Las claves para entender el nuevo impeachment contra Donald Trump que se vota hoy

Las claves para entender el nuevo impeachment contra Donald Trump que se vota hoy

Foto: Agencias

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, está a punto de ser acusado en un nuevo juicio político.

 

 

 

Cuando falta una semana para que deje el poder, el exmagnate podría ser expulsado de la Casa Blanca, en una decisión gubernamental que no es solo gesto sino que podría tener consecuencias judiciales.

Los planes de la Cámara de Representantes para esta tarde, son claros: conseguir una votación sin precedentes una semana después de que el republicano alentase a sus seguidores a «luchar» contra los resultados de las elecciones y horas más tarde una muchedumbre de fanáticos irrumpiese con violencia, el 6 de enero, en el Capitolio, obligase su evacuación y generase destrozos y cruces con la Policía, que concluyeron con cinco muertos, decenas de heridos y varios detenidos.

A continuación, las claves del proceso que podría sacar a Trump del poder antes de tiempo:


Esta es la primera vez en la historia del país que un presidente puede ser sometido a un impeachment dos veces durante su mandato. En enero del año pasado, en el primer juicio en su contra, el republicano fue enjuiciado por el Ucraniagate, la presión que ejerció sobre su par de Ucrania para que investigara a su rival demócrata Joe Biden y encontrara información que pudiera afectarlo antes de las presidenciales. En esa oportunidad, no logró los votos suficientes en el Senado.


Esta vez, el presidente fue acusado de «incitar una insurrección» por su responsabilidad en el asalto al Capitolio del miércoles pasado. Los fundamentos para las acusaciones son sus falsas denuncias de que ganó las elecciones, sus presiones a funcionarios de Georgia para que «encuentren más votos» y la concentración en Washington en que animó a sus votantes a «pelear como endemoniados».

«Trump puso en grave peligro la seguridad de Estados Unidos y sus instituciones de gobierno. Amenazó la integridad del sistema democrático, interfirió con la transición pacífica del poder y puso en peligro una rama del gobierno igual. De ese modo, traicionó su confianza como presidente, para agravio manifiesto del pueblo», dice la resolución.

En el juicio se deben presentar los argumentos tanto de los que acusan como de quienes defienden al mandatario. Cada una de las partes tiene 24 horas para presentar su caso en un período de 3 días. Los senadores tienen la posibilidad de hacer preguntas y votar para agregar evidencia y testigos.


A diferencia del proceso anterior, varias figuras del partido republicano ya anunciaron que esta vez no respaldarán al mandatario. De hecho, hasta el momento son al menos cinco los que declararon que se unirán a los demócratas. Como Liz Cheney, miembro del equipo de liderazgo del partido e hija del exvicepresidente Dick Cheney, quien afirmó: «Nunca ha habido una traición mayor por parte de un presidente de Estados Unidos a su cargo y su juramento a la Constitución. Trump convocó a esta turba, la reunió y encendió la llama de este ataque».


En este marco, y en una excepción a su procedimiento estándar, los líderes republicanos de la Cámara no instaron a sus miembros a votar en contra de la impugnación y dijeron que se trata de un asunto de conciencia individual.


Después de la votación de hoy en la Cámara de Representantes (con mayoría simple, que se descuenta que se alcanzará), para confirmar la destitución se necesita una mayoría especial de dos tercios (67 de 100) del Senado.


Si es removido, los legisladores también pueden votar a favor de inhabilitar a Trump para futuros cargos públicos. Cincuenta votos en este caso (una mayoría simple) son suficientes para hacerlo. Si no lo es, permanecerá en Washington hasta el fin de su mandato.


El proceso no impone penas de multas o prisión. Eso es trabajo de la Justicia.

El impechment avanzó porque no prosperó la otra carta con la que contaban los demócratas para sacar a Trump del gobierno: la enmienda 25, que habilita al vicepresidente y a su gabinete destituir al presidente bajo el motivo de que no puede hacer el trabajo para el cual fue elegido, pero tampoco renunciar voluntariamente.

Pero Mike Pence, encargado de activarla, rechazó ayer invocar esta medida para apartar del cargo al presidente. «No creo que ese curso de acción sea en el mejor interés de nuestra nación o sea consistente con nuestra Constitución», dijo.


El futuro de todos modos es incierto. En estos momentos el Senado está en receso y retoma las actividades el 19, justo un día antes de la asunción de Biden, de la salida de Trump. Por lo que el proceso concluirá ya con el mandatario fuera del Salón Oval. ¿Se puede destituir a un funcionario si ya abandonó el cargo? No hay un consenso claro sobre esto.

De acuerdo con lo publicado por la cadena BBC hay especialistas que entienden que el juicio no debería continuar sino que tendría que derivar en cargos criminales presentados por el Departamento de Justicia y otros que postulan que sí en importante que no se detenga el proceso porque, aunque fuera de Washington, el Senado podría condenarlo. Habrá que esperar a los próximos días.

 

Para recibir en tu celular esta y otras informaciones, únete a nuestro canal en Telegram haciendo clic en este link: https://t.me/NADZulia.

Además, puedes seguirnos en Instagram y Twitter como @noticiaaldia o síguenos en nuestra página de Facebook Noticia al Día.

 

Reuters / AFP  / La Nación