Como la guayabera cubana (Por Javier Sánchez)

Como la guayabera cubana (Por Javier Sánchez)

La mascarilla que usó mucha gente por la pandemia, que para algunos les sirvió para ocultar la cara de decepción al ver que pasaban las horas y nadie hacia la cola para cumplir con su derecho al voto en el pasado proceso electoral y elegir a los parlamentarios de la Asamblea Nacional, se la desprendieron de un solo tirón con rabia, al escuchar los primeros resultados ofrecidos por el Consejo Nacional Electoral (CNE), que entre gallos y medianoche aseguraban una participación solamente de un 31 por ciento del electorado, con una mayoría del PSUV ganadores y otros que se quedaban con los crespos hechos.

Algunos de los llamados “alacranes” que no alcanzaron los votos necesarios para ocupar un curul a partir del 5 de enero y que no van pa’ el baile en esta oportunidad asomaron su arrech…. en ese momento y comenzaron a lanzar sapos y culebras contra el ente electoral, como es el caso de Leocenis García y otros como el presidente del partido Avanzada Progresista (AP), Henri Falcón, que no salían de su asombro e hicieron mutis al quedar por fuera como la guayabera cubana admitiendo su derrota. «Nosotros no logramos convencer a las grandes mayorías”.

Luis Parra y Timoteo Zambrano en las primeras de cambio, según el conteo, quedarían solo para ocupar una banca del público asistente a las sesiones del parlamento y fue por eso que muchos opositores en ese momento se quitaron la mascarilla de protección contra el COVID esa madrugada del lunes para reír a quijada batiente y sacaron los guantes de protección de sus manos para aplaudir la decisión en contra de sus traidores, pero solo les duró horas porque en un abrir y cerrar de ojos resultaron elegidos por el CNE con modalidades distintas a las que se postularon, lo que ha sido calificado como una trampa más.

Parra, respaldado como presidente de la AN por el chavismo y la oposición minoritaria consiguió la reelección mediante la “lista nacional”, pese a que competía por la lista regional de Yaracuy. Timoteo Zambrano, líder de la formación Cambiemos, compitió en las votaciones respaldado únicamente por su partido y no consiguió los votos suficientes para la victoria pero logra el curul de la noche a la mañana. Cabe señalar que la oposición lo acusó de “colaboracionista” del chavismo y de mantener acuerdos en secreto con el Gobierno para lucrarse.

Entre las candidaturas que fueron desechadas por parte de los electores está la de Felipe Mujica (MAS), Rafael Uzcátegui (PPT en alianza con la Alternativa Popular Revolucionaria y bajo la tarjeta del PCV) y Juan Barreto (Redes, en alianza con Solucione, la llamada «lista nacional» del partido de Henri Falcón que obtuvo menos votos que la del partido «El Cambio» de Javier Bertucci y que la de «Primero Venezuela».

Otros de los que no aparecen con suficientes votos y tampoco se visten porque no van son según el CNE: Kelly Perfecto, Leandro Domínguez y Freddy Paz, el diputado zuliano que aspiraba una reelección y que el partido Un Nuevo Tiempo botó de su organización acusándolo de coquetear y «entenderse» con el chavismo bajo cuerda.

Algunos de estos candidatos lucieron el pasado 6 D la guayabera, una cómoda camisa de vestir conocida por sus cuatro bolsillos y dos hileras de alforzas que fue popularizada a finales del siglo XIX como una chaqueta muy parecida a los uniformes de los soldados españoles y cubanos de esa época, que se usa fuera del pantalón y por su comodidad es elegida por los políticos para su trajín parlamentario porque no se ajusta con correa dentro del pantalón sino que va suelta, resalta la elegancia y «viste».

Existe un refrán venezolano para indicarle a una persona que va a quedar por fuera en una relación amorosa, en un trabajo, en un negocio, en el reparto de una herencia, en una elección, etc. «Vas a quedar por fuera como la guayabera.» y así fue, quedaron como la guayabera.

 

Javier Sánchez