¡Mamá! parecen de mentira, como de Monopolio (Javier Sánchez)

¡Mamá! parecen de mentira, como de Monopolio (Javier Sánchez)

¿Cuantos bolívares son tres dólares? le preguntaba Petra a su hijo Julio cuando la acompañaba al abasto a realizar las compras del día con su bolsito y la tarjeta de débito en mano. – ¿Bolívares? le respondió con cierto asombro el niño como si hubiese escuchado esa palabra por primera vez. -Sí. Bolívares. ¿Cuál es la moneda de Venezuela? le insistió la angustiada madre a su pequeño como tratando de reforzarle el sentido pátriotico del Libertador y el de nuestra moneda que lleva su nombre y ha sido un orgullo venezolano. – Ah, ok. ¡No sé! ¿El dólar? respondió el niño que quería que su progenitora le comprara las «chucherias» que ella siempre le llevaba con los «vueltos» que le quedaban cuando realizaba las compras rutinarias.

Viendo que su hijo estaba confundido con el tipo de moneda nuestra, le explicó que se trataba del bolívar y quedó mas sorprendida al salir del local comercial le dio la bolsa con lo que habia comprado y le dijo: «Igual no hay bolívares porque eso ya no vale nada» dijo el niño durante el regreso a su casa por aquella calle del barrio el Progreso donde todos los comercios y vendedores ambulantes tienen sus pizarrones en frente anunciando los productos con precios en dólares. Para esa nueva generación que crece aceleradamente como crece la hiperinflación en el país y el descalabro económico repunta, la unidad monetaria venezolana no existe, literalmente no la conocen y para ellos la que se mueve en su país es la extranjera (dólar).

La conexión social de la moneda extranjera con los sectores más populares ha crecido y la nuestra solo existe en tarjetas de débito o crédito, es una moneda virtual. Mientras tanto los «pobres» también tienen sus dólares porque los compran y venden como cualquier producto para obtener ganancias.
Con bombos y platillos el Banco Central de Venezuela (BCV) saca ahora tres nuevos billetes que se anexan al nuevo cono monetario a través de las denominaciones de Bs 200.000, 500.000 y 1.000.000 para terminar de confundir y hacer creer a muchos que nuestro bolivar se valoriza. Nada más de la realidad.

La reacción de los economistas ha sido inmediata y objetando estos nuevos billetes señalan que el salario mínimo básico en nuestro país es de 1.200.000 bolívares y con esta denominación podría cancelarse con dos de esos nuevos billetes. Para el economista Alejandro Gisanti es difícil que el BCV presente como un gran logro un billete con seis ceros que vale tan sólo USD 50 céntimos y para Asdrúbal Oliveros, director de Ecoanalítica el billetemillón es equivalente a unos 60 centavos de dólar lo que considera un paño caliente y no servirá practicamente para nada. Las tres nuevas especies monetarias tendrán en su anverso la imagen de Simón Bolívar, un diseño casi idéntico al que tienen los que saldrán de circulación y que a lo mejor confundirán aún más a Julio y su mamá.

La señora Petra los vio en internet y le dijo a su hijo que se trata de los billetes nuevos que el gobierno sacó. “Ay mamá! se parecen a los del juego de monopolio que tiene mi amigo Víctor y él me dice que esos billeten no valen nada». Petra se quedó pensando… “parecen réplica, tiene razón, creo que estos tampoco tienen mucho
valor que se diga», reflexionó en silencio.

JAVIER SANCHEZ