Tarde piaste pajarito (Javier Sánchez)

Tarde piaste pajarito (Javier Sánchez)

El sonido de las botas en los pisos brillantes de Miraflores siguen retumbando en los pasillos del Palacio, desde Hugo Chávez hasta la fecha cuando el presidente Nicolás Maduro convoca a su consejo de ministros y aparecen con carpeta en mano algunos ex militares vestidos de ministros, que hacen todo lo posible por entender lo que le explican sus asesores y que deben repetir cual loro en esas reuniones de alto nivel para demostrar que saben de cabo a rabo la materia que les han encomendado dirigir.

Rodrigo Cabezas, ex ministro de Hugo Chávez, hombre de extrema confianza del líder, personaje de la izquierda desde sus andanzas como profesor universitario, de los que cree en una «Patria Socialismo o Muerte», hoy distanciado de Maduro, opositor a los programas y proyectos del gobierno,considera a estas alturas que éste régimen esta condenado al fracaso.

Después de la muerte de Chávez, el que ocupó la cartera de Finanzas desde el 2007 a 2008 en su gobierno asegura que el refinanciar la deuda externa requiere de la elaboración de un plan completo de recuperación que genere confianza en los actores externos y les transmita la certeza de que la economía venezolana va a crecer y que el país resolvería la hiperinflación, trabajando para alcanzar el equilibrio económico, de lo contrario todo se vendrá en picada hacia un abismo.

Recientemente volvió a manifestar su descontento contra la gestión Madurista señalando que tratan de desviar la llamada revolución bolivariana de los principios democráticos y de la lucha por los sectores vulnerables de la población para convertirla en un “gobierno que hace rehén al pueblo a partir de la coerción militar-policial-clientelar”.

A su juicio“la principal causa que explica esto es el profundo desprecio de la autocracia gobernante por la ciencia económica, lo profesional y lo técnico».

Dice el exministro Cabezas que siete años han transcurrido del mandato de Nicolás sin un especialista en el área de la conducción del gabinete económico, ministerial y del Banco Central de Venezuela,y que lo que hace es poner a militares “inexpertos” al frente de empresas básicas y
en puestos claves de empresas del Estado,como la industria petrolera, en Guayana, la petroquímica y en el sistema eléctrico nacional.

A nuestro juicio se trata más de lo mismo, si recordamos que en el 1999 Venezuela contaba con 16 ministerios, pero Chávez al llegar fusionó al menos cuatro carteras y que para combatir la excesiva burocracia, pero dos años después comenzó a crear nuevos ministerios, hasta llegar a 28. Unos10 ministros pasaron por el departamento de Interior, nueve por Finanzas, nueve más por Defensa y otros nueve por Industrias Ligeras y Comercio (cuyo nombre cambió en dos ocasiones), ocho por Infraestructura y hasta 12 por el Despacho de la Presidencia.Por el ministerio de Vivienda y Hábitat desde el 2004, pasaron seis ministros, lo que supone prácticamente un nuevo titular cada medio año. Muchos de estos funcionarios fueron a la sastrería y cambiaron sus trajes verde oliva y sus botas por trajes oscuros de alta costura y zapatos brillantes de marca para sentarse en la mesa del Gabinete. El economista Rodrigo Cabezas en ese entonces ocupó uno de los despachos claves como el de Finanzas. Fueron tiempos de mucha cordialidad.

Para nadie es un secreto que la hegemonía militar comenzó cuando se dio inicio en ese entonces a lo que se llamó “Plan Bolívar 2000”,
donde oficiales del ejército caminaban de puerta en puerta por casas y escuelas coordinando programas educativos.Hoy en día la milicia tiene más relevancia en el equipo de Nicolás, pero no es nada nuevo,solo que con el paso de los años y por estrategia del gobierno para cuidar su Socialismo, a través de las FANB , a reforzado su trabajo colocando en puestos claves a personeros militares de extrema confianza a sabiendas de que no saben «la 0 por lo redondo» en la materia que dirigen.

El profesor Rodrigo Cabezas, experto en el tema económico,miembro del
Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV)hasta 2016, insiste ahora en que Venezuela vive una catástrofe y considera que no es ninguna revolución lo del actual gobierno y que el capitalismo venezolano es ahora más desigual, inequitativo, improductivo y corrupto.»Venezuela es un país que sufre» dijo en una entrevista el profesor universitario .

Ahora bien, yo creo, al igual que muchos venezolanos que desde aquella lapidaria frase de Hugo Chávez , «Por Ahora», cuando a la fuerza intento hacerse del poder, el sufrimiento y necesidades del pueblo se ha hecho sentir y se a intensificado con el paso de los años con chavismo y con el madurismo.

Viene a mi memoria el presidente de la República de Venezuela en tiempos de Democracia, Luis Herrera Campins, a quien tuve la oportunidad de entrevistar en varias ocasiones, que con su tono llanero,le decía a su antecesor: qué «tarde piaste, pajarito»cuando lo criticaba por no aplicar durante su propio gobierno las medidas que ahora le reclamaba.