Duro golpe para el género rock: el baterista Eric Carr y vocalista Freddie Mercury murieron un 24 de noviembre

Duro golpe para el género rock: Freddie Mercury el baterista Eric Carr murieron un 24 de noviembre

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En la década de los 70 se formaron muchas de las bandas más representativas del rock, pero no todas lograron mantenerse en el gusto de la gente hasta hoy; a pesar del paso del tiempo, existen algunas agrupaciones que impactaron de tal manera a este género musical que aún son influencia en el sonido y el estilo de músicos en todo el mundo. Queen y KISS definitivamente son este tipo de banda.

Queen es una banda británica y KISS nació en Estados Unidos, ambas bandas incorporaban sonidos del glam y del hard rock; pero el estilo musical no es lo único que unió a estas agrupaciones, pues por azares del destino la tragedia las azotó el mismo día. El 24 de noviembre 1991 el mundo de la música sufrió la pérdida de Freddie Mercury (vocalista de Queen) y Eric Carr (baterista de KISS), y aunque ambas muertes representaron un duro golpe para el rock, la muerte de Eric Carr se vio eclipsada por la polémica generada alrededor de Mercury.

Cuando hablamos de Freddie Mercury rápidamente lo asociamos con la extravagancia, con un talento para la composición único y con la voz más poderosa de todos los tiempos; pero desafortunadamente también pensamos en el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA), enfermedad que propició la complicación de la bronconeumonía que llevó a Mercury a la muerte con tan sólo 45 años de edad. Por esos días este titán de la música había anunciado oficialmente ante la prensa que tenía este padecimiento después de años de especulaciones, deseaba que sus amigos y seguidores lo apoyaran para enfrentar esta fatal enfermedad. Brian May (guitarrista de Queen) en una entrevista para “The Sunday Times” cuenta que su tratamiento comenzó de una marea tardía, pues “si hubiera recibido antes el coctel mágico de pastillas para combatir el SIDA, aún estaría con nosotros”. Algunos médicos han especulado que si Freddie hubiera sobrevivido un año más, es posible que aún estaría entre nosotros, deleitándonos con su música, pues los avances científicos lo habrían ayudado a sobrellevar la enfermedad.

La “era del SIDA” comenzó en 1981, cuando los médicos del Centro para Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos comenzaron a asociar casos de neumonía y sarcoma en la piel. Pronto se dieron cuenta de que algunos pacientes que presentaban ambas enfermedades tenían deficiencias de cierto tipo de células sanguíneas, y posteriormente descubrieron que la causa era el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH). Debido a que los pacientes estudiados eran homosexuales, esta enfermedad se relacionó equivocadamente con la comunidad gay. Los homosexuales, que ya eran víctimas de prejuicios en todo el mundo, fueron segregados aún más. El caso de Mercury fue uno de los primeros casos de SIDA de los que se habló públicamente; a pesar de que algunos grupos intentaron manchar la imagen del cantante después de la noticia de su muerte, la exhibición de su caso dio inicio a la lucha en contra de la discriminación e impulsó el desarrollo de tratamientos accesibles.

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Por otro lado, tenemos al baterista más sobresaliente de la banda de glam rock, KISS. A Eric Carr se le atribuye uno de los mejores momentos de la agrupación estadounidense, ya que The Fox —nombre que tomó por el maquillaje que utilizaba—; el baterista incorporó el uso mínimo del doble bombo, lo que dio a la banda el toque de hard rock que los caracterizó en los 80. Además de los ritmos creativos, aportó su voz que parecía hecha especialmente para el estilo del KISS. La personalidad introvertida de Carr fue evidente desde el día de su audición. Después de la salida de Peter Criss —también conocido como “Catman”, baterista original de la banda— KISS tenía dos candidatos, por un lado Bob Rondinelli —quien más tarde formaría parte de la banda Rainbow— y por otro a Eric Carr. Cuando Eric finalizó su audición, se acercó tímidamente a Gene Simmons (bajista de la banda) y le pidió un autógrafo; sorprendido, Simmons le preguntó por qué, a lo que Carr respondió diciendo que si elegían a Rondinelli quizá jamás los volvería a ver. Días después, el grupo dio su veredicto y Paul Charles Caravello (nombre real de Carr) resultó seleccionado, lo demás es historia.

En 1991, Eric tuvo que ingresar a un hospital neoyorquino por un dolor fuerte en el corazón. El diagnóstico arrojó que no había razón para alarmarse y The Fox continuó con su vida hasta que tuvo otro amago de infarto, lo que lo llevó a hacerse análisis y descubrir un tumor degenerativo que lo llevó a abandonar la actividad con la banda. Murió a la edad de 41 años a causa de un derrame cerebral que se agravó debido a los problemas de salud que desencadenó el tumor.

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Si bien la muerte de Carr no acaparó la primera plana de los periódicos internacionales, su ausencia fue dolorosa para el mundo del rock. Freddie Mercury y Eric Carr nos dejaron justo al inicio de una década que traería grandes cosas para este género; sin embargo, su legado será imborrable. Es verdad que el 24 de noviembre de 1991 fue el día más triste del rock ochentero, pero también fue una oportunidad para apreciar y agradecer el talento de estos dos grandes músicos.

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