Luchadores mexicanos imparten clases online tras la pandemia

Luchadores mexicanos imparten clases online tras la pandemia

La pandemia del coronavirus golpeó a diversos sectores económicos, sociales, artísticos y deportivos. De tal manera que, los luchadores mexicanos tampoco escaparon de esta realidad, porque en un inicio de la pandemia tuvieron que guardar sus coloridos atuendos y máscaras para refugiarse en casa.

La lucha libre es uno de los deportes más aclamado por el público mexicano,  así que la audiencia de este espectáculo también se vio perjudicada, al no disfrutar de los ansiados duelos.  Pero la parte más difícil la atravesaron los luchadores cuando dejaron de recibir ingresos económicos durante el confinamiento.

 Aunque el Ingenio y la creatividad salieron a relucir entre ellos, para afrontar los gastos que implicaba permanecer en casa sin recibir remuneración. Tal es el caso de los emprendedores aspirantes a luchadores, los tres hermanos Olivares, del barrio de Xochimilco en la Ciudad de México, quienes instalaron un cuadrilátero improvisado en uno de los famosos “jardines flotantes” de la zona.

Ellos organizan transmisiones de entrenamiento en las plataformas de internet.  Próximamente también realizarán funciones frente a los turistas que disfrutan de la reapertura de las islas artificiales de Xochimilco. Por los momentos, se ganan la vida vendiendo flores que cultivan en las chinampas, además venden tacos y tortas.

La lucha libre es el deporte más popular en el país azteca, detrás del fútbol, ya que reúne entre 5.000 y 7.000 luchadores, la mayoría independientes, sin seguro ni pensión. No obstante, atravesaron un cuadro emocional difícil tras la pérdida de al menos 30 luchadores entre mayo y junio a causa del coronavirus.

Otros luchadores se reinventaron en las plataformas de internet, como el caso de Víctor Góngora, quien lucha bajo la identidad de “Herodes Jr” y realiza transmisiones en vivo con un costo aproximado de 12 dólares.  En el caso de los aficionados pueden pagar $3 para visualizar la lucha una vez que terminó.

Los luchadores también atraviesan la dificultad de no poder acudir a los gimnasios para entrenar. Por lo tanto, cumplen con sus entrenamientos en casa, para así mantener su musculatura. El luchador Súper Muñeco dijo que tomó la sala de su casa para ejercitarse con sentadillas o lagartijas.

Aunque en los casos más críticos los luchadores se vieron en la necesidad de vender sus máquinas y artículos de gimnasio para pagar su sobrevivencia durante los cinco meses en que las arenas estuvieron cerradas, según relató Góngora.

Cabe resaltar, que los luchadores requieren de artículos pesados para entrenar, como el levantamiento de pesas que ayuda a quemar más calorías durante el entrenamiento. Mientras que los costales de box mejoran simultáneamente la fuerza, la velocidad, la coordinación y la resistencia.

Cuando ellos vendieron sus equipos obtuvieron una remuneración que los ayudó en medio de la crisis económica que presenta el gremio. También porque estas piezas adquieren más valor, ya que pertenecieron a un luchador destacado.