Un malandro vecino del CICPC hace arraso con robos al estilo Lupin

Un malandro vecino del CICPC hace arraso con robos al estilo Lupin

Un malandro de «siete suelas» con su centro de operaciones en la urbanización Altos de Sol Amada – vecino del CICPC aeropuerto, por cierto- ha venido haciendo arraso con atracos al estilo de la serie Lupin donde para conseguir sus objetivos elabora una trama compleja de manera que la víctima colabora con su propio robo.

Como se sabe y, según explica Wikipedia «Arsenio Lupin (en francés, Arsène Lupin) es un ladrón de guante blanco que aparece en las novelas de detectives del escritor francés Maurice Leblanc.

Uno de sus golpes mas reciente – todos van con ese estilo – lo ejecutó de la siguiente manera:

Lugar: Comunidad de 16 de Noviembre (Frente al CICPC).

El delincuente es un joven de aspecto jovial y confianzudo. Se presentó al taller mecánico del señor José Maldonado «Es usted el mecánico? Me lo ha recomendado el El Gordo», dijo. «Si, en qué le puedo servir», respondió la victima, «tengo mi carro accidentado en Altos de Sol amada, te pago 140 dolaritos para que lo repares. Como las cosas están tan duras en ese sector porque los vehículos siguen parados por falta de gasolina, el Sr. Maldonado estuvo presto en servirle, entonces, el pillo dijo «pero, pasa una cosa, mi mamá tiene 200 dolaritos, ¿si puede buscar los 40 vueltos?». Ingenuo del plan criminal, Maldonado, dejó al muchacho en la casa mientras iba donde un vecino a prestarlos los 40 $ para el vuelto.
En su carro fueron por Altos de Sol amada, le dijo que se detuviera frente a una casa. «Dame el vuelto y préstame el celular para llamar a mamá para que me de el dinero», petición que Maldonado obedeció sin tener nadita de malicia. El Lupin criollo se metió a la casa mientras el mecánico pasó largo rato esperándolo hasta que fue sintiendo un frío de dudas, entró a cuentas que lo habían timado. Pasó a la casa descubriendo que el delincuente había escapado saltando los patios.
Al llegar a su taller descubrió que en los minutos que le había dejado solo fue a su cuarto y se llevó lo de valor que halló. Así entonces el ladrón coronó: un celular, 40 dólares, un reloj, un anillo, una esclava y una cadena de oro.
TC