El pasado tenebroso del Rey Juan Carlos I: Mató a su hermanito de un disparo accidental

El pasado tenebroso del Rey Juan Carlos I: Mató a su hermanito de un disparo accidental

Juan Carlos I de España (Roma, 5 de enero de 1938) fue rey de España desde el 22 de noviembre de 1975 hasta el 18 de junio de 2014, fecha de su abdicación. A las 00:00 del 19 de junio, su hijo Felipe VI accedió a la Jefatura del Estado. Tras su renuncia, Juan Carlos continuó usando el título de rey, con carácter honorífico, y pasó a ser capitán general de las Fuerzas Armadas en la reserva,7​8​9​ aunque sin ejercer funciones constitucionales. En 2019 se retiró oficialmente de la vida pública e institucional.

La solemne proclamación se celebró el 22 de noviembre de 1975, dos días después de la muerte de Francisco Franco y de acuerdo con la Ley de Sucesión en la Jefatura del Estado de 1947 y la Ley de 22 de julio de 1969. La Constitución española, ratificada por referéndum popular el 6 de diciembre de 1978 y promulgada el 27 de diciembre del mismo año, reconoce explícitamente su persona como rey de España y legítimo heredero de la dinastía histórica de Borbón, y le otorga la Jefatura del Estado

Muerte trágica de Alfonso

A mediados de marzo de 1956, don Juan había logrado reunir a sus cuatro hijos en Estoril para celebrar la Semana Santa de ese año. El día 29, festividad de Jueves Santo, la familia al completo asistió a los oficios matutinos y después se retiró a su residencia familiar. Juan Carlos, que ya había cumplido 18 años, y su hermano Alfonsito, cuatro años menor que él, subieron al cuarto de juegos mientras esperaban la cena; querían seguir probando un pequeño revólver del calibre 22 que alguien les había regalado unos días antes y que, en contra de la voluntad expresa de su padre, seguían manipulando en secreto.

Poco después de las ocho de la tarde se desencadenó la tragedia. Doña Mercedes recordaría así en sus memorias ese momento: «De repente oí a Juanito que bajaba las escaleras diciéndole a la señorita que teníamos entonces: “¡No, tengo que decírselo yo!”. A mí se me paró la vida».15​ Alarmados, don Juan y doña Mercedes subieron a toda prisa y encontraron a su hijo menor inconsciente y tendido en el suelo en medio de un charco de sangre. Don Juan trató de reanimarlo, pero no lo consiguió; entonces, tomó la bandera de España que presidía el salón y, tras cubrir el cuerpo de su hijo exánime, se volvió hacia su hijo mayor increpándole: «Júrame que no lo has hecho a propósito».

El hermano mayor del conde de Barcelona y tío de Juan Carlos, Jaime de Borbón, solicitaría meses después una investigación judicial del suceso.