Esto escribió el Maestro poeta, Alexis Blanco, en un ratito que estuvo por aquí

Esto escribió el Maestro poeta, Alexis Blanco, sobre Blas Perozo Naveda, en un ratito que estuvo por aquí

NUEVA ENCOMIENDA PARA JOSUÉ CARRILLO…Estoy escribiendo en estos instantes desde una máquina que Noticia al Día (NAD) me ha prestado (imagino que para que se calle el lorito radio prendido que no los deja hablar con su interminable plática, jeje)…No, sé que por aquí también me quieren y respetan, lo cual anima a volverse uno estas ráfagas que constantes sobre la bahía soplan…Y además te sirven un rico café mientras tararaeas esas canciones que desde anoche se te han pegado..Boleros, canciones y contradanzas que recuerdan al maestro poeta,

Blas Perozo Naveda, quien nada más ayer habría estado celebrando una nueva vuelta de tuerca sobre la duna infinita de la vida movediza….Hoy estaríamos desarrollando ese Festival Cantapalabra que Valentina, su hija, junto con el noble Atenógenes han estado organizando, sólo que el maestro se nos ha enfermado de pronto, de las ansias seguramente, una hipertensión que requiere fármacos y muchísimo descanso. Ha sido postergada la fiesta de la palabra hechicera…Antes había compartido con ellos un conjunto de notas para desarrollar una ponencia sobre ese Blas que nos dejó en cuatro bloques, con los ojos claros y sin vista, anegados, muy jodidos…Antes había escrito, esa tarde del trece de julio del año más piche de la historia, Por Blas doblan las campanas, pero entones me quedé sin aliento, mudo de ese dolor rigor mortis que no se me ha queridoi quitar, ni con tés de corocillo, ni infusiones de bledo, ni nadada..Hace ratico, cuando llegaba aquí al Montielco, me agarré fuerte de una mata para no llorar, con ese balcón suyo en línea recta con mis nostalgias….No hubo tiempo para joder con ese aviso muy grande donde sendas cervezas del oso están bañaditas de blanca instigación y es por ello que eran tan gratas las conversas sobre caldos lupulosos…En fin, que entregué a Josué estas líneas mías para una conversa de largo aliento sobre el maestro poeta y, seguro, como ese traje del Arlequín habrá costuras y etcétera…Yo entregaré mis líneas a estos panas y pensaré luego en continuar recabando más historias del Blas intenso, desaforado duende de los verbos bien elegidos, de la escritura como la más difícil de todas las artes..En fin…

BLAS, ÁRBOlL Y RÍO…

Apuntes para una brevísima conferencia sobre la vida y obra de mi maestro-poeta Blas Perozo Naveda

Alexis Blanco

Una de las últimas personas en signarme con un apodo que antaño me sentaba muy bien, “El Chamo”, y que para el poeta significaba el placet para defenderme hasta de mí mismo. Aludo con amor y en primera instancia a la enorme capacidad humana de un ser que defendía a los suyos con gallardo orgullo y muy noble interés. Hablar de Blaise concita la fortuna de saberse por él sabiamente protegido y amparado desde todo punto de vista. Una condición de los viejos comunistas, otra condición indispensable dentro de su vastedad.

PATER FAMILIAE

Sus dos varones, Blas; Lauritas, las sendas muchachas que taín no paran de llorarlo, resaltan un detalle fundamental del poeta, cuya poética aparece profundamente vinculada a sus ancestros y a la tierra donde nació y creció. Paisaje y linaje se entrecruzan en la inmensa cualidad de sus versos. Un sentimiento extendido hacia todos los seres que pueblan su visión cósmica y estética. Cuando descorre ese telón familiar aparecen sus abuelas, su madre, Aura Olimpia, y el Blas que lo engendra y quien lo sorprende con una vocación literaria arraigada al vaivén de una vida siempre dura. Con esa dulce convicción extraída de su tocayo, Blaise Cendrars en su Prosa del Transiberiano contaba la historia de las sendas ocasiones en las que el viejo Blas, chofer de taxi, lo fue a rescatar de la policía que lo había aprehendido por sus ideas militantes…

