¿Qué sabes del Watergate el escándalo que se desató un 17 de junio hace 49 años?

¿Qué sabes del Watergate el escándalo que se desató un 17 de junio hace 49 años?

El escándalo Watergate fue un gran escándalo político que tuvo lugar en Estados Unidos a principios de la década de 1970 a raíz de un robo de documentos en el complejo de oficinas Watergate de Washington D. C., sede del Comité Nacional del Partido Demócrata de Estados Unidos, y el posterior intento de la administración Nixon de encubrir a los responsables. Cuando la conspiración se destapó, el Congreso de los Estados Unidos inició una investigación, pero la resistencia del gobierno de Richard Nixon a colaborar en esta condujo a una crisis institucional.

 

El término Watergate empezó a abarcar entonces una gran variedad de actividades ilegales en las que estuvieron involucradas personalidades del gobierno estadounidense presidido por Nixon.

Estas actividades incluían el acoso a opositores políticos y a personas o funcionarios considerados sospechosos. Nixon y sus colaboradores cercanos ordenaron hacer acoso a grupos de activistas y figuras políticas, utilizando para ello organizaciones policiales o servicios de inteligencia, como a la Oficina Federal de Investigaciones (FBI), a la Agencia Central de Inteligencia (CIA) o al Servicio de Impuestos Internos (IRS). El escándalo destapó múltiples abusos de poder por parte del gobierno de Nixon, que se saldó con la dimisión de este como Presidente de Estados Unidos en agosto de 1974. El escándalo afectó a un total de 69 personas, de las cuales 48 fueron encontradas culpables y encarceladas y muchas de ellas habían sido altos funcionarios del gobierno de Nixon.

El suceso empezó con la detención de cinco hombres por el allanamiento del complejo Watergate del Partido Demócrata el 17 de junio de 1972. El FBI encontró una conexión entre los ladrones y del dinero negro utilizado por el Comité para la Reelección del Presidente (CRP), la organización oficial de la campaña electoral de Nixon y el Partido Republicano. En julio de 1973, gracias a los testimonios de antiguos funcionarios y personal de Nixon, las investigaciones realizadas por el Comité Watergate del Senado de Estados Unidos revelaron que Nixon tenía en sus oficinas un sistema de cintas de grabación y de las cuales muchas conversaciones habían sido grabadas.67​ Tras una serie de batallas legales, la Corte Suprema de Estados Unidos dictaminó por unanimidad que el presidente debía entregar las cintas a los investigadores gubernamentales, a la cual finalmente accedió. Las grabaciones implicaban directamente a Nixon en el caso, al revelarse que había tratado de encubrir el robo con «cuestionables tejemanejes». Debido a que, con alta probabilidad, el presidente habría sido objeto de un impeachment («proceso de destitución») por parte del Congreso de los Estados Unidos, Nixon renunció a la presidencia el 9 de agosto de 1974. El 8 de septiembre de 1974, su sucesor, el también republicano Gerald Ford, le concedió el perdón al expresidente.

Desde entonces, el nombre «Watergate» y el sufijo «gate» se han convertido en sinónimo de escándalos políticos en Estados Unidos y otros países tanto de habla inglesa como de no inglesa.

 

 

El 7 de mayo de 1973 el diario The Washington Post recibió el Premio Pullitzer por haber destapado el escándalo del Watergate durante 1972, en pleno mandato de Richard Nixon, que culminó con la imputación de algunos consejeros muy cercanos al presidente y con su propia dimisión el 8 de agosto de 1974.

Dos periodistas del diario, Carl Bernstein y Bob Woodward, investigaron para desenredar una compleja maraña cuyos hilos apuntaban a la Casa Blanca a través del Comité para la Reelección del Presidente (CRP) de Richard Nixon. Los periodistas recibieron la ayuda anónima de un informador que se hizo llamar Deep Throat (Garganta Profunda) cuya identidad no fue revelada hasta 33 años después del escándalo. Esta fuente reveló a Woodward que el espionaje telefónico contra el Partido Demócrata era una actividad planificada por los principales asesores de Nixon, H. R. Haldeman y John Ehrlichman, con el aval del Presidente.

Se trató de un escándalo político sin precedentes en Estados Unidos.

Agencias