Cómo escoger una VPN para navegar de forma segura

Cómo escoger una VPN para navegar de forma segura

Desde hace algunos años, ha ganado mucha popularidad el usar VPNs para que los usuarios se conecten entre sí. Esta popularidad ha incrementado a la par que lo ha hecho la preocupación de los internautas por su privacidad en Internet, algo que se vio puesto en duda para todos después de que salieran a la luz algunos casos de empresas famosas que no manejaban los datos de los usuarios como decían.

Es en este panorama en el que algunas VPNs gratuitas se comenzaron a utilizar con mucha frecuencia. Unas son más efectivas que otras, aunque no terminan de ofrecer lo que realmente está buscando el usuario. De hecho, incluso muchas veces se vende el programa como una VPN cuando ni siquiera lo es en realidad.

Entonces… ¿Qué es una VPN y por qué usarla?

Hablando de forma muy sencilla, una VPN es una red creada entre dispositivos que se conectan entre sí de forma virtual, y no física. Es parecido a cuando se crea una red en casa utilizando un router. Sin embargo, en el caso de la VPN esto ocurre a través de Internet con dispositivos en todas partes del mundo.

Al utilizar una VPN, el usuario se conecta a los servicios de Internet de su proveedor (ISP por sus siglas en inglés) en el origen de la conexión. Luego, la conexión se dirige de forma automática al servidor de la VPN, y finalmente, al de la página web. De esta forma, el ISP no tendrá acceso a la actividad realizada por el usuario, sino a la de la VPN.

Todo esto quiere decir que el principal uso de una VPN es para proteger los datos. Esto podría ser por cuestiones de privacidad, pero también como una medida de seguridad para evitar que terceros roben la información. Todo depende del uso que se le vaya a dar al programa.

¿Hay que usar la VPN constantemente para proteger los datos?

De hecho, hay muchas personas que sí lo hacen. Hay numerosas pruebas de que las empresas obtienen demasiada información sobre la actividad que tienen los usuarios en Internet a través de la actividad registrada por el ISP. No es algo descabellado pensar que cuesta mantener la privacidad en el mundo digital.

Por lo tanto, una forma de evitar que la empresa proveedora recopile datos sobre los hábitos de conexión, es hacer que la misma pase antes por una VPN. De esta forma, el ISP únicamente verá el intercambio de información entre el ordenador y la VPN, y nunca sobre las páginas que visitas.

A otros más bien les podría interesar utilizar una si se conectan regularmente a redes WiFi públicas. Es poco probable, pero sí posible que una persona pueda acceder a los datos de los dispositivos conectados a la red y conocer los datos de navegación. En el peor de los casos, incluso podría recopilar datos sensibles como contraseñas de cuentas bancarias y números de tarjetas de crédito.

Lo bueno es que la VPN supone una capa adicional de protección al tráfico que genera el usuario en la red. Esto sucede gracias a que es posible ocultar la IP con el programa, y lo mismo pasa con la actividad en línea.

¿Cómo escoger una VPN?

Sin duda, hoy en día hay numerosas opciones en el mercado, y las mejores por las que es necesario pagar. Las VPNs gratuitas suelen tener fallos como un bajo nivel de seguridad al guardar los datos de navegación (algo contraproducente si el punto es no dejar rastro), y conexiones inestables o muy lentas.

Sin embargo, existen algunas VPNs cuyas versiones gratuitas son más bien una muestra con funciones limitadas, pero de la misma calidad que la paga. Tal es el caso de Cyberghost VPN, una de las más conocidas actualmente por las características que ofrece a sus usuarios.

Antes de optar por una, tienes que pensar primero en la localización física del servidor. A medida que más lejos esté el servidor de tu lugar de conexión, tenderá a disminuir el ping. Esto podría ser sobre todo relevante si planeas jugar en línea, básicamente.

Además, es bueno revisar las condiciones de uso de la VPN. Todas monitorizan el tráfico que pasa a través de ellas para tener un control mínimo sobre las acciones que hace el usuario. Esto no implica que luego se deshagan de los datos, y es bueno escoger una que lo haga. Por ejemplo, el Cyberghost VPN tiene mucho cuidado en este aspecto.

Finalmente, hay que pensar en la velocidad de los servidores de las VPN. Es normal que vayan más lento a medida que haya más conexiones de usuarios, pero nunca debería afectar realmente la experiencia. Eso sí, nunca va a ser igual que conectarse directamente al ISP, sino que va a disminuir un poco la velocidad de subida y la de bajada. En el caso de Cyberghost VPN, la velocidad en los servidores relativamente cercanos al lugar de conexión son muy rápidos.