Harris y Pence chocan por gestión de COVID-19 en EE.UU. en debate tenso pero cortés

Harris y Pence chocan por gestión de COVID-19 en EE.UU. en debate tenso pero cortés

Harris y Pence chocan por gestión de COVID-19 en EE.UU. en debate tenso pero cortés. Justin Sullivan / POOL / AFP

El vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, y la senadora Kamala Harris, que postula al cargo, chocaron el miércoles por la gestión de la pandemia durante un debate tenso pero cortés, y particularmente relevante dada la salud de los septuagenarios Donald Trump y Joe Biden.

La covid-19, tema central hacia las elecciones del 3 de noviembre, causó en siete meses la muerte de más de 210.000 estadounidenses e infectó a más de 7,5 millones, entre ellos al propio Trump, que se recupera en la Casa Blanca tras pasar el fin de semana hospitalizado.

«El pueblo estadounidense ha sido testigo del mayor fracaso de cualquier administración presidencial en la historia de nuestro país», dijo Harris, de 55 años, al cuestionar la respuesta de la administración Trump durante un duelo televisado que se desarrolló con distancia física y detrás de mamparas de plexiglás para evitar contagios.

Pence, de 61 y titular de la célula creada en febrero para enfrentar la pandemia, enfatizó que Trump puso desde el primer día la salud de los estadounidenses «primero», y acusó Harris de «socavar la confianza» de los estadounidenses en una vacuna que pueda surgir durante este gobierno.

«Deje de jugar a la política con la vida de las personas», dijo Pence, tras tildar el plan de los demócratas de «plagio», en alusión a una controversia que hundió la primera campaña presidencial de Biden en 1988.

Harris, que podría convertirse en la primera mujer vicepresidente en la historia de Estados Unidos, dijo que Trump «sacrificó» a los trabajadores de la salud y atacó a la Casa Blanca por no actuar rápidamente a pesar de conocer temprano los riesgos de la covid-19.

«El presidente dijo que era un engaño. Minimizaron la seriedad», dijo.

 

– Desempleo, impuestos y raza –

 

La aguda crisis económica inducida por la pandemia también estuvo presente.

«Hay estimaciones que para el final de este gobierno, va a haber más pérdidas de empleo que en ningún otro gobierno», afirmó Harris. La tasa de paro está actualmente en 7,9%.

Pero Pence, tenaz escudero de Trump, contraatacó enumerando lo que consideró la «receta» demócrata «para el declive estadounidense»: más impuestos, más regulación, prohibición de la extracción de petróleo de esquisto, abolición de los combustibles fósiles, rendición económica frente a China.

Uno de los encontronazos más fuertes fue sobre la justicia racial, en medio de la ola nacional de protestas contra la brutalidad policial contra los negros.

Pence acusó a Biden de creer que la policía tiene un «sesgo» hacia las minorías, algo que tachó de «gran insulto» hacia los uniformados. Harris recordó que Trump dijo que había «personas muy buenas» entre los neonazis en una marcha en Charlottesville, Virginia, que derivó en actos de violencia.

Los candidatos sin embargo eludieron meterse con temas espinosos, como el aborto o el futuro de la Corte Suprema.

 

– De guante blanco y con mosca –

 

Aunque Pence y Harris rápidamente mostraron estar en desacuerdo en muchos temas, el tono civilizado del debate en Salt Lake City ofreció un marcado contraste con el crispado enfrentamiento verbal de la semana pasada entre Trump y Biden en Cleveland, plagado de interrupciones e insultos.

Pence demostró calma y estabilidad y felicitó a Harris, hija de inmigrantes de Jamaica e India, por la naturaleza histórica de su candidatura, que podría convertirla en la primera vicepresidente negra.

Y aunque Pence trató de retratar a Harris como de izquierda radical, a pesar de que está más cerca del ala moderada del partido demócrata, también destacó la trayectoria de servicio público de la senadora y exfiscal general de California, y los 47 años de vida política de Biden.

«Gracias, señor vicepresidente», le dijo varias veces Harris, famosa por su estilo inquisitivo, sonriendo.

Ambos candidatos debatieron sin máscaras, pero separados entre sí casi cuatro metros y protegidos por barreras transparentes, aunque expertos advirtieron que no estaban libres de contagio.

Pero lo más memorable para muchos quizás fue la mosca que se posó sobre la cabellera blanca de Pence, que desató una avalancha de comentarios en las redes sociales. La campaña de Biden rápidamente comenzó a vender matamoscas en internet con la inscripción «La verdad sobre las moscas».

El primer y único duelo televisado previsto entre los candidatos a vicepresidente cobró especial importancia cuando Trump, de 74 años, está enfermo de covid-19, y Biden, de 77, podría convertirse en el presidente más anciano de la historia de Estados Unidos.

Otros dos debates entre Biden y Trump están programados para el 15 y el 22 de octubre, pero siguen en suspenso dada la convalecencia del presidente.

Biden, el exvicepresidente de Barack Obama que se presenta como unificador de un país dividido, lidera desde hace meses las encuestas. Y amplió aún más su ventaja, con una brecha de hasta 16 puntos porcentuales a nivel nacional.

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AFP