A un año de su detención, la periodista zuliana Patricia Hernandez continúa bajo la medida de arresto domiciliario

A un año de su detención, la periodista zuliana Patricia Hernández continúa bajo la medida de arresto domiciliario

 
Ha pasado un año desde que funcionarios del Comando Nacional Antiextorsión y Secuestro (CONAS), detuvieron a la comunicadora zuliana Gerardyn Patricia Hernández mejor conocida en sus redes sociales como @gpatriciah.
 
Según el reporte oficial, la periodista y modelo residente de la ciudad de Cabimas en la Costa Oriental del Lago del estado Zulia, estaría involucrada en supuestos hechos de extorsión, mientras que las autoridades le adjudicaron el Alias de «La niña de Yeico» por su presunta relación con el jefe de la banda «Yeico Masacre».
 
En diciembre de 2020 la también modelo desmintió mediante un comunicado emitido por su abogada en su defensa a través de su cuenta personal de Instagram (@gpatriciah) que todo había sido parte de una farsa para perjudicarla.
 
Agradeció a sus seguidores por todos los mensajes y apoyo que no se hicieron esperar a raiz de su comunicado: «sus mensajes de cariño y aprecio preguntando por mí son los que me han hecho saber que dejé huella en ustedes y que pronto debo regresar» Expresó.
 
También puntualizó que «se aprovecharon de mi fama y de la fama de un reconocido GEDO (Grupo Estructurado de Delincuencia Organizada) para crear un BOOM mediático y difamar una supuesta relación que nunca existió».
 
Explicó que aún no podía dar mayores detalles con respecto al procedimiento y que a pesar del daño que le habían causado, decidió perdonar «¿La finalidad de todo esto? No se las puedo detallar todavía pero a pesar de todo yo decido soltar y perdonar a quiénes intentaron, intentan y gozan dañándome. Les deseo mucho amor en su corazón porque de verdad lo necesitan». 
 
Por último, aseguró que dentro de todo, esta dura etapa de su vida la ha acercado más a Dios, «gracias por esta lección de vida de la cual estoy aprendiendo lo suficiente para salir de esto corrigiendo lo que estaba mal en mí. Esta era la situación que necesitaba Dios para pulirme y yo para retomar mi fe en él, Dios los bendiga». Concluyó.
Prensa-Boletín