Arquitecto venezolano crea ícono de José Gregorio Hernández para la devoción popular

Arquitecto venezolano crea ícono de José Gregorio Hernández para la devoción popular

Foto: Cortesía

Con motivo de la exhumación de los restos del próximo beato, José Gregorio Hernández, se conversó con el arquitecto venezolano, Raymundo Portillo, quien creó un icono para la devoción popular del nuevo modelo de santidad que la iglesia ofrece a los venezolanos.

Portillo es profesor en la Universidad de Monterrey, en México, y durante varios años ha desarrollado diferentes aportes iconográficos y arquitectónicos en diversas iglesias y lugares de culto, siendo un estudioso prominente e investigador de la arquitectura religiosa.

— Quisiéramos saber cómo surge la idea de crear un icono de José Gregorio Hernández.

— Llevaba mucho tiempo pensando en la idea de realizar una imagen que tuviera que ver con Venezuela, con la fe de nuestro pueblo, y con la noticia de la aprobación del milagro para la próxima beatificación de José Gregorio Hernández, pensé que era el momento ideal para intentarlo, así que comencé a investigar y decidí iniciar el proyecto, pensando en obsequiarlo a un familiar.

— ¿Cómo fue la investigación para realizarlo?

— Comencé por revisar un poco la imagen popular que se tiene del próximo beato, ya que es un personaje conocido por todos y venerado de muchas maneras: mediante estampas, imágenes de bulto, pinturas y esculturas. Así que lo primero fue intentar hacerme una idea de las características que debía tener el icono, los elementos o signos visuales que deberían representarse, acorde a la figura e historia de José Gregorio.

Así que se establecieron como tres fuentes principales de inspiración:

La primera, la imagen popular, es decir la imagen de José Gregorio Hernández con traje de su época, usando el tradicional sombrero, corbata, como muchos lo hemos conocido a lo largo de todo este tiempo.

Lo segundo intentar captar características físicas propias de su persona, para ello se revisaron algunas fotografías de la época y que la misma Conferencia Episcopal Venezolana ha certificado que pertenecen a José Gregorio Hernández.

El icono debía reinterpretar esas características aunque respetando el estilo y la proporción de la iconografía tradicional (en cuanto formas, tamaños, sombreados, entre otros aspectos).

Por último, se decidió incluir elementos de la imagen compartida por la CEV con motivo de la noticia, ya que de alguna manera es la estampa oficial preparada para el momento, así que se consideró representar el traje de médico y el rosario en una de sus manos.

De esta manera la imagen se nutrió de esas tres fuentes de inspiración para desarrollar las primeras ideas. Que luego de varias semanas se formalizó en el primer boceto hecho a mano con lápiz y grafitos de color azul.

Para la devoción de un pueblo creyente que espera la beatificación

— ¿De qué se trata este nuevo icono?

— El icono muestra a José Gregorio Hernández siguiendo el estilo y la proporción de los iconos ortodoxos portátiles tradicionales. Aparece de frente, mirando al espectador, con la perspectiva invertida donde el punto de fuga se sitúa en el observador, lo contrario a la pintura occidental.

Se ve la figura del beato, vestido con el traje tradicional de la época (principios del siglo XX), saco, corbata y sombrero, en varias tonalidades azules. Se eligió este color a pesar de que tiende a representarse a JGH con el traje en color negro, sin embargo en la iconografía, el valor del negro está limitado a la expresión de la noche, la muerte o el pecado.

De modo que la opción del azul no sólo favoreció un aspecto estético sino comunicativo, ya que es utilizado en la tradición iconográfica para representar a la humanidad (Así es en los iconos de la Virgen María o de Jesucristo).

Del lado izquierdo de la imagen se colocó la bata médica a modo de manto a medio poner, es la parte más dinámica de la representación, ya que evoca al servicio, el dar la vida en la atención a los demás a los más pobres y enfermos, que es precisamente una de las características fundamentales del nuevo beato.

Este gesto del manto a medio poner, en un solo hombro, se tomó de otros iconos como San Martín de Tours o unas versionas más recientes de San Maximiliano María Kolbe, con ello se expresa la misión del personaje representado.

La idea fue mostrar ambas realidades de José Gregorio, por una parte siendo un hombre y creyente de su época (de un líneas rectas y ordenadas) de tono azul: y del otro, muestra su vocación de servicio, su ideal de santidad, sus acciones de caridad, y por ello las líneas curvas, en movimiento.

Esto se reforzó con el gesto de las manos, la derecha muestra su disposición en adoración silenciosa a Dios, en medio del mundo como hombre laico, seglar; y en la otra sostiene un rosario, que casi puede verse que se mueve entre esferas, con ello se quiere expresar como la oración conduce al hacer, a la acción, a moverse al servicio a los demás. La oración no es estática, sino que fluye, nos une a Dios, pero nos lleva a los demás.

Ambos lados de la imagen están unidas por el estetoscopio como signo de su profesión médica. Es importante destacar que la parte auditiva del instrumento se colocó del lado izquierdo (muy cerca del corazón), y la parte que sirve para auscultar al paciente se ubica del lado izquierdo, para representar que solo desde la fe, desde el servicio a los demás, puede atenderse las necesidades de los otros.

— ¿Qué dimensiones tiene la imagen? ¿Con qué técnica se realizó?

— Está realizada sobre una tabla de madera de pino enmarcada con bordes biselados, con medidas de 25 cm x 30 cm. en sentido vertical.

La tabla se preparó con el tradicional levkas, compuesto por una tela de algodón que luego fue recubierta por varias capas de yeso pulverizado, que al secarse es lijado para dejar la superficie lisa, luego se curó con algunas pasadas de alcohol para eliminar algún tipo de impureza y con la superficie preparada se procedió para la escritura de la imagen.

Sobre la tabla blanca se fueron añadiendo diversas capas de acrílicos disueltos en agua, siguiendo un poco la técnica tradicional, yendo de los más oscuro a lo más claro, y poco a poco ir iluminado la imagen, dejando de último el rostro, la mirada y la inscripción del nombre.

El fondo es láminas de pan de oro, y luego todo el icono se protegió con una capa de barniz natural, y una segunda capa de barniz sintético para que fuese resistentes a los cambios del clima y al paso del tiempo. La idea es que pueda conservarse por mucho tiempo.

— ¿Algún mensaje final para quienes contemplen o reciban esta imagen?

— Si, recordar que José Gregorio Hernández representa los verdaderos valores venezolanos, de solidaridad y santidad, como laico supo vivir su fe en atención a los demás y eso creo es el mejor ejemplo para estos días tan difíciles que nos han tocado vivir como nación, mirar su imagen, verle reconocido en santidad por la Iglesia, es una muestra de que la santidad es posible, y de que su misión como “médico de los pobres” es un llamado urgente a nosotros para atender las necesidades físicas y espirituales de los demás. Ojalá este icono sirva para que muchos vean y recen a José Gregorio y sobre todo para que lo imiten.

 

Imagen: Cortesía

 

Para recibir en tu celular esta y otras informaciones, únete a nuestro canal en Telegram haciendo clic en este link: https://t.me/NADZulia.

Además, puedes seguirnos en Instagram y Twitter como @noticiaaldia o síguenos en nuestra página de Facebook Noticia al Día.

 

Domus Ecclesia