Netflix y Ambulante impulsarán el cine indígena y afro

Netflix y Ambulante impulsarán el cine indígena y afro

 

El joven periodista zuliano, David Hernández es uno de los asesores de la Coordinadora Latinoamérica de Cine y Comunicación de los Pueblos Indígenas (CLACPI), el cual está integrado por 11 expertos líderes sociales y actores clave en el campo del cine comunitario.

Hernández partió de Venezuela en el 2018 demostrando que sí era posible romper todos los esquemas y avanzar en el desarrollo del cine indigenista en todo el mundo, especialmente en Latinoamérica. “No se trata de darle voz a quienes no la tienen, “porque sí tenemos voces”, explica el cineasta wayuu David Hernández, miembro del comité de selección”.

La plataforma de consumo de contenidos audiovisuales vía streaming más grande hasta el momento en América Latina y el proyecto de impulso en exhibición y producción del cine de no ficción, Ambulante, han encontrado una causa común concretada en el proyecto Fondo Miradas, una iniciativa para apoyar a más de 80 producciones de realizadoras o realizadores indígenas o afrodescendientes afectados por la pandemia y, de esa manera, poner el énfasis en las nuevas miradas sobre nuestra raza, nuestra cultura, sus orígenes y claroscuros.

Con un monto de 15 millones de pesos, la iniciativa respalda lo mismo a cineastas emergentes que de media o amplia trayectoria en los géneros de documental, ficción, animación, cine experimental, entre otros, que se encuentran en filmación o postproducción, con temas tan diversos como diversidad, defensa de territorios, tradiciones ancestrales, asuntos de familia e identidad.

Los trabajos ya fueron seleccionados por un comité especializado e incluye a realizadores de México, Belice, Guatemala, Honduras, El Salvador y Nicaragua. La selección es rica en propuestas y diversidad lingüística e identitaria. Sólo en México, los trabajos tendrán voces en zapoteco, totonaco, mixteco, náhuatl y purépecha.

Con esta iniciativa Ambulante y Netflix se ponen a la altura de lo que exigen las narrativas territoriales en América Latina, apunta el realizador y productor David Hernández, miembro del pueblo wayuu de Venezuela e integrante del comité de selección de Fondo Miradas y Netflix.