Socialismo del siglo XXI: sin pena ni gloria (Nirso Varela)

Socialismo del siglo XXI: sin pena ni gloria (Nirso Varela)

La espada que caminó por América Latina para implantar el Socialismo del siglo XXI, se desenvainó en Venezuela. Al poco, vimos un club de naciones y  mandatarios integrados al nuevo ideal patriótico bolivariano. Venezuela, Brasil, Argentina, Bolivia, Ecuador, Uruguay y Nicaragua, los más representativos, vivieron los años dorados del Socialismo del siglo XXI.

A la cabeza de la nueva hueste libertadora, marchaba, brazo en alto, Hugo Chávez, seguido de Lula da Silva, Ernesto y Cristina Kirchner, Evo Morales, Rafael Correa, Tabaré Vázquez, “Pepe” Mujica y Daniel Ortega, respectivamente. A la cola de éstos, sorbiendo sus mefíticas ventosidades ideológicas, se vio un grupo de oscuros mandatarios caribeños, ávidos de dineroy figuración,haciéndoles  el cortejo en cada Cumbre.

En el año 2004, Venezuela y Cuba concretaron unasociedad más radical, la Alianza Bolivariana de América Latina, ALBA, integración que contaríacon acuerdos comerciales, bancos y una moneda particular, el SUCRE. Su principal objetivo era formar una unión político-ideológica para oponerse al imperialismo yanqui y al capitalismo mundial. Una especie de URSS tropical. Sus líneas vendrían de La Habana y tendría por presidente honorario a Fidel Castro.

Chávez insistió en cada foro, que era el camino a seguir, exaltando las virtudes históricas del líder cubano y los “envidiables”alcances socioeconómicos de la “isla de la felicidad”.Evo Morales aceptó gustoso la invitación en 2006 tan pronto llegó al poder.Ortega y el insípidopresidente de Honduras, accedieron sin dilaciones. Correa lo hizo  poco después, en tanto, Tabaré, Mujica, Kirchner y Lula, nunca aceptaron formar parte de un pacto ideológico tan extravagante.

Aun así, el Socialismo del siglo XXI estaba en marcha. Desde 2005 zarpaban  buques repletos de crudo y combustibles venezolanoshacia las islas del Caribe a través de PETROCARIBE, con bajos precios, altos descuentos y cómodas cuotas de pago. Según algunas estadísticas, Cuba recibía 200 mil b/d. Los avances del Socialismo del siglo XXI, se difundían a través de TELESUR, televisora creada y financiada en 2005 por el gobierno venezolano, para hacer propaganda a la revolución bolivariana y enaltecerla figura de su líder, Hugo Chávez.

Venezuela logró en 2006ingresar al  MERCOSUR como país asociado, pero faltaba el escollo paraguayo para convertirse en miembro pleno.En 2008 se dieron los últimos toques en Brasil a la Unión de Naciones Suramericanas, UNASUR, para  que el nuevo elefante blanco abriera sus puertas en 2011 en Quito, Ecuador. La Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe, CELAC, contraparte del ALCA (Área de Libre Comercio de las Américas),  se constituyó en 2010 en México y se puso en funcionamiento en Caracas en 2011.

El Socialismo del siglo XXI tuvo su mayor auge en los  primeros años de la nueva centuria, pero en el 2008, explotó la burbuja financiera en los EEUU y vino  la debacle económica mundial. En consecuencia, los paísesdesarrollados yno desarrollados, capitalistas y socialistas, entraron en profunda recesión. Los miembros del grupo “bolivariano” tuvieron que buscar  nuevas estrategias para  detener la estrepitosa caída de suseconomías.

Chávez adujo que si el petróleo llegara a cotizarse en 1 $ el barril, su gobierno seguiría financiando “las misiones”, onerosos programas sociales no sustentables, de manufactura cubana. Sin embargo, los venezolanos percibimos que los cálculos del presidente no se correspondían con la verdad. Máxime, cuando Chávez tiró la toalla, revocó la siniestra invocación “socialismo, patria o muerte”, cerró los “aló presidente” y abandonó el poder, para aliviar su penosa enfermedad.

Venezuela entró en recesión y desde entonces su economía está en caída libre. Es el único país que no salió de la crisis y no volvió a crecer ni un dígito. Su PIB anual sigue en retroceso.La brecha se sintió en los Programas de Alimentación Escolar, PAE,en los centros de salud públicos incluyendo el sistema paralelo “Misión Barrio Adentro”, en los expendios de medicinas, alimentos y sobre todo,en los pulverizadossalarios de los trabajadores en general.

Tras la muerte de Chávez en 2013,zozobró el Socialismo del siglo XXI. Se acabó PETROCARIBE, cerró UNASUR, se desintegró el ALBA, y se apagó el CELAC.  Después de andar de cumbre en cumbre, Venezuela cayó al abismo de la pobreza. Fue expulsada de MERCOSUR, colapsaron sus refinerías (CRP, el Palito, Jose), PDVSA fue saqueada, las mineras de Guayana apagaron sus hornos, el sistema eléctrico nacional, SEN, quedó agónico y lo más insólito, miembro de la OPEP, Venezuela se convirtió en importador de combustibles.

Los restantes socios del club “bolivariano”, fueron más cautos ypudieron salirde la crisis económica. A mediados de la década de 2010, Brasil restauró su prodigioso crecimiento como potencia emergente, Argentina volvió a mostrar sus perfiles de país desarrollado, Bolivia exhibió los índices de inflación más bajos de Suramérica, Ecuador continuó el ritmo de la dolarización y retomó las sendas del crecimiento, Uruguay siguió siendo la Suiza de América.

ParalelamentecrecieronPanamá, República Dominicana yEl Salvador. Chile ingresó al rumbo del desarrollo sustentable, Perú mostró las cifras de crecimiento más altas de la región,  Colombia, no obstante su territorio inundado de guerrillas y narcotráfico, progresó y sus ciudades se convirtieron en atrayentes centros para la convivencia. Muchas islas del Caribe se transformaron en “paraísos fiscales”.  Cuba siguió exprimiendo las famélicas reservas venezolanas.Todos los países americanos crecieron hasta 2019 antes del Covid, menos Venezuela y Haití.

¿Sanciones? No. Las sanciones norteamericanas de 2015 (B. Obama) fueron simples “amonestaciones verbales”. Las de 2017 (D. Trump) llegaron cuando Venezuela ya estaba destruida, su población en desbandadahuyendo de la crisis, cuando el daño se tornó irreparable, con desabastecimiento y carestía de los rubros esenciales para la vida. Fue después queahogaron susuniversidades, los servicios públicos y la seguridad social. No antes. Esa cínica mentira para encubrir el fracaso, solo la repiten “sindicalistas” y “gremialistas” ricos y acomodados.

El Socialismo del siglo XXI resultó una experiencia inocua. Pasó sin pena ni gloria. Nada ocurrió. Solo hubo un gran bullicio en el vecindario, una  vagahumareda revolucionaria que se esfumó sin dejar una obranotable que pueda atribuírsele.Tampoco nada que lamentar. Nadie pasó la línea roja. Todos sus “ex”, siguen las disputas políticas y mantienen el equilibrio económico de sus pueblos, que a decir verdad, no sufrieron descalabros por causas del régimen político.

Excepto Venezuela. Aquí sí alcanzamos los fines ideológicos del Socialismo del Siglo XXI y quedamos en cenizas. Ahora somos otra isla, no nos admiten en ningún foro, o protestan nuestra presencia si asomamos la nariz. Somos presa del sarcasmo de la opinión pública internacional en redes sociales, hazme reír del mundo. Nuestros gritos revolucionarios se convirtieron en súplicas de mendigos y alaridos de moribundos. Ahora dependemos de la caridad de China, Rusia e irán.

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