Un hombre de familia fue siempre el hijo de Blas y de Aura…

HOMBRE MILITANTE

En paralelo crece un muchacho que asumió sus ideas con devoción monástica. Compañero de célula y activista a ultranza Blas desempeñó un rol admirable, digno de “esculpirse en mármoles y de tallarse en bronces”. Fue un instigador organizador. Rol extraordinario y ejemplar. Un espejo para que se miren los camaradas que aparecen más involucrados con el yo que con el proceso revolucionario en sí. 50 años ha, cuando apenas publicaba Babilonia, su segundo poemario, Blas concitó y comprometió de hecho a los magnos vates e intelectuales de la Venezuela de entonces para que vinieran a Cabimas, en diciembre de 1970, a realizar el legendario Congreso Ciltural contra el imperialismo y la colonización cultural. Y lo hizo detrás de bastidores, anónimo veneciano, junto con Alfredo Áñez Medina, en una revista donde se publicó, a mediados de aquel año, el primer Manifiesto contentivo de las líneas maestras de aquel evento histórico y más allá del fenómeno petrolero como tal. Fue Blas quien gestionó y produjo la comparescencia de figuras, hoy legendarias, de la talla de Salvador Garmendia, Ramón Palomares, Víctor Valera Mora, Edmundo Arai, Juan Calzadilla, entre otros no menos próceres de la vaina ideológica,, para que aportaran sus criterios para lo que, en efecto, sentó las líneas clave contra la dependencia cultural. Ese mismo año piblicó Babilonia. Y así continuó haciendo el poeta, siempre humilde y laborioso, fundando el Chímpete Chámpata, o a Enrique León en la consolidación de la Dramática o a los poetas a organizar sus obras y publicarlas. Chitón Lirón diría él mismo…

MARACUCHISTA-LENINISTA

“Más maracuchists-leninista seréis vos” parecemos escucharle decir a quien, tras Date por muerto que sois hombre perdido y Caín, así como de la ya mentada Babilonia o Mala Fama, instauró una nueva forma de abordar el ars poetique, un estilo rabioso e intemperante de amar y de odiar a una ciudad de venida en ese país necesitado de tal elán revulsivo y hermoso a la vez. La poesía de Blas ha de inspirar decenas de tratados, susceptibles de doctorarse en La Sorbona, tal cual él mismo logró con la obra de Salvador Garmendia, con quien comparte esa necesidad insoslayable de dar voz a los marginados de Dios. Ese Dios que me permitió estar junto a Blas en sus años de madurez creadora y que dieron paso a una poesía mucho menos virulenta pero más intensa y profunda, la que emerge en sus novelas Maracaibo City y Tierra de Cascabeles o en Millo. Esa poesía de Río Interior. Ojo: la furia casada con el humor produce la ironía y el sarcasmo, lo cual es un elemento telúrico en la poética de Blas y por ello se debe leer Malditos todos con especial deleite y pasión…

MAESTRO VENERABLE

“Sorpréndeme” es según el magisterio de Blas un sintagma definitivo. Cuando le denomino Maestro Poeta aludo al ciudadano graduado como docente, como maestro normalista, pués, y quien amó su oficio, su condición de catedrático de la perplejidad de los saberes entretejidos con una pasión que hasta última hora le encontró llorando el naufragio de su Alma Máter, la LUZ…En alguna línea o verso lo vemos increpando a esos alumnos mediocres y exúltándoles aunque “me odian”. Pero conozco y respeto a muchísimos que lo adoran por sus clarividencias y señales de faro de Alejandría. Magisterio de un compromiso eterno.

LECTOR PÚBLICO

El periodismo habitó la piel y el alma del maestro poeta. Cuando hicimos la serie En la piel de… Blas se hizo pasar por un anciano desvalido e ingresó a uno de esos albergues mataviejitos para luego contar esa crónica de manera deliciosa y cruda. Yo me hice el loco. La columna El rollo que no cesa asumió la realidad como un gigantesco papiro de rosas con espinas y ya querríamos leer en estos tiempos de pandemia sus sorprendentes y gratas palabras de amor y de lucidez. Ser periodista lo llevó a crear para la radio Lector Público, junto con Valentina, Isabela y quien suscribe. A punto estuvimos de lanzarnos a la TV pero no hubo tiempo ni entendimiento con relación a nuestro estilo de “ruñíos”, esto es, dos viejitos de la esquina antes que dos esperpentos maquillados en estudio. Estética es una palabra superior, una categoría…

Estas son, grosso modo,, a vuelo de pájaro guarandol, las claves que habilitarán el desarrollo de mi intervención en Cantapalabra, donde pienso que podría tener dos tipos de participación: una, con esta suerte de ponencia aderezada con poemas e ilustrada con imágenes (ojalá encontremos dibujos del propio Blas, quien poseía una muñeca de trazo excelso) y músicas; la otra, leyendo poemas seleccionados a criterio y conveniencia de la batuta ad hoc

Yo feliz porque el Blas que me habita viene todos los días a reírse conmigo en las ventanas del sueño

Salud!