Instalada la CXV Asamblea Ordinaria Plenaria del Episcopado Venezolano

Instalada la CXV Asamblea Ordinaria Plenaria del Episcopado Venezolano en modalidad virtual

El jueves 7 de enero, tuvo lugar la instalación de la CXV Asamblea Ordinaria Plenaria del Episcopado Venezolano, realizada en modalidad virtual, debido a las limitaciones actuales a causa de la pandemia por COVID-19.

La Centésima Décima Quinta Asamblea de la CEV, dio inicio a las 9:00 a.m. con la Adoración Eucarística llevada a cabo por el Primer Vicepresidente de la CEV, Mons. Mario Moronta, desde la Diócesis de San Cristóbal.

Durante la adoración, Mons. Moronta realizó la oración de la tercia (Liturgia de las Horas) y en su reflexión, expresó que “La Iglesia, en todo momento y hasta los confines de la tierra, ha recibido el encargo de hacer nuevos discípulos e incorporarlos al Pueblo de la Nueva Alianza”, por lo que “los ministros y agentes de la pastoral estamos llamados a servir”. Afirmó que los obispos, como pastores elegidos y consagrados, no escapan de esta responsabilidad.

“Lo que reflexionemos, y permita tomar iniciativas y decisiones en favor de la comunidad eclesial, lo haremos sin duda desde nuestra pertenencia a ese mismo pueblo al cual dedicamos lo mejor de cada uno de nosotros”.

El prelado señaló que, como pastores elegidos y consagrados, los obispos no escapan de esta responsabilidad. “No estamos dedicados a un grupo pequeño de privilegiados; no nos distingue defender una parcialidad política, no nos alienta el afán de poder. Es nuestra decisión de servir al pueblo al que pertenecemos (…) aunque los riesgos sean muchos, como lo pide Dios a Jeremías, no sentimos miedo”.

Mons José Luis Azuaje, Arzobispo de Maracaibo y Presidente de la CEV, dirigió las palabras de instalación de la Asamblea. Inició enviando una palabra de esperanza “a los hermanos venezolanos que han migrado forzosamente ante la precariedad de situaciones en las que se encuentra nuestro país” y agradeció al Papa Francisco las palabras durante la bendición Urbi et Orbi del 25 de diciembre, en las que pidió que la llegada del Niño Jesús que ayude a poner fin al sufrimiento del pueblo venezolano,

Mons. Azuaje afirmó que “la pandemia ha tenido un efecto de profundizar los males sociales, que han aquejado a la población durante los últimos años, pero a la vez ha abierto la posibilidad de sensibilizarnos ante el que sufre” y destacó que aún en la dificultad, el servicio eclesial “ha estado activo y presente desde distintas instancias”. “Como Iglesia, hemos querido ser responsables en el cuidado de la feligresía, por eso se han propuesto las normas y los equipos de bioseguridad en todas las instancias de servicio; no solamente en el culto sino también en las actividades de promoción humana y caridad cristiana”.

El Arzobispo de Maracaibo y Presidente de la CEV también se refirió al contexto venezolano actual, aseverando que “es necesario forjar y crear una economía con rostro humano, solidaria, que ponga al centro al ser humano y no el aprovechamiento, la corrupción y el despilfarro”, y señaló que señaló que “aunque haya una mala política en el país, el pueblo no puede claudicar”. Animó a que “a pesar de todos los elementos negativos y los malos ejemplos debemos mirar el futuro aspirando a otros comportamientos y otras formas de hacer política”.

Finalmente, el prelado afirmó que “nada se logrará en el país si el pueblo no toma consciencia de ser pueblo” y a sus hermanos en el episcopado, expresó que “tendremos que seguir aprendiendo a transitar con esperanza y optimismos por los caminos pedregosos e inciertos” Concluyó sus palabras haciendo referencia a la esperanza que resplandece en medio de las crisis: “No todo está perdido. Siempre hay una luz que ilumina el sendero de posibles soluciones pacíficas a una problemática que aunque compleja, no es eterna”.

Por su parte, el Nuncio Apostólico en Venezuela, Mons. Aldo Giordano, dirigió su salutación al Episcopado Venezolano, manifestando el afecto del Papa Francisco a la Iglesia en Venezuela. “El Papa nos invita a interpretar las crisis que vivimos con los ojos de la fe. Esta Navidad es la Navidad de la pandemia, de la crisis sanitaria, de la crisis socioeconómica e incluso eclesial que ha lacerado cruelmente al mundo entero”, señaló.

Hizo referencia a lo expresado por el Sumo Pontífice en la Bendición Urbi et Orbi extraordinaria ante la plaza vacía de San Pedro, el pasado 27 de marzo de 2020, manifestando que “la tempestad desenmascara nuestra vulnerabilidad y deja al descubierto esas superfluas seguridades con las que habíamos construido nuestras agendas”.

Añadió que los obispos de la Iglesia y pastores en Venezuela, han sufrido especialmente la durísima crisis del país y también las pruebas a las que está sometida la propia Iglesia y que aunque hay momentos en los que todo parece colapsar y las seguridades desaparecen la Iglesia tiene que encontrarse sobre la posibilidad de responder ante la crisis que es propia de la vida humana.

“La crisis es un fenómeno que afecta a todo y a todos, está presente en todas partes y todos los periodos de la historia; abarca las ideologías, la política, la tecnología, la ecología, la religión… Es una etapa obligatoria en la historia personal y en la historia social. Se manifiesta como un acontecimiento extraordinario que siempre causa una sensación de inquietud, desequilibrio e incertidumbre”.

Mons. Giordano citó entonces al Papa Francisco en la felicitación de Navidad a los superiores de la Curia Romana el 21 de diciembre de 2020: “Una lectura desesperada de la realidad no se puede llamar ‘realista’. La esperanza da a nuestros análisis lo que nuestra mirada miope es tan a menudo incapaz de percibir. Dios sigue viendo germinar la semilla de su reino en nosotros”, y a ello añadió que “Si volvemos a encontrar el valor y la humildad de decir en voz alta que el tiempo de crisis es un tiempo del espíritu, mantendremos una confianza íntima de que las cosas van a cambiar, que surge siempre una esperanza; que la gracia escondida está presente en la crisis, porque el oro se purifica en el fuego y en los que agradan a Dios en el horno de la humillación”.

Tras el saludo del Nuncio Apostólico en Venezuela, tuvo lugar el tema para la agenda del día “Análisis de la realidad en pandemia”, dirigido por el profesional en periodismo y gerencia política, Lcdo. Jesús Seguías. Las sesiones de la asamblea tendrán lugar durante la mañana de cada día, para abordar diferentes temáticas relativas al acontecer eclesiástico del país.

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Prensa CEV