Gladys Vera: la niña de La Hoyada que se convirtió en Sempiterna Reina de la gaita

Gladys Vera: la niña de La Hoyada que se convirtió en Sempiterna Reina de la gaita zuliana (video)

Gladys Vera

Gladys Vera. Ilustración: Oriana Reyes

Gladys Vera estuvo relacionada a la gaita desde su niñez, convirtiéndose en una representante del Zulia y querida cantante que dejó su huella por las calles de Maracaibo con el encanto de una voz que maravilló a toda la ciudad.

Destinada a nacer en la tierra del Lago de Maracaibo, la futura gaitera inició su vida el 4 de julio de 1949 en la avenida Bella Vista de Maracaibo, en una zona conocida como “La Hoyada”, donde pasó la mayor parte de su infancia siendo criada por su mamá, quien desempeño el papel de padre al mismo tiempo, pero siempre pudo superar cualquier dificultad para que su familia tuviera una vida estable.

La pequeña Gladys asistió a la primera en el Colegio La Merced, y pasó sus años de secundaria en el Liceo Rómulo Gallegos. Mientras la joven tenía tareas pendientes, le gustaba ver shows de gaita en vivo por la televisión, lo que le sirvió para aprender de forma autodidacta como tocar el furro, ya que se prestaba atención a como los músicos lo hacían y practicó desde un inicio con su mano izquierda hasta lograrlo.

Este hecho que logró por pura diversión y curiosidad, le funcionó para empezar a participar directamente en un grupo de gaita como furrera del conjunto Santa Canoíta en 1962, con 12 años de edad. A partir de este momento, empezaba la travesía que iba a marcar el inicio de carrera de una referente del género ya que, tan solo dos años después, se vinculó con Santanita en su papel de instrumentista.

No obstante, su gran momento llegó cuando, en 1966, la actual vocalista de la agrupación, Raiza Portillo, no pudo cumplir con su labor y los integrantes decidieron probar con Gladys, lo que representó el primer paso de su vida como cantante. Su primera producción profesional fue con la gaita “Suenan campanitas”, cuando tenía 17 años de edad, y fue solo el primer éxito de numerosos que vinieron por los próximos 25 años con Santanita.

Amor Marginal, Fuente Divina, Anhelo, Mi vieja Plaza Baralt, Cuando el Amor se va, fueron de los inolvidables temas que Santanita guardó en la mente de los zulianos para la posteridad y que están sellados con la gloriosa voz de Gladys Vera.

Además, por ser la protagonista de un talento marabino por otorgarle luz al género gaitero, la cantante fue invitada a distintas colaboraciones con destacados grupos como Los Chiquinquireños, Los Gaiteritos, Los Compadres del Éxito, Proyecto Gaita, y hasta la gloriosa Orquesta Sinfónica del Estado Zulia.

Con grandes destellos de su glorioso recorrido por la música, Gladys Vera tuvo un cambio de aire y se unió a la agrupación Maragaita en 1988, con quien deleitó por cuatro años a toda Venezuela. Su futuro siguió vinculado a la tambora, maracas, cuatro y furro, ya que estuvo vinculada con Los Cardenales del Éxito y Los Colosales en la brillante década de los 90, momento en que recibió el honor de ser reconocida como “Patrimonio Musical del Estado Zulia” en 1993.

La denominada “La Sempiterna Reina de la gaita zuliana”, tuvo dificultades para seguir con su consagrada carrera cuando ya llevaba 13 años cantando en los escenarios, debido a que fue diagnosticada de lupus en 1979. Sin embargo, el apoyo de parte de sus amistades no falto nunca por el hecho de ser una persona de gran calidad humana, lo que la convirtió en una artista muy querida a lo largo de su apasionante vida gaitera.

Con disciplina, la cantante siguió adelante y superó cualquier inconveniente, sobre todo por el hecho de ser una mujer sana y que cumplía con sus responsabilidades, blindadas por su amor a la música. No obstante, Gladys no pudo concebir un embarazo por el lupus, pero encontró felicidad en su fe en Dios, y con la incondicionalidad de su esposo, Fernando Calzadilla.

En el año 2015, con casi cincuenta años de carrera, la Reina de la Gaita falleció el 14 de septiembre, tras una infección respiratoria que fue complicada por sus antecedentes con la enfermedad de lupus. Sus restos fueron velados en la Basílica de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá.

La solista y furrera cumplió con dejar su firma en el estado Zulia dado que, efectivamente, su legado perdurará en cada verso y melodía gaitera que se escuche en las calles de Maracaibo, para honrar con cariño su eterna voz.

Lea también: Niño venezolano sorprende al jurado de La Voz Kids por su imitación de Diomedes Díaz

Para recibir en tu celular esta y otras informaciones, únete a nuestro canal en Telegram haciendo clic en este link: https://t.me/NADZulia.

Además, puedes seguirnos en Instagram y Twitter como @noticiaaldia o síguenos en nuestra página de Facebook Noticia al Día.

 

Javier Villalobos/Pasante

Noticia al Día