Eduardo Pérez Fabelo, el guardián del Zulia (Leonor Hall)

Eduardo Pérez Fabelo, el guardián del Zulia (Leonor Hall)

Un 21 de mayo como hoy, en 1895, murió en Maracaibo el generalEduardo Pérez Fabelo, paladín de la emancipación regional. Los historiadores elogian su batalla contra las violaciones a las leyesfederales, que en el siglo XIX concedieron autonomía administrativa al Zulia. Particularmente su cruzada frente al pillaje a las arcas del estado,perpetrado desde Caracas por Antonio Guzmán Blanco.

Finalizada la Guerra Federal, se promulgó en 1864 la Constitución del Estado Federal del Zulia. Se concedióautonomíaadministrativa a la región y con ello el control total de su aduana. El escenario lucía prometedor. El sueño de que las riquezas del estado fueran manejadas por los zulianos estaba a punto de cumplirse, pero laeuforia inicial ante la expectativaterminó en indignación.

Las leyes autonómicas no fueronnunca respetadas por los gobernantes. A través del vicepresidente del gobierno nacional, Antonio Guzmán Blanco, Caracas interveníaen la administración delestado y el gobernador local,Jorge Sutherland, ordenaba fusilar a sus adversarios, a pesar de que nueva constituciónprohibía la pena de muerte.

El jovenPérez Fabeloformaba entonces parte de las milicias del Zulia, pero latraición del gobernador Sutherland lo llevó a unirsea las fuerzas que lo combatían, comandadas por Venancio Pulgar. La contiendadevelóen Pérez un líder de altura. Unactor clave que organizó expediciones célebresdesde Colombia y el Caribe hacia Maracaibo, provocando con ellas el debilitamiento de Sutherland y su caída final.

Derrotado Sutherland en 1869 se designa gobernador del estadoa Venancio Pulgar. Renace conello laesperanza de un Zulia autónomo,pero la elección de Guzmán Blanco como presidente de la repúblicaen 1870,cambia radicalmente el panorama. A partir de entonces, larelación de Guzmán con Venancio Pulgar se estrecha a tal punto, que de ser éste solo unaliado político se convierte en susocio de negociosen el Zulia. El objetivo de Guzmán era ponerle las manos a la aduana del puerto y quedarse con el botín de la entrada fiscal. Para ello, y con la venia de Pulgar, utilizó contactos en la administración de la aduana, que le garantizaban el control de los ingresos.

La conducta indigna del nuevo gobernador minó su popularidad en el Zulia y muy pronto comenzóla agitación en las calles de Maracaibo. Pérez, entonces representante del Zulia en el congreso nacional,se unióal descontentolocal yorganizó a los ciudadanos, convirtiéndose en líder de la oposición. Su honestidad le ganó el respeto de la sociedad marabina y en 1877 el Parido Popular lo postuló para Presidente del Estado. Con la mayoría a su favor, las elecciones se suspendieron a última hora,supuestamente por la violencia que reinaba en las calles. El cambio en realidad obedecía a un plan de Guzmán Blanco, para evitar que Pérez se hiciera con el Zulia y frenara el pillaje de la aduana del puerto.

Para controlar laya insostenible situación de Maracaibo, y considerando la estima del pueblo zuliano por Pérez,Guzmán accedió a designarloInterventor de la aduana. Con elloconsiguió calmar los ánimos, perono lograría nunca traspasar el escudoque representaba Pérez en el cargo. Tratóen muchas ocasiones de apropiarse de los dineros públicos, como lo había hecho en el pasado, perono lo consiguió. Pérez frenótodos sus movimientosclandestinos,mientras fue el interventor,y publicó protestas en la prensa cuandodesde Caracas se pretendía tomar medidas ilegales contra el Zulia.

EduardoPérez Fabelo murió en Maracaibo, el 21 de mayo de 1895. Tras su muerte recibió funerales de estado y décadas después la calle 70 fue bautizada en su honor como “Calle Eduardo Pérez”. Este legendario personaje de la historia local había nacido en Maracaibo, el 23 de octubre de 1838, y fuepadre del jurista zuliano Néstor Luis Pérez. Es recordado por la historia como el defensor delEstado Zulia en el siglo XIX y como el genuino inspirador de la “zulianidad”.