El silencio de las calles (Por Rafael Ramírez Colina)

El silencio de las calles (Por Rafael Ramírez Colina)

Concluido el 6D muchas pueden ser las lecturas y análisis de lo sucedido el domingo, en mi criterio la primera reflexión nace en el anuncio que a mi juicio es el pecado original del proceso ya que el resultado para el régimen es un maquillaje a una cifra que se sabe modificada para mejorarla, para los que estamos en la oposición en la calle acompañando a la gente es una cifra menor a la informada debido al hartazgo que existe y que no es secreto para nadie, y para la gran mayoría cualquier cifra o resultado le es absolutamente indiferente simplemente ese proceso no existió en la mente de los venezolanos.

El segundo mensaje es directamente al PSUV y su estructura clientelar de poder, porque usando sus propias cifras hablan de doce millones de carnetizados de la patria, además dicen que el partido tenía siete millones de militantes y terminan con un pírrico tres millones en papel que seguramente es menos en el mundo real, y es bastante significativo este dato porque gastaron mucho dinero en publicidad tanto en televisión abierta o por suscripción, hicieron actos en todo el país, se encadenaban tres veces al día todos los días durante más de dos meses, amenazaron antes durante y después a todos los funcionarios públicos al igual que lo hicieron con beneficiarios de los programas sociales, y por ultimo construyeron su oposición a la carta con partidos, candidatos y discurso con disposición de recursos y medios de comunicación, y toda esa estrategia orientada a producir un simulacro electoral creíble pero que fracasó estrepitosamente porque subestimo la conciencia de los venezolanos, que sabe que en cada proceso se le promete que “ahora sí” vendrá la prosperidad que no se ha logrado por culpas de otros, ya nadie se come el cuento de aquella frase que decían hasta el cansancio “Con hambre y desempleo con Chávez me resteo” sobre todo porque el hambre y la pobreza no la muestran ni los funcionarios y mucho menos los amigos enchufados de estos, lo que decían las encuestas en enero no variaron en nada a lo largo del año, noventa y dos por ciento siente que el país va muy mal, y ochenta y un por ciento responsabiliza a Maduro de esta tragedia llamada Socialismo del Siglo XXI, y eso quedo certificado el pasado fin de semana.

Y el último el mensaje para los que estamos en la oposición que a mi juicio no es el auto flagelo que nos quieren imponer algunos analistas de café con leche o los pro participación electoral como sea, en donde se alega que a nosotros nos están castigando por igual, ya que sería injusto distribuir las cargas en la misma proporción cuando nosotros no estamos gobernando en la práctica, lo que si nos está diciendo la sociedad en general es que debemos ser más creativos que no basta oponernos y quejarnos, que no es suficiente con que acompañemos en la calle a nuestros hermanos en su tragedia, sino que tenemos que generar la energía positiva de la esperanza transformada en una propuesta tangible e inclusiva que hable de futuro, progreso igualdad de oportunidades, que construya esa cadena de mecanismos que nos liberaran de esta miseria, en donde todas las batallas hay que darlas no importa el tamaño y que con ese esfuerzo sincero lograremos la conexión suficiente para dar el gran salto a la libertad que tanto anhelamos, allí está el verdadero reto opositor, para romper el silencio de las calles que vimos el domingo.

 

Rafael Ramírez Colina