Venezuela: Entre crisis económica y crisis de valores (Javier Sánchez)

Venezuela: Entre crisis económica y crisis de valores (Javier Sánchez)

La descomposición y los conflictos que se vienen al país, la crisis económica e incluso la promiscuidad en medio de una pobreza extrema que se acelera son factores que dan cada día más espacio a la carencia de valores que existe y no se toma en cuenta, pasando por debajo de la mesa en nuestra sociedad donde el tema político es prioritario para los dirigentes gubernamentales.

La iglesia ha insistido en que debe atenderse lo referente a una crisis global de enormes proporciones que atraviesa Venezuela, cuyos niveles sobrepasan cualquier crisis anterior y toca todas las dimensiones de la vida del país.
Cada día el venezolano siente más la crisis en carne propia, que a su juicio es de carácter ético-político, económico-social, pero también moral con una perdida de valores a todo nivel.

Así lo hacen ver a cada momento en sus discursos los principales líderes religiosos y de instituciones que coinciden en el tema llamando a la reflexión al gobierno nacional para que atienda con carácter prioritario los factores que influyen directamente sobre la problemática.

Es evidente que esta profunda crisis a todos los niveles que vivimos, tiene su origen y sustento en la terrible crisis moral que ha corrompido vidas y conductas, ha exacerbado la ambición, la deshonestidad, la inmoralidad y ha hecho de la ley y de la Constitución algo inútil.
Con un solo ejemplo, llama la atención lo ocurrido hace pocos días con la hermosa ex Miss Universo venezolana Dayana Mendoza quién por orar y hacer pública su petición a Dios a favor de su pais, por los enfermos y muertes ocurridas por la pandemia así como la carencia de atención hospitalaria y programas de vacunación, fue criticada a través de las redes sociales con burlas y mensajes grotescos por la manera como llevó su mensaje e invocó al Todopoderoso a que podamos salir adelante con su ayuda.

Estamos frente a una pérdida de valores y cada día que pasa se profundiza cada vez mas. Existe sin control alguno una pérdida de respeto a la autoridad, una impunidad desmedida, una descortesía, una agresividad latente y una discriminación aupada y reforzada por los principales líderes del gobierno nacional cuando lanzan improperios a sus opositores con mensajes grotescos a través de los medios de comunicación.

¿Cómo podemos pedir a los educadores en estos tiempos que eduquen si vemos como valores son pisoteados y gobernantes o «connotados» políticos ofenden, mienten y amenazan a viva voz sin que a nadie parezca importarle?
Todos educamos o deseducamos con nuestras palabras, esa es una gran verdad.

Leí recién un mensaje en las redes sociales que me llamó la atención: «No me asusta vivir en medio de una crisis económica, me da mucho más miedo vivir en medio de una crisis de valores»

Cuando vemos que alguien es capaz de burlarse porque un venezolano eleva una plegaria al todopoderoso por la salud de su pueblo y del mundo o se mofan de un ciudadano que decide no seguir viviendo y se quita la vida lanzándose desde lo alto de un edificio, nos dice que en el alma de muchos venezolanos ya no hay valores, ni responsabilidad alguna, ni respeto, tolerancia, ni honestidad.

Uno de los principales valores que requiere una sociedad democrática y libre como lo es la tolerancia y el respeto a las ideas y opiniones ajenas que sean diferentes a las nuestras se ha perdido, se han ido al traste.

La honestidad y el respeto son valores esenciales para el buen desarrollo de cualquier sociedad y es de lo que cada dia carecemos en nuestro país.