Catedral de Maracaibo: 4 siglos de historia y un cementerio anulado

Catedral de Maracaibo: 4 siglos de historia y un cementerio anulado por El Libertador

Catedral de Maracaibo: 4 siglos de historia y un cementerio anulado

Foto: Yacksylu Solano

En 1600, la Catedral de Maracaibo y la ciudad fue incendiada por las tribus hartas de los maltratos de los españoles. El Santo Cristo Negro que, actualmente, se encuentra en el templo y que data de la época, no se quemó, a pesar de que todo fue consumido por las llamas

La Catedral de Maracaibo anteriormente era conocida Santa Iglesia Catedral Metropolitana de los Bienaventurados Apóstoles Pedro y Pablo, Iglesia Matriz de Maracaibo. Dedicada a las memorias de ambos discípulos, en 1600, segun «La Historia de Maracaibo», del Dr. Orlando Arrieta (Pag. 23).

Antes la fundación de la ciudad, los reyes católicos recomendaron en el año 1502 que, al fundar una localidad, se estableciera de forma simultánea una iglesia y un hospital para las curaciones del alma y el cuerpo. Lo que aparentemente no se cumplió en ninguna de las tres diferencias que tuvo Maracaibo.

No obstante, a principios de 1600 el terreno donde se encuentra localizada la Catedral de Maracaibo, fue donado por los esposos  Don Francisco Hortiz y Doña Inés del Basto, beneméritos proyectistas y constructores de la Ermita y del Hospital de Santa Ana, hoy en día mejor conocido como Hospital Central de Maracaibo.

No sería de extrañar que la noble pareja contribuyese con la donación de una buena parte del terreno para los trabajos de ampliación del referido templo, ya que en esos primeros tiempos fue modificado en innumerables ocasiones.

La Catedral se encuentra ubicada en el centro de la ciudad, frente a la Plaza Bolívar, corazón histórico de Maracaibo. Es la cabeza y madre de todas las iglesias de la arquidiócesis, resumen de historia y tradiciones, sobre todo simbolizada por un vínculo que se une a todas las parroquias entorno a su pastor.

Más tarde, hacía 1595 se levantaron los primeros muros que constituyeron a la primitiva iglesia de madera y techo de palma, que Don de Maldonado levantó en 1574. Lo que comenzó siendo una choza de paja hoy en día posee interesantes colecciones de historias por contar.

Al entrar por la puerta principal de la sencilla y hermosa Catedral, te encuentras a mano derecha con una capilla separada por una pulcra pared de cristal, donde se hallan empotradas, en el suelo, varias placas que hacen referencia a individuos cuyos resto reposan allí: personajes religiosos y gente muy cercana a la iglesia o de mucha influencia. Cabe resaltar que la más antigua es la de M.A Cook del año 1867.

Catedral de Maracaibo: 4 siglos de historia y un cementerio anulado

Foto: Yacksylu Solano

La iglesia es una edificación del siglo XVII. Su designación como Catedral fue por Bula del Papa León XIII el 25 de julio de 1897, siendo su primer obispo Monseñor Francisco Marvez. Su estilo es neoclásico colonial, único en la ciudad, puesto que de este tipo de edificaciones quedan muy pocas en América Latina.

Luego, en 1965 es elevada al rango de Metropolitana por erección de la actual arquidiócesis de Maracaibo. El estado de deterioro obligó al cierre de la Sede Metropolitana en 1971 y durante ocho años permaneció sin culto. En 1978 se concluyó con la restauración y se abrió al culto dándosele su actual aspecto.

Según el historiador Deivis Castro; las campanas de la Catedral es una costumbre de vieja data al igual que el darles nombres de uso litúrgico. Los nombres hacen referencia o más bien guardan relación con parte del entorno de la misma, en el caso de la Catedral de Maracaibo, los nombres son los siguientes: Corazón de Jesús, Santo Sepulcro, Santísimo Sacramento y Virgen del Carmen.

Actualmente, el campanario cuenta con solo tres de estas campanas originales todas del año 1974, una fue reemplazada en el mismo año que se instalaron, esta es la del Santo Sepulcro, cuya epigrafía dice lo siguiente; Fabricada por Vulcano Arias Ochoa en el año 1924.

Cabe resaltar que todas las iglesias para la época de la colonia se podían usar como campus Santos, puesto que estas tenían destinado un lugar específico para los entierros.

El cementerio se encontraba en ambos lados de la iglesia, un lado era para enterrar a los niños y el otro lado para los adultos. También, se podían sepultar en la sacristía o capillas pero, esto era solo para las personas pudientes; como gobernadores o agregados militares de la época. Posteriormente el Libertador Simón Bolívar, abolió tal costumbre en 1826.

Hoy en día la Catedral de Maracaibo, guarda mucha historia, como la del monseñor Arturo Celestino Álvarez, quién fue designado como tercer obispo de Calabozo el 15 de mayo de 1921, regresó a Maracaibo en 1942 con motivo de la coronación de la Virgen de Chiquinquirá.  En tal ocasión la Asamblea Legislativa lo nombró «hijo amado del Zulia» y el Ejecutivo Nacional le confirió la Orden del Libertador.

Las bodas de oro sacerdotales de monseñor Álvarez fueron celebradas con gran regocijo por la Iglesia venezolana el 26 de noviembre de 1943, motivo para que el papa Pío XII lo nombrara obispo honorario del Sacro Solio Pontificio y Conde Romano.

La Academia Venezolana de la Lengua lo honró designándolo miembro correspondiente. Sus últimos años estuvieron dedicados a afianzar su magisterio y a velar por el bienestar de la diócesis calaboceña.

Al fallecer monseñor Álvarez su corazón fue trasladado a Maracaibo el 15 de febrero de 1952 para ser colocado en un nicho de la catedral de dicha ciudad.

Catedral de Maracaibo: 4 siglos de historia y un cementerio anulado

Foto: Yacksylu Solano

El Santo Cristo Negro

En 1600 fue la llegada del Cristo Negro que desde hace 415 años, la ciudad guarda entre sus más preciados tesoros, una reliquia muy milagrosa y venerada que pudiera ser la más antigua de Venezuela.

Al escribir sobre el “Santo Cristo Negro de Maracaibo” se trata de una talla en madera de un Cristo crucificado en tamaño erótico de finales del siglo XVI, su historia comenzó en el poblado surlaguense de Gibraltar, la primera población del  estado Zulia.

Una madrugada del 22 de julio de 1600, se registró un incendio que consumió tanto a la ciudad como su capilla, el hecho fue producto del descontento de las tribus Quiriquires, Aliles, Eneales, por el maltrato a los que eran sometidos por parte de los españoles.

Puesto que lo sorprendente fue que el Cristo no se volvió ceniza, a pesar de las altas llamas, aun estando fijado en su tronco de nogal, presentando cinco marcas por flechas en su cuerpo sólo su espinilla presenta una leve señal de fuego.

Posteriormente sería trasladado hasta la “Nueva Zamora de la Laguna de Maracaibo”, específicamente a su iglesia matriz frente a la plaza mayor. Al ser reconstruida Gibraltar comenzaría la disputa por la “Santa Reliquia” entre los dos pueblos, esta vez la solución cruzaría el atlántico trayendo una orden del concejo de Indias donde instaba: “Dicho crucifijo será colocado en una embarcación sin tripulación en medio de la laguna en el momento que el viento sea favorable hacia el sur decidiendo la misma reliquia donde quiere permanecer”.

En tres oportunidades eligió Maracaibo, comenzando su arraigo en estas tierras dando nombre con ese hecho a lo que sería conocido como “El Milagro”, hoy día la avenida 2 de nuestra ciudad.

Ceremonia de las señas

La Catedral de Maracaibo celebra los miércoles santos, exóticos y raros rituales, en palabras de monseñor Quintero. Es una tradición adoptada de Sevilla, España. En América Latina, son muy pocas las iglesias que lo celebran, en Venezuela solo Mérida y Maracaibo.

La misma representa un desfile fúnebre que hacen los obispos, donde simulan el camino hacia la plenitud de los tiempos, donde Jesús renueva a sus hijos con su sacrificio en la cruz.

La misa siempre es celebrada el viernes santo 28 de marzo, hasta el domingo 30 de resurrección, en ella los sacerdotes inician una caminata hacia el altar, con sus rostros cubiertos por una capucha hasta que el obispo agita la bandera negra y golpea el piso como señal de resurrección.

Catedral de Maracaibo: 4 siglos de historia y un cementerio anulado

Foto: Yacksylu Solano

La cota cero de la ciudad de Maracaibo se ubica a un lado del campanario de la Catedral

La cota cero se refiere a la superficie que vincula una ciudad con todo y cada una de sus edificaciones y lugares que la componen.

Según el ingeniero Francisco Urbina Nava, Presidente del Centro Rafael Urdaneta (CRU), en Maracaibo se ubica la cota cero a un lado del campanario de la Catedral.

Esta conclusión se dio a través de métodos y conjuntos de procedimientos que tienden a conseguir la representación a escala de todos los detalles interesantes de un terreno sobre una superficie plana.

La cota cero de Maracaibo da origen a un sistema de coordenadas de la ciudad. Se define como N 200.000 / E 200.000 lo que equivaldría a un sistema cartesiano (X,Y) pero con Norte y Este. Su origen cambiaría de (0,0) a 200.000, 200.000. También, es tomado como referencia para medir la altura de la localidad, el casco de la ciudad es de 6 metros sobre el nivel del mar (msnm).

Yacksylu Solano/Pasante

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