Francisca Oberto, alcaldesa de Dabajuro: “No le dejemos las puertas abiertas al covid-19”

Francisca Oberto, alcaldesa de Dabajuro: “No le dejemos las puertas abiertas al covid-19”

 
En su acostumbrada cadena radial, la alcaldesa del municipio Dabajuro, estado Falcón, Francisca (Tachy) Oberto, disertó sobre el tema de la salud, la cual causa mucha preocupación en el país, debido a la crisis del covid-19 agudizada con las “variantes Bolsonaro” P1 y P2, tal como las califica el presidente obrero, Nicolás Maduro Moros.
“Estamos en cifras rojas en Venezuela, por lo que el gobernador del estado Falcón, Víctor Clark, y mi persona, nos encontramos en plena lucha contra la mortal pandemia en nuestras respectivas entidades”, dijo e insistió en la necesidad de que la gente cumpla con las medidas sanitarias que establece el Sistema Nacional de Prevención. 
La alcaldesa Oberto atribuyó el repunte del contagio en el país a la irresponsabilidad con que los gobiernos de naciones vecinas, como Brasil y Colombia, han manejado un caso tan delicado y peligroso como el del coronavirus, y a la negativa de la gente en Venezuela en usar el tapaboca, mantener el distanciamiento social, lavarse las manos, y evitar las reuniones u otras actividades que impliquen aglomeración de personas. 
«Por un lado veo que la gente está muy relajada y, por otro, es asombroso el incremento de los contagios en Colombia y Brasil, con el agravante de que sus presidentes, Iván Duque y Jair Bolsonaro, no aplican ni le dan la importancia que requiere ese mal y, en consecuencia, los casos se multiplican en sus pueblos y se desbordan hacia Venezuela”, dijo.
A lo interno, en la Patria de Bolívar, la mandataria municipal indicó que se tuvieron 14 días de cuarentena radical, los cuales incluyeron los de Semana Santa “y nosotros sabemos que no se cumplieron, pese al duro esfuerzo que hicieron los organismos de seguridad, que de paso merecen un reconocimiento por su combate al coronavirus en la primera línea de batalla, intentando contener la inconciencia de las personas”.
La alcaldesa insistió en que la mejor vacuna que actualmente existe es la prevención. “Se lo digo desde lo más profundo de mi corazón a mi gente de Dabajuro. Nosotros tenemos padres, hijos, hijas, hermanos, hermanas, familia, ¡cuídense!”.
Y expresó, a manera de reflexión, que a veces nos damos cuenta de lo letal de este virus, “cuando se nos muere alguien cercano; cuando ya es demasiado tarde nos enteramos que es un mal silencioso y que llega tan fácil a nuestros hogares, por lo que no se le debe dejar las puertas abiertas”.
La autoridad municipal reiteró que el tapabocas en la calle no se debe retirar, solamente en la casa y guardando el cuidado de quitarlo por nuestras orejas, para colocarlo en el sitio donde se va a lavar de inmediato.
Apuntó que la gente debería entender la angustia de las personas que se encuentran en primera línea de batalla, como los médicos y todo el personal sanitario involucrado en estas acciones de tratamiento y prevención. 
Oberto refirió que si la gente que sale a la calle estuviese consciente de que las primera medidas son las normas de prevención que la Organización Mundial de la Salud ha dado, quizás la propagación de la pandemia no estuviera como está en estos momentos.
“Los clientes no pueden permitir que en la entrada de un establecimiento comercial no haya ni un gel ni un alcohol, y que la persona que está vendiendo no tenga tapaboca, pero los propietarios y trabajadores, tampoco deben permitir que la gente llegue a sus negocios sin mascarilla”, puntualizó.
Francisca Oberto recordó que la variante “Bolsonaro” es más peligrosa, porque tiene mayor carga viral, y en consecuencia es más infecciosa. “Señores los ‘peros’, la situación económica y la inconsciencia, no pueden estar por encima de la salud”.
Observó que el problema de la pandemia es que, si en algún lugar de Venezuela existe una persona contagiada de covid-19, el resto de la población corre peligro por las características y la velocidad con que se produce el contagio.
La alcaldesa, citando a la ministra del Poder Popular para Ciencia y la Tecnología, Gabriela Jiménez, explicó, además, que las vacunas solo van a permitir que se tenga un nivel de defensa ante el virus, mas no lo bloquea, puede ingresar por vía bucal o nasal y se sigue transmitiendo y multiplicando. 
Igualmente dijo que se requiere una distribución equitativa en el mundo, porque las naciones más poderosas están monopolizando las vacunas, “por ejemplo, nuestra vicepresidenta ejecutiva, Delcy Rodríguez, señaló que ‘es una cosa realmente grotesca. Los países ricos han acaparado 87% de la producción mundial; y así tenemos que en los países de renta alta y media-alta uno de cada cuatro ciudadanos está vacunado; mientras que en los países de renta baja solamente uno de cada 500 ciudadanos está inoculado’”.
“Debemos colabora con el Gobierno en todos sus niveles, empezando por el nacional con el presidente Nicolás Maduro, quien a pesar de todo el bloqueo en contra, según anunció la vicepresidenta Rodríguez, ya logró consignar 50% al mecanismo Covax, para la adquisición de las vacunas de la población venezolana”.
“Pero repito”, advirtió la alcaldesa, “eso no quiere decir que me vacuno y ya puedo salir de mi casa a exponerme en la calle, sin tapabocas y sin cumplir las medidas de prevención, ¡no!, porque se pueden volver a contagiar. Ahí tenemos el ejemplo de Alberto Fernández, presidente de Argentina, vacunado volvió a contraer el virus”. 
La alcaldesa informó que en Dabajuro ya hay unas 90 personas vinculadas al sector salud vacunada. “Y estamos gestionando la inoculación de los docentes y los adultos mayores”.
La primera autoridad del municipio, agregó, que en Dabajuro el coronavirus está atacando a niños y niñas, a embarazadas: los afectados son menores de 40 años. “Por favor, debemos cuidarnos, se los pido de corazón. ¿Por qué esperar a que un policía nos obligue a colocarnos el tapaboca?”.
Y recalcó que hace un esfuerzo máximo, apegados a la línea del presidente Maduro y del gobernador Víctor Clark, de la mano de Dios y de San Antonio Bendito, para preservar la vida de los dabajurenses.