Un 2 de febrero de 2005 se halló en Guipúzcoa un río de leche de luna líquido

Un 2 de febrero de 2005 se halló en Guipúzcoa un río de leche de luna

Un 2 de febrero de 2005 se halló en Guipúzcoa un río de leche de luna líquido

Agencia

El 2 de febrero de 2005 unos espeleólogos vascos han descubierto en el interior de una sima-mina de Alzola, en Aia (Guipúzcoa), el que hasta la fecha se ha documentado como el único río de leche de luna líquido del mundo, el único que fluye, blanco y brillante, por unos 300 metros de galerías subterráneas. La presencia de un hidróxido de aluminio conocido como gibbsite como componente principal del mondmilch -así se llama el río de leche de luna en términos científicos- podría explicar el estado acuoso. Los estudiosos de la Sociedad de Ciencias Aranzadi no descartan que el hallazgo sirva para arrojar nuevas luces sobre el campo de la mineralogía y por eso guardan celosamente el secreto sobre su ubicación exacta y controlan las visitas para garantizar su conservación. El hallazgo, dicen, mantiene expectantes a los principales expertos mundiales en la materia.

«El fenómeno del mondmilch se produce en otras partes del planeta», explica el biólogo y espeleólogo Carlos Catalán, autor del hallazgo. «Pero generalmente se presenta como recubrimiento sólido de unos milímetros en las paredes, tiene consistencia plástica y aparece en áreas reducidas». ¿Cómo se explica entonces el estado líquido del río de leche de luna de Alzola? La respuesta puede estar en su composición, según han concluido los expertos de Aranzadi tras dos años de una investigación aún inconclusa que ha comenzado con el análisis de las muestras de la sustancia en seco en la Escuela de Minas de Áles (Francia).

Por primera vez se ha hallado gibbsite como componente esencial de uno de estos ríos subterráneos, pero además tiene otros minerales como calcio, azufre, sílice, carbono y yeso. Generalmente los mondmilch están compuestos por carbonatos de calcio y magnesio. El gibbsite forma parte de la roca bauxita -de ahí se extrae el aluminio que se utiliza en la industria- y suele formarse generalmente en zonas tropicales, según Galán. El de Alzola «tiene cristales de tamaño extraordinariamente minúsculo», tan sólo identificables por microscopios electrónicos de barrido. «Eso es lo que permite que pueda presentarse en mucha agua en estado líquido de forma excepcional», afirmó Galán.

Los espeleólogos vascos, que han publicado el hallazgo en las revistas Spelnuca y Lapiaz, no han hecho más que empezar una investigación que aún les llevará tiempo. Todavía no saben por qué aparece el mondmilch en estado líquido en Alzola y no en otros lugares. Tampoco saben si en un entorno de 12 kilómetros cuadrados -con las mismas características- podrían encontrarse más ríos de leche de luna que fluyan.

La sima de Alzola es una red de galerías naturales y artificiales a 90 metros de profundidad que hace un siglo fue utilizada como mina de carbón. En su interior se han hallado además del mondmilch líquido -«estéticamente llamativo por su color blanco y su brillo», según Galán- curiosas estalactitas de extraños colores: metálicas, rojas, negras y blancas.