A fuerza de "Tetas" (Javier Sánchez)

A fuerza de «Tetas» (Javier Sánchez)

Aquello de llenar el carrito en el supermercado pasó a la historia. Prácticamente ha quedado para quienes aún tienen sus negocios, empresas, la suerte de un buen sueldo o para los que llaman «enchufados» que son aquellos que trabajan para el gobierno desde distintos puestos, pero para el común de la población ha quedado en el recuerdo.

Con el paso del tiempo y ante la crisis económica, ahora las llamadas «tetas» son de cualquier tipo de alimento que a menor costo y cantidad ayudan a los zulianos a resolver la “papa» o comida del día.
Una familia de cuatro miembros no puede alimentarse con el sueldo mínimo o la pensión y debe recurrir a la compra de productos al menudeo conocido también como “Teticas” para poder
garantizar la comida a su familia diariamente.

Los de bajo recursos de las barriadas de Maracaibo dejaron de ir a los supermercados y regresaron a comprar a las tiendas o bodegas del barrio así como a las llamadas «mesitas, “ donde consiguen productos envasados en bolsa pequeña plástica en forma de cono tales como aceite, azúcar, harina precocida, harina de trigo, café, arroz, leche, sal, queso rallado, mortadela, suero, adobo, hasta carne molida, un tomate, una zanahoria, papa, o cualquier otro rubro desde Bs 100, 200 hasta 500 y 600 bolívares que no alcanzan los 250 gramos.

Los productos agrícolas están, si se quiere, más caros que los cárnicos y es por esta razón que vemos que compran un tomate o dos, una cebolla, dos papas, una zanahoria, etc y entre las razones del por qué el alto precio al consumidor es que los transportistas desde los centros de producción se ven obligados a pagar vacunas al hampa sin contar el grave problema de la gasolina que afecta seriamente al sector de acuerdo a lo señalado recientemente por Milagros Viñafañe, presidenta del Movimiento Iniciativa de los Consumidores.

«Estamos viviendo de esta forma en el país, incluso a través del «trueque» entre vecinos, intercambiando productos que unos tienen por otros que necesitan en el día a día», dijo en una entrevista televisiva.

La hiperinflación que sufre el país desde finales de 2017 ha pulverizado los salarios y dolarizado de manera informal la economía. Los precios de bienes y servicios se disparan a diario, luego de que la cotización del dólar en el mercado paralelo aumenta aceleradamente y a la fecha se ubica por encima de los 520 bolívares.
La  llamada «Encuesta de Condiciones de Vida (Econvi), efectuada por técnicos de cinco universidades venezolanas, señala que 94% de los habitantes de Venezuela no cuenta con el ingreso suficiente para adquirir todos los productos de la canasta básica de alimentos. En tanto que la expectativa de vida se ha reducido 3,5 años.

Esta es la razón por la que vemos a diario desfilar por las calles de las barriadas a las amas de casa, padres de familia y hasta niños con bolsitas diminutas con todo tipo de productos que compran en los abastos o bodegas para la elaboración de los alimentos que consumen en el día.
«A fuerza de tetas vivimos el día a día», fue uno de los comentarios que escuché en el mostrador de una de las tiendas que visité cerca de mi casa donde pregunté si vendían productos al menudeo. «Sí, aquí hay tetas de todos los tamaños» respondieron.