Hace 54 años el tanquero Esso Maracaibo tumbó el Puente

Hace 57 años, el tanquero Esso Maracaibo tumbó el Puente

Foto: Archivo

Han pasado 57 años desde que ocurrió la tragedia del Puente sobre el Lago de Maracaibo, cuando el tanquero ESSO Maracaibo, de la Creole Petroleum Corporation, chocó contra la pila 31 del puente General Rafael Urdaneta, derrumbando 259 metros de estructura, en un accidente que cobró la vida de siete personas.

Eran las 11.45 de la noche de aquel lunes 6 de abril de 1964,  cuando el tanquero se estrelló entre las pilas 31 y 32 de “El Coloso” al intentar, fallidamente, virar su curso de navegación luego de sufrir una falla en la sala de turboalternadores, que sacó fuera de líneas las plantas eléctricas de la nave.

Pese a haberse lanzando una alerta, y que el capitán y jefe de máquinas ordenaran las maniobras de emergencia para lanzar las anclas de popa con los cabrestantes de vapor, a fin de intentar el curso de la nave y vararla en los bancos de arena que rodean el canal de navegación, el ESSO no lo logró y rozó la estructura del puente, partiéndolo en dos.

Ese día perdieron la vida 7 personas que iban en tres vehículos y un camión, que cayeron al vacío.

Desde su inauguración solo habían transcurrido un año y siete meses, considerado como una de las estructuras más modernas de Latinoamérica, cuando ocurrió el fatal accidente.

Aquella oscura noche del 6 de abril el Zulia se conmocionó y la noticia dio la vuelta por toda Venezuela. El presidente Raúl Leoni estaba presto a dar respuestas a los familiares de las víctimas al igual que el ministro de Obras Públicas Leopoldo Sucre Figarella, quien defendió la obra alegando que “ningún puente del mundo resiste el impacto de 50 mil toneladas”.

Ocho meses más tarde fue reparado por la Creole Petroleum Co (causante del accidente) y la empresa venezolana Precomprimido C.A., constructora líder del Puente, que todavía se encontraba con los equipos en el estribo de San Francisco, hecho que facilitó la rapidez de la reparación.

Después de las largas reparaciones del puente, las cuales culminaron el 30 de octubre de 1964, todo volvió a la normalidad en la región y en el resto del país, pero siempre albergando en el recuerdo aquella fatídica noche que se llevó consigo la vida de siete personas y arrebató la idea de que el puente, como obra “perfecta”, soportaría todo.

María Carolina Urdaneta

Noticia al Día