¿Por qué hay tanto joven vacunándose y a muchos viejos no les llega el mensajito?

¿Por qué hay tanto joven vacunándose y a muchos viejos no les llega el mensajito?

El señor Honorio Añez se fue tempranito a Banzul para su segunda dosis de la vacuna China Verocel . A las 12 en punto del medio día salió con el complemento inmunológico completo, pero, antes pasó por las siguientes penalidades:

 

1-. Nadie sabía informar cuál cola debía hacer: la que estaba pegada a la pared -por las maticas – o la que estaba al borde de la cerca en pleno solazo.

2-. Le dijeron que la cola de la segunda dosis era la del solazo.

3-. Una joven oficial de la Guardia Nacional certificó que esa era la cola para la segunda dosis, pero, el orden lo cambió, es decir, dijo «por aquí voy a empezar a llamar» de manera que aquellos que eran cola se convirtieron en cabeza. El sol comenzaba a arreciar a eso de las 10pm.

4-. Como es sabido en nuestra cultura de viveza criolla, siempre que haya una actividad donde la entrada sea por orden de llegada, de 8 a 10 am es la hora de quienes tienen «palancas», los recomendados y aquellos que no se calan una cola  y hacen lo imposible para entrar.

5-. Como a las 11 am otro Guardia Nacional con acento más maracucho que Armando Molero salió con ímpetu de poner orden, sin embargo, trató de cometer el abuso de volver a voltear las puntas de la cola. Eso despertó las arrecheras contenidas. La justicia se impuso.

6-. Un avión de la Policía del Estado – de esos con uniformes de Comandos mas arrechos que Lopez Sisco, que es ya mucho decir- llegó con aquella autoridad, recogió 30 cartoncitos con sus cédulas y dijo «síganme los buenos». El tipo se metió, se vacunó de primero, adentro dejó los otros 30 que cobraron «a ganador» en la pícara jugada del Rambo criollo a quien ni más se vio por todo eso.

7- Una vez adentro, el aire acondicionado le devolvió la normalidad a Honorio Añez. Pudo estar confortable en su silla y oteó entre los asistentes por la primera  y segunda dosis haciéndose para sus adentros la siguiente pregunta: ¿Cómo es que hay tanta gente joven vacunándose y muchos viejos siguen esperando que les llegue el mensajito?. La respuesta se la dio un señor quien le acompañó en toda esa odisea «sabrá Mandrake».

TC