DORIS LUDENS...Con una muñeca de trapo entre sus manos

DORIS LUDENS…Con una muñeca de trapo entre sus manos

 
La Muñequista Doris Orence recorre el pasillo de entrada a La Totuma, una casa de sueños y esperanzas que ella regentaba lustros atrás, en la parroquia Santa Lucía.
 
El espejo de la memoria observa sus finos ademanes de dama oriental muy bien educada, digamos que ataviada de igual manera que la más bella de las muñecas de Dios, preguntando por las noticias del día e invitándote a compartir ese poema que temprano descubrió leyendo un libro de poesía antigua persa, en el cual se revela que solo aquellos pueblos capaces de reírse y representarse a sí mismos podrán accesar caminos de gloria.
 
Homo ludens, convergíamos enseguida, recordando aquellos ensayos de Eliade y Levi-Strauss sobre los milagros del colectivo enmascaramiento anímico, las representaciones milagrosas que invocan diversos estadios superiores para los grupos humanos inteligentes y generosos.
 
En La Totuma nos encontrábamos cada noche gente de cien mil ralea: Poetas, pintores, narradores, algunos políticos, periodistas, actores y, en fin, la crema y nata de la bohemia maracucha que entonces ahí convergía para beberse la jornada en esencia liturgíaca. La bohemia a escala, la avant garde de una ciudad que también solía autorrepresentarse como una muñeca en trance.
 
Allí concitábamos en torno a universos muy hermosos, como el de la muñequería de trapo y no escaseaban momentos como aquel en el cual el escritor bienamado César Chirinos sacaba de su maletín la copia de un ensayo tomado de, supongamos, Monografías punto com, que temprano le habíamos obsequiado y donde se leía, encomillado, el punto de vista informativo: “En las costas venezolanas así como en el Caribe, se asociaban las muñecas con la prosperidad, con las buenas cosechas, la suerte, los partos seguros, como ángeles protectores, para evitar las desgracias, y como acompañantes en la soledad .
 
Hoy los enamorados acostumbran regalar muñecas de trapo como símbolo de los futuros hijos de la pareja, se colocan como adornos en los hogares y es un juguete tradicional que no debe desaparecer por ser parte de nuestra identidad cultural. Son el punto en común…” Y entraban Juan Carlos Guillén, Julio Reyes, Ender Colina y Sol Sosa (“Yo soy la muñeca de trapohrcha de tela y cartón y traigo dentro de mi pecho un reloj por corazón “), montados todos en sendos caballitos de palo y con unas espadas de madera de vera, coreando aquellas líneas mías que por decreto de Otto Ríos así se leerían en alta voz:
 
En el principio fue el juego de la representación. Y el ser humano sintió necesidad de creer. Y descubrió que jugar era una ruta fácil hacia el corazón de los otros. Entonces pensó en la representación de sí mismo y del mundo que lo envolvía. Surgieron las primeras figuras cuya imagen instaba a desplegar sentimientos benignos en el corazón de la aldea.
 
Un muñequito significaba muchas cosas lindas, imaginemos un te quiero, un aquí vengo para vos, un abrazo de nube crepuscular, tal vez unos precios del último naufragio de las carabelas de Isabel La Católica, todo lo que cabe de amor en una rosa de satén o un girasol de lino…Todo lo que cabe en una gota de amor tejida en vos como una lágrima sobre el mar de hilo..
 
Aquí anduvimos prologando una noticia casi un espejismo. Hoy martes ha comenzado el Encuentro Nacional de Muñequeras(eros) que honra la vida y obra de nuestra muñequita monita, doña Doris Orence y que convierte a Maracaibo en al capital de un hermosísima oficio artístico que encuentra puntos excelsos en los sendos legados de Armando Reverón y Aquiles Nazoa pero que nos suministra inefable orgullo en la obra de artífices del abolengo de construir belleza con infinito amor.
 
Nancy Cavalaro, organizadora del Encuentro, destaca los valores de la homenajeada: Doris Orence, oriunda del estado Monagas pero con más de cuarenta años viviendo en Maracaibo, hace muñecas desde hace 56 años. Ha formado a nuevas generaciones de muñequeras en diversas comunidades de la capital zuliana y en otros estados del país, ha realizado decenas de exposiciones y ha propiciado desde el 2014 los Encuentros de Muñequeras de Maracaibo. Es la fundadora de Casa de Muñecas Las Nereidas, taller desde donde confecciona sus colecciones y donde recibe de brazos abiertos a todo aquel que quiera aprender y compartir lo que sabe. De eso se trata…
 
En su muro, la mentora de la Sala de Lectura El Gallo Pelón añade: Saludos, hoy iniciamos públicamente esta fiesta de las muñecas en la que muñequeras y muñequeros de 16 estados del país nos encontramos para compartir nuestro trabajo, para hacer un ejercicio colectivo de reflexión en torno a la sublime práctica de la puntada para la ternura, para hacer acuerdos, multiplicar saberes, recordar a nuestras abuelas, caminar el camino de Zobeyda, de Reverón, de Otto, de Leonía y de tantas y tantos más. Agradecemos infinitamente a quienes atendieron el llamado a homenajear a una gran mujer empeñada en hacer de la muñeca de trapo un símbolo de resistencia.
 
Gracias por tanta belleza, a las muñequeras, a los muñequeros, músicos, investigadores y a quienes se sumaron a la organización del evento. Gracias a las instituciones que respetuosamente apoyaron el sentir y el hacer de este colectivo y gracias a quienes difundieron esta invitación. Queremos también hacer un reconocimiento especial a Celina Abreu, una abuelita muñequera que tiene 70 años haciendo bellezas, a Doris que nos instó a seguir la tradición del Encuentro a pesar de lo empinada de la cuesta y a la nueva generación de creadores que se levanta con la aguja y el trapo en la mano para continuar el legado.
 
Lo que verán a partir de hoy es una hermosa muestra de las obras de 63 artistas, charlas y presentaciones poéticas y musicales. Esperamos que les guste. Con cada puntada resistimos, con cada puntada alejamos el olvido, con cada puntada revivimos la historia. Qué viva la muñeca. Una fiesta muy bonita, que la relación de prudencia contra la pandemia obliga a que solo sea virtual pero que tornase en homenaje a esas muñequitas que habitan nuestra casa. Unas jornadas donde estarán convocadas las figuras prominentes del oficio. Gente que amamos profundamente homo ludens que solemos ser…Salud!