Nada se pierde, todo se usa: Reparar y dar segunda vida a ropa y calzado gana terreno en Venezuela

Nada se pierde, todo se usa: Reparar y dar segunda vida a ropa y calzado gana terreno en Venezuela

Foto: Fanny Reyes / Noticia al Día

En Venezuela cobra auge el remiendo de ropa y las reparaciones de zapatos, ante la caída del poder adquisitivo y la hiperinflación, que ya suma 3 años y 2 meses. Lo que antes iba a la basura o se entregaba a la caridad, algunos ciudadanos optan por restaurarlo, pues sus ingresos son insuficientes para gastar dinero en prendas de vestir.

 

 

Alejandro Figueroa decidió darle una segunda vida a sus tenis deportivos, cuyas suelas estaban rotas y la piel estaba desgastada.

«Antes los agarraba y los desechaba, pero ahorita hay que vivir el día a día. Tengo cuatro hijos y me pongo a pensar: o la comida de ellos o un zapato de vestir. En Venezuela hay que decidirse entre el aseo personal, la comida o unos zapatos, porque si vas a una tienda, cuestan entre 80 ó 90 dólares, por eso tengo que repararlos», contó a la Voz de América.

 

 

Foto: Fanny Reyes / Noticia al Día

 

 

Figueroa recuerda que hace 8 años pudo comprarlos con facilidad, pero hoy, su trabajo como vendedor de desayunos, no da las mismas ganancias que entonces.

El salario mínimo mensual de un empleado público en Venezuela es de 1 dólar, pero en la empresa privada se puede devengar entre 30 y 200 dólares por mes, según estimaciones de la firma Ecoanalítica.

“Tengo que trabajar mínimo de 3 a 4 años para comprarme un par de zapatos de esos. Y en aquella oportunidad, yo me llevé tres pares del mismo modelo, porque tenían talla 45, que acá es difícil de conseguir», relata Figueroa.

Andrés Fernándes es el encargado de una talabartería con 35 años de servicio, que opera en el sureste de Caracas. Cuenta que, aunque siempre ha habido clientela dispuesta a hacer arreglos menores a sus zapatos, chaquetas o carteras, hoy reciben artículos que lucen casi perdidos.

«En los últimos meses se ha incrementado, porque un artículo nuevo es costoso. La gente está dispuesta a salvar una prenda de mayor calidad, porque no es fácil adquirirla hoy día», indica.

Calcula que, diariamente, reciben 30 personas con intenciones de pagar por un arreglo, que dependiendo del deterioro de la pieza, puede costar entre 5 y 30 dólares.

 

 

Foto: Agencias / Referencial

 

 

En decenas de tintorerías, en Caracas, se ofrecen servicios de costura y teñido de textiles. Más allá de reemplazar un cierre o coser un ruedo, Esther Parra relata que los trabajos más solicitados son las transformaciones de ropa de marcas reconocidas, que sus clientes pudieron pagar años atrás, pero que hoy no pueden comprar.

Advierte que la pérdida de peso en los venezolanos, producto de las dificultades económicas, ha llevado a más personas a hacer retoques a sus prendas.

 

Ropa usada

Foto: iStock / Referencial

 

«Ahorita están pidiendo estrechar la cintura y cadera, estrechar las botas de los pantalones, los puños de la camisa, los blazer «, explica Parra.

El Observatorio Venezolano de Finanzas indica que, para comprar un par de zapatos deportivos en el país, se necesitan 113 meses de salario mínimo.

 

 

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Voz de América