La historia de “La loca del Muelle de San Blas” que aún espera frente al mar

El espíritu de Rebeca Méndez “La loca del Muelle de San Blas” aún espera frente al mar

El espíritu de Rebeca Méndez “La loca del Muelle de San Blas” aún espera frente al mar. Foto: Agencias

El amor después de la muerte se plasmó sobre el oleaje del puerto y del mar creció en medio de tantas lágrimas de “La loca del Muelle de San Blas”

Dicha historia se dio a conocer en todos los puertos del continente y más allá de ellos cuando en 1997 el grupo mexicano Maná estrenó una canción de su disco “Sueños Líquidos” en el que se llamaba a “La loca del Muelle de San Blas”.

Esta es la historia de Rebeca Méndez, a quien llamaban de esa manera luego que 1971, en la Playa El Borrego en San Blas, Nayarit, perdió al amor de su vida, ‘Manuel’, quien se adentró en el mar y nunca más regresó.

Desde ese entonces todos lloraron con la canción, se identificaron con cada palabra, y el video musical del tema se convirtió en uno de los más vistos en la historia y también por reflejar una triste historia tan bien contada, pero los estribillos del tema no cuentan lo que realmente pasó con “La loca del Muelle de San Blas”.

 

La historia no contada

 

Años más tarde, su hija Blanca Suárez, precisó que su madre en realidad no esperaba exactamente a un marinero que la había dejado desolada. Al contrario, esperaba a alguien, cuyo nombre nunca se atrevió a revelar. «Le pregunté quién era el amor que esperaba y respondió: ‘Es un misterio que me llevaré a la tumba'», reveló.

La verdadera historia comenzó en Guadalajara, lugar donde creció e incluso logró hacerse conocida, gracias a sus dotes vocales. Pero Rebeca no habría podido disfrutar de su fama, debido a que la vida derribó sus sueños con crueldad. Durante el comienzo de su carrera, quedó embarazada y no la dejaron casarse con su amor. La violencia con la que la alejaron de ese hombre fue desesperante. Incluso, para protegerlo, la familia de él lo envío al extranjero y eso llevó a la mujer a la locura.

 

 

Años más tarde, volvió a enamorarse e incluso tuvo dos hijos más. Sin embargo, y aun cuando comenzó a vestirse de novia con el afán de llegar al altar, el destino otra vez no permitió que cumpliese su sueño. «Se quería casar, pero ese hombre ya estaba casado. La primera vez que ella se vistió de novia, le costó el manicomio. Le quitaron su herencia y sus niños, a quienes enviaron a Italia», afirmó su hija.

Rebeca fue enviada al manicomio y tras un sismo magnitud 8.1 que golpeó México ella logró huir y comenzó a deambular por las calles buscando a sus hijos y desde entonces llegó a habituar el muelle de San Blas.

Méndez volvió a enamorarse y disfrutar de la compañía de un hombre, que -esta vez- era varios años menor que ella. Estaba segura de haber encontrado la felicidad y, por supuesto, de haber obtenido una nueva oportunidad para casarse. Aunque, otra vez, la mala suerte decidió atacarla: su amor murió en un accidente.

Rebeca siguió frecuentando el Muelle de San Blas, viviendo de la venta muñecas de tela. Allí, de acuerdo con el mito, habría conocido a Fher Olvera solista de Maná quien inmortalizó su historia. Según los pobladores Rebeca llegó a escuchar el tema y se emocionaba. En el 2012 la protagonista de la historia murió.

La canción explotó la intriga de los demás por conocer a “La mujer del Muelle de San Blas” y por ende la localidad. Al tiempo dos estatuas se erigieron de frente, una del interprete del Maná y la otra de la historia más triste contada hasta entonces. Se dice que el espíritu de Rebeca Méndez aún espera en el Muelle de San Blás.

 

 

Para recibir en tu celular esta y otras informaciones, únete a nuestro canal en Telegram haciendo clic en este link: https://t.me/NADZulia.

Además, puedes seguirnos en Instagram y Twitter como @noticiaaldia o síguenos en nuestra página de Facebook Noticia al Día.

 

 

Luis Fernando Herrera

Noticia al Día