Así es como es, Señores del BOD

Así es como es, Señores del BOD

Después del café, en pleno calentamiento de los dedos para empezar el tecleo infinito en nuestro trabajo, recibimos la llamada de los señores del Banco Occidental de Descuento (BOD). Era la voz de Dinoreily Penzo. Pensé encontrarme con alguien molesto por las notas de reclamo por estos días publicadas. Todo lo contrario. La joven – porque era la voz de una muchacha – se identificó, «señor, Josué, la llamos de BOD», «en qué me pueden ayudar», dije. La respuesta fue un alivio: «le podemos ayudar en mucho». 

Ya sabían mi queja. El paso siguiente era una carta por escrito dirigida al correo de atención al cliente.

Era lo que esperaba de una institución seria. Preocuparse por el cliente que no maneja extensos dígitos en las cuentas, pero, tiene una vinculación de amistad y emocional  con el banco, como mi caso, donde con tres descuentos de los benditos seguros se fueron las ganancias de la hallacas que hice para la venta. Ojalá y me reingresaran ese dinerito, si no es una pasaera, claro.

Josué Carrillo