizarse como “El bolerista de América”.

Como octavo hijo, nació el 4 de septiembre de 1940 en la ciudad de Maracaibo, estado Zulia. Sus padres eran Felipe Pirela Monsalve, quien en vida fue un albañil, y Lucía Morón de Pirela, conocida como ama de casa y por ser aquel apoyo incondicional de Felipe desde sus motivaciones artísticas.

En plena niñez, el joven Felipe se dio cuenta del potencial de su voz, la cual tenía la exquisitez y suavidad como si de un terciopelo se tratara. Con el apoyo y participación de sus hermanos, crearon “Los Happy Boys” a sus trece años, la cual fue una agrupación musical que se presentó en diferentes locales de la ciudad, además, interpretaban exitosos boleros de la época y que combinaban con el estilo de canto de Felipe.

Reconocido como un hombre sencillo y tranquillo, Felipe Pirela siguió su pasión por la música y bolero, en donde hizo una participación fugaz con la orquesta Los Peniques en 1959, ya que estuvo un solo año hasta que su gran oportunidad fue otorgada por el destino; cuando en un gran día de 1960, el maestro músico dominicano, Billo Frómeta, lo escuchó cantar. “Quiero contratarlo para que sea el bolerista de mi orquesta. Tiene mucho futuro. Canta como los ángeles”, estas fueron las palabras que Frómeta dijo al aparecerse en la casa de la familia Pirela.

Ante tal ocasión, se consagró la combinación de Felipe Pirela junto al guarachero “Cheo” Garcia, y dando inicio a la etapa más exitosa de la orquesta Billo´s Caracas Boys, causando sensación en el continente y gozando de enorme popularidad a lo largo de los años. Era tanta la fama, que Billo recibía infinitas cantidades de cartas de fans para Felipe. Por esto mismo, luego de un año, tanto el cantante como el Frómeta, sabían que era el momento de explotar su potencial como solista.

Su enorme voz había llegado para quedarse, por lo que el proyecto solista de Felipe Pirela fue lanzado bajo el título “Canciones de ayer y hoy” en 1961, lo que generó al cantante varias ofertas de otros países, siendo la más importante de México.

A la vez, la vida personal de Pirela seguía como cualquier joven de 23 años, solo que bajo el estrellato y sueño de ser reconocido como un bolerista espectacular. En esta época, se enamoró de una chica de 13 años, conocida como Mariela Montiel, cuya relación causó desacuerdo entre el cantante y su familia y Billo por la juventud de su pareja. Sin embargo, ambos se casaron en septiembre de 1964, mismo año en que dejo la orquesta Billo´s Caracas Boys.

Luego de dos pasajeros años y con éxitos de solista como el tema “Únicamente Tu”, con 500 mil copias, Felipe Pirela no pudo mantener más su matrimonio, el cual se consolidó como frustrado y fracasado según la prensa, lo que causo una depresión y enorme decepción en el cantante quien, a pesar de ser el intérprete del baile y emoción de todos los venezolanos, decidió abandonar el país inmediatamente, incluyendo dejar a su hija, Lennys Pirela Montiel.

El más grande y más famoso de Venezuela, ya no se encontraba en su tierra, aunque estaba presente en el corazón de cada ciudadano y ser el primer artista venezolano en vender más de un millón de discos. No obstante, con el objetivo de sentirse en su hogar, vivió en Colombia, luego en República Dominicana, pero su nueva residencia se encontró en Puerto Rico.

En estos años que simbolizaron una época sombría en su vida personal, el cantante era reconocido por toda América y se presentaba en diferentes países como rutina, pero la felicidad no formaba parte de su ser desde lo sucedido en Venezuela, además, el intérprete de “Entre tu Amor y Mi Amor”, no contaba con una buena representación. SI bien era un gran humano, no estaba disfrutando su juventud.

Tuvo el satisfactorio honor de ir una gira en México en 1967 y presentarse en la primera edición del Festival de la Voz de Oro de Venezuela en 1969, para luego cantar en bares nocturnos de Puerto Rico, uno de ellos conocido como “Molino Rojo”.

Entre rumores de involucrarse con las drogas, Felipe Pirela terminó su show de rutina el 2 de julio de 1972 en el que, en su camino a casa, falleció a la edad de 30 años al ser detenido por delincuentes, quienes fueron los autores de cinco tiros al cuerpo del artista.

A pesar de no seguir presente, su sello como un hombre de genuina calidad, tanto humana como en su voz, el “Bolerista de América” es recordado por la manera en que sus vivaces sentimientos eran expresados mediante el canto, con una exquisitez artística que vocalizaba los versos más poéticos en la música venezolana. Su legado prevalece en Maracaibo y el resto de Venezuela.

 

Javier Villalobos /Pasante

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