La "risita" de Bachelet (Javier Sánchez)

La «risita» de Bachelet (Javier Sánchez)

La «risita» de Bachelet fue un momento fugaz de la alta Comisionada de Derechos Humanos de la ONU en la vídeoconferencia que sostuvo con el presidente Nicolás Maduro. Casi no había terminado de reírse cuando hábilmente el gesto fue «vendido» por los maduristas y algunos chavistas como una muestra de cordialidad de la funcionaria.

Inmediatamente Jorge Arreaza salió dando unas declaraciones mostrando el vídeo y señalando que se trataba de una “cordial reunión”, donde hubo hasta risas, en la que también participaron el embajador de Venezuela ante la ONU, Héctor Constant, y el jefe de la división de la oficina de Bachelet para las Américas, José María Aranaz.

Los conocedores de la materia dicen que la risa aparece cuando algo nos hace gracia, tiene un cierto componente mental y fisiológicamente segregamos endorfinas. La sonrisa es el primer contacto con la risa y el humor. Se podría decir que es el nivel más básico y aseguran que por muy mal que lo estemos pasando uno siempre es capaz de esbozar una sonrisa.

Ahora bien, existen muchos tipos de risa: La genuina que es la natural e involuntaria provocada por la estimulación o las emociones, sin que exista un objetivo para su emisión, esta la simulada, la social, la inducida por sustancias, la risa patológica, la provocada por cosquillas, la denigrante y la risa nerviosa. El lector quizás ha seleccionado y evaluado la que asomó Bachelet durante la videoconferencia con Maduro el pasado tres de marzo, donde evaluaron la cooperación del gobierno con la oficina que lidera la funcionaria, así como el impacto de las sanciones económicas y las medidas contra el covid-19.

El encuentro virtual se hizo viral más que todo por la «risita» que despejó la alta funcionaria en varias oportunidades durante la conversación y en las redes sociales se preguntaban los usuarios ¿De qué se reiría la Bachelet?.

La Comisionada ha documentado y expuesto públicamente las violaciones a los derechos humanos en Venezuela  y después de aparecer con su imagen sonriente en ese vídeo, una semana después publicó un informe, acusó de excesos diversos al gobierno venezolano y documentó unos 66 casos de intimidación, acoso, inhabilitación y criminalización de periodistas, medios de comunicación, defensores de los derechos humanos, trabajadores humanitarios, líderes sindicales y miembros o partidarios de la oposición; incluidos los miembros electos de la Asamblea Nacional de 2015 y sus familiares.

Dice el refrán que «el que solo se ríe de sus picardías se acuerda». Pudiéramos decir que ese gesto le recuerda ciertas travesuras cometidas, que no se atreve (o no le conviene) comentar en público, o tal vez quiso dar muestras de amabilidad en el momento.
Otro dicho viene a colación, «el que ríe de último ríe mejor» y muchas veces se emplea en sentido irónico para aludir a la alegría que se siente al finalizar algo con éxito.
Esa misma risa que soltó Bachelet también la despejaron los venezolanos hace pocos días cuando Maduro tuvo un lapsus mientras daba nuevas recomendaciones a la ciudadanía para atender la pandemia al decir que el tapabocas debe cubrir “hasta la pantorrilla” queriendo decir barbilla.

Viene a mi mente un éxito del
el reconocido salsero Héctor Lavoe: “esta risa no es de loco, se estan riendo de mí